Las mejores 12 Frases de Tregua - FrasesWiki.com

Encontramos 12 frases sobre Tregua

De todos modos, yo estaba tan familiarizado con el miedo que aquello constituí­a un episodio más. La vida sin miedo resultaba inconcebible. Los dí­as de paz nunca fueron dí­as de paz, sino de tregua. " El mundo " (2007), Juan José Millás
Autor:" El mundo " (2007) Juan José Millás
Los dos compartí­an un ví­nculo tácito. Habí­an sido enemigos acérrimos en el departamento, pero el desprecio se habí­a erosionado hasta convertirse en una tregua que a la sazón ya era más una lí­nea de cauteloso respeto mutuo. " El último coyote " (1995), Michael Connelly
Autor:" El último coyote " (1995) Michael Connelly
Pero es tan extenuante desear sin tregua...Pronto aspiramos a un placer sin búsqueda, soñamos con un estado feliz que no tendrí­a comienzo ni final y en el que la belleza ya no serí­a fin ni proyecto, sino que devendrí­a la evidencia misma de nuestra naturaleza. " La elegancia del erizo " (2006), Muriel Barbery
Autor:" La elegancia del erizo " (2006) Muriel Barbery
Cuando mi desespero me dice: desespera, puesto que cada dí­a no es sino una tregua entre dos noches, el falso consuelo me grita: espera, pues cada noche no es más que una tregua entre dos dí­as. " Nuestra necesidad de consuelo es insaciable " (1952), Stig Dagerman
Autor:" Nuestra necesidad de consuelo es insaciable " (1952) Stig Dagerman
Sé que es solo cuestión de tiempo antes de que vuelva a ocurrir, y que el tiempo entre un periodo y otro es cada vez más corto. Incluso cuando me siento completamente normal, sé que no lo soy, que los malos momentos no han terminado, que es solo una tregua. No puedo confiar en mi misma. " Siempre Alice " (2007), Lisa Genova
Autor:" Siempre Alice " (2007) Lisa Genova
Ser mejor sólo quiere decir: llegar a conocer mejor. Sin embargo, debe ser un conocimiento que no nos dé tregua, que nos acose siempre. Es mortal un conocimiento que nos vaya aplacando.
Su sentencia, sin embargo, le tení­a reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua.
El viento habí­a decretado una tregua y un sol decididamente veraniego poní­a reflejos de charol en las calles de la ciudad.
La paz obtenida con la punta de la espada no es más que tregua.
Para el amor no hay tregua, amor. La noche se vuelve, de pronto, respirable.
Hay una atmósfera de suspensión, como si todo lo que hay alrededor nuestro estuviese esperando que algo ocurriese.
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