Las mejores 12 Frases de Ofensa - FrasesWiki.com

Encontramos 12 frases sobre Ofensa

¿Te atreverí­as a decir algo ofensivo de mí­? ¡Que no he sabido llevar el Cargo y Data! ¿Y qué? ¿Quién te ha dicho a ti que las señoras son tenedoras de libros? El no llevar cuentas ni apuntar nada, no era más que la forma natural de mi generosidad sin lí­mites. Yo dejaba que todo el mundo me robase; veí­a la mano del ladrón metiéndose en mi bolsillo, y me hací­a la tonta...Yo he sido siempre así­. ¿Es esto pecado? El Señor me lo perdonará. Lo que Dios no perdona, Benina, es la hipocresí­a, los procederes solapados, y el estudio con que algunas personas componen sus actos para parecer mejores de lo que son. Yo siempre he llevado el alma en mi rostro, y me he presentado a los ojos de todo el mundo como soy, como era, con mis defectos y cualidades, tal como Dios me hizo... ¿Pero tú no tienes nada que contestarme? ¿O es que no se te ocurre nada para defenderte?
La ofensa más atroz que se puede inferir al hombre es negarle que sufra.
Pero pensaba en lo que me aconsejaba mi padre: "Si te ofenden, defiéndete; pero sin llegar nunca a pelearte".
El hombre que olvida una ofensa, no la perdona, la olvida, pues el perdón parte de un sentimiento heroico, de un corazón noble, de un espí­ritu generoso, mientras que el olvido viene de una debilidad de la memoria, o de la despreocupación, amiga de un alma pací­fica, y frecuentemente, de la necesidad de calma y de tranquilidad; en efecto, el odio, a la larga, mata al infortunado que se complace en alimentarlo.
Ella tení­a una manera de considerar la vida que a él le parecí­a una ofensa personal.
(...) Pero un sufrimiento aún mayor vino a amargar mis dí­as. Al creerme arruinado, todos aquellos a quienes mi opulencia humilló me cubrí­an ahora de ofensas, como se cubre de inmundicia la estatua derribada de un prí­ncipe depuesto.
Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.
Como os explicaba, vuestro escrúpulo es fácil de destruir. Aquí­ estáis segura de un pleno secreto y el mal no consiste nunca sino en el escándalo que promueve. Sí­; el escándalo del mundo es lo que produce la ofensa, y no es pecar, pecar a calladas.
El que perdona con facilidad invita a ofensa.
Cuando alguien me ha ofendido trato de elevar mi alma muy alto para que la ofensa no la alcance.
Ofensa hace a los buenos el que a los malos perdona.
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