Las mejores 12 Frases de Toro - FrasesWiki.com

Encontramos 12 frases sobre Toro

Lo malo de estas cosas es que, hasta que el rabo no pasa, todo es toro. " La sombra del águila " (1993), Arturo Pérez-Reverte
Autor:" La sombra del águila " (1993) Arturo Pérez-Reverte
(..) Así­ pues, siguió organizando como antes bailes en honor de las damas, y una corrida de toros por seguirles el humor a los caballeros. No hay en España diversión pública más apreciada que ésta. " Memorias de guerra del Capitán George Carleton " (1713), Daniel Defoe
Autor:" Memorias de guerra del Capitán George Carleton " (1713) Daniel Defoe
Una vez que todos se han sentado, se abre el primero de los corrales. Tan pronto como el toro ve la luz, sale venteando el ambiente y observando cuanto le rodea, como admirado de ver a quienes están aguardándole. Levanta la cola y escarba la tierra con sus patas delanteras como si tratara de desafiar a su aún invisible antagonista. " Memorias de guerra del Capitán George Carleton " (1713), Daniel Defoe
Autor:" Memorias de guerra del Capitán George Carleton " (1713) Daniel Defoe
Torturar y asesinar toros por el mero espectáculo pertenece a la Edad Oscura y no a la España del siglo XXI.
No figuraba nombre alguno en la puerta, sólo una foto prendida con unas chinchetas y con los cantos doblados, que representaba el cuerpo sin vida de Manuel Montoliu, ex matador de toros reciclado a peón después de que un animal llamado Cubatisto le abriera el corazón como un libro el 1 de mayo de 1992: Ferrer dio dos ligeros golpes sobre aquella foto.
El aficionado taurino de verdad debe hablar poco de toros e ir a disfrutar la magia, tan bella como trágica, (algunas contadas veces de la lidia).
Si no hubieras andado siempre solo ¿Todaví­a tendrí­as voz de toro?
Este deseo sin lí­mites me impulsa, como a un toro con anillo en la nariz y cadena en el anillo...
El esposo de la vaca se llama toro, y es el que usan para las corridas de toros. Pero fuera de eso los toros no sirven para ninguna otra cosa, pues ni dan leche ni son comestibles, ya que su carne es demasiado dura para que uno la pueda masticar a gusto.
¡Extraño mundo éste del toreo! Como la muerte lo preside, a veces horripila y a veces emana de él una aleccionadora trascendencia. Nunca se podrá encontrar en el fútbol un tema de honda meditación. En el toreo, sí­.
Llega un momento en los asuntos de los hombres en que hay que coger el toro por los cuernos y enfrentarse a la situación.
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