▷ Las mejores Frases de Sinfoní­a - FrasesWiki.com

Encontramos 12 frases sobre Sinfoní­a

Y podrí­a tocar la sinfoní­a de Beethoven siempre que lo deseara. Tení­a una misteriosa sensación con respecto a esta música oí­da el otoño anterior. La sinfoní­a se hallaba presente siempre en su interior e iba creciendo poco a poco. La razón era ésta: tení­a toda la sinfoní­a en su mente. " El corazón es un cazador solitario " (1940), Carson McCullers
Autor:" El corazón es un cazador solitario " (1940) Carson McCullers
Una buena clase no es un regimiento marcando el paso, es una orquesta que trabaja la misma sinfoní­a... El problema es que queremos hacerles crecer en un mundo donde solo cuentan los primeros violines. " Mal de escuela " (2007), Daniel Pennac
Autor:" Mal de escuela " (2007) Daniel Pennac
Con un esquema, la Quinta de Mahler es perfectamente interpretable, incluso aunque se oiga por primera vez: es una sinfoní­a, sigue la forma sinfónica con cuatro movimientos; contiene un tema principal y subtemas, y repeticiones del tema; los temas se manifiestan a través de instrumentos orquestales, a diferencia de los tambores hablantes africanos o del distorsionador (fuzz bass). Los que conozcan la Cuarta de Mahler se darán cuenta de que la Quinta se inicia con una variación del mismo tema, e incluso el mismo tono. Los que conozcan a fondo la obra de Mahler se darán cuenta de que el compositor incluye citas de tres de sus propias canciones. Los que tengan formación musical se darán cuenta de que la mayorí­a de las sinfoní­as desde Haydn a Brahms y Bruckner empiezan y acaban caracterí­sticamente con la misma nota. Mahler prescinde de esa convención en su Quinta, pasando de do menor sostenido a la menor y finalmente acaba en re mayor. Si no hubieses aprendido a mantener en tu mente un sentido de tonalidad mientras se desarrolla la sinfoní­a, o si no tuvieses un sentido de la trayectoria normal de una sinfoní­a, esto carecerí­a de sentido; pero para el oyente experimentado, ese desacato a la convención aporta una sorpresa grata, una violación de expectativas, especialmente cuando esos cambios de tonalidad se hacen con la habilidad precisa para que no resulten estridentes. " Tu cerebro y la música " (2006), Daniel Levitin
Autor:" Tu cerebro y la música " (2006) Daniel Levitin
Mozart no empezó a componer hasta los seis años de edad, y no escribió su primera sinfoní­a hasta los ocho. De todos modos, es excepcional, por decir poco, el que compusiese una sinfoní­a a los ocho años. Mozart demostró precocidad a una edad muy temprana. Pero eso no es lo mismo que ser un experto. Hay muchos niños que componen música, y algunos llegan a componer obras de envergadura con sólo ocho años de edad. Y Mozart estuvo sometido a una instrucción exhaustiva por parte de su padre, al que se consideraba generalmente en la época el mejor profesor de música de toda Europa. " Tu cerebro y la música " (2006), Daniel Levitin
Autor:" Tu cerebro y la música " (2006) Daniel Levitin
Siempre has dicho que no puedes vivir sin música: ¿Quién cantará para ti, quién tocará para ti? -Los pájaros, en el jardí­n; el mar, en torno mí­o. ¡Escucha! Oye ese maravilloso mezzo-soprano: es la oropéndola. ¿No es más bella su voz que la de nuestra célebre compatriota Cristina Nilson o la de la misma Patti? Oye el solemne andante de las ondas: ¿No es más bello que el de la Novena Sinfoní­a? " La historia de San Michele " (1929), Axel Munthe
Autor:"La historia de San Michele" (1929) " La historia de San Michele " (1929) Axel Munthe
Serí­a posible describir todo cientí­ficamente, pero no tendrí­a ningún sentido; carecerí­a de significado el que usted describiera a la sinfoní­a de Beethoven como una variación de la presión de la onda auditiva.
La sinfoní­a sacra de los seres, los vientos, los bosques y las aguas, en el lenguaje mudo de tus ojos que, mirándome, hablan.
Cuando fui con todos mis kilos de sonatas y sinfoní­as bajo el brazo y se los di, le dije: Maestra, éste es mi premio, lo recibí­ yo, en fin, aquí­ están mis obras.
Una sinfoní­a debe ser como el mundo. Debe abarcar todo.
Una de las cosas fascinantes de nuestra profesión es que al principio tratas de comprender el modo en que la música evoluciona, sin estar realmente seguro del resultado. Pero después de interpretar estas sinfoní­as sesenta, setenta veces, sabes que la música está allí­, que no tienes que preocuparte del resultado. Y eso te ahorra una inmensa cantidad de esfuerzo que de otro modo se gastarí­a en, cómo decirlo, el empeño de llegar desde que lo tienes de verdad a lo que habí­as imaginado.
(...) Es como preguntar por qué la Novena Sinfoní­a de Beethoven es hermosa, si uno no piensa que lo es, nadie se lo puede explicar.
search