Las mejores 412 Frases de Odio - FrasesWiki.com

Encontramos 412 frases sobre Odio

Persecuciones, dice él, la historia del mundo está llena de ellas. Perpetuando el odio nacional entre las naciones. " Ulises " (1922), James Joyce
Autor:" Ulises " (1922) James Joyce
Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad. " El vencedor está solo " (2008), Paulo Coelho
Autor:"El vencedor está solo" (2008) " El vencedor está solo " (2008) Paulo Coelho
No permitáis que la diferencia de opinión, o la diversidad de pensamiento os distancien de vuestros semejantes, o que sea causa de discordia, de odio y rivalidad en vuestro corazón. Por el contrario, indagad diligentemente la verdad y haced de todos los seres humanos vuestros amigos.
Yo quería probar que los seres humanos son capaces de algo más grande que la guerra, el prejuicio y el odio. Quería lograr que la ciencia considerara todos los problemas que los no científicos han manejado: la religión, la poesía, los valores, la filosofía, el arte. Seguí con ellos intentando comprender a la gente grande, a los mejores especímenes de la humanidad que pudiera encontrar.
No quiero caer en manos de unos enemigos que, para entretenimiento de las masas alimentadas por la propaganda del odio, esperan un nuevo espectáculo organizado por los judíos.
... cuando el miedo desplaza a la razón, el resultado suele ser odio y división irracionales.
A la larga, la ira y el odio son emociones que se derrotan a sí mismas.
No odio a nadie, me parece que es una pérdida de tiempo y desgasta muchísimo
Perdona, pero la expresión no tiene un problema de libertad, que tiene un problema de odio, intereses, dinero,color...problemas con la verdad (12 por 8)
Al igual que el odio, los celos están prohibidos por las leyes de la vida porque son esencialmente destructivos.
En política, compartir los odios es la base de la amistad.
No se debe tener ni amor ni odio hacia los hombres que están en el gobierno. Se debe tener para ellos el mismo sentimiento que se tiene por un cochero, conduce bien, o conduce mal, eso es todo
Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio. Si no tienen sentimientos de odio, podrán obtenerse en el intervalo publicitario.
Toda mi vida he tenido una elección de odio y amor. Yo escogí el amor y estoy aquí.
¡Nunca sigas impulsos compasivos! ¡Ten los garfios del Odio siempre activos, los ojos del juez siempre despiertos! ¡Y al echarte en la caja de los muertos, menosprecia los llantos de los vivos!
El odio es la cólera de los débiles.
El odio es la furia de los débiles
En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos, ¡oh Cristo!
Te odio con el odio de la ilusión marchita
Ha llegado la hora de matar al dragón, de acabar para siempre con el monstruo de las fauces terribles y los ojos de fuego. Hay que matar a este dragón ya todos los que a su alrededor se reproducen. Al dragón de la culpa y al dragón del espanto, al del remordimiento estéril, al del odio, al que devora siempre la esperanza, al del miedo, al del frío, al de la angustia.
Paso yo directamente del amor al odio, pero muy de vez en cuando
Yo creía que el odio que sentía era mío, hasta que descubrí que procedía de los auriculares.
Cuando todos los odios han salido a la luz, todas las reconciliaciones son falsas
El odio es la manera más prolongada de suicidarse.
Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.
Más grande que el amor a la libertad es el odio a quien te la quita.
El amor, la amistad y el respeto no unen tanto a la gente como un odio común hacía alguna cosa.
El mundo no perece por los bandidos y los incendios, sino por el odio, la hostilidad, y todas estas pequeñas rencillas.
La indiferencia es abulia, parasitismo y cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes
El amor o el odio hacen que el juez no conozca la verdad.
No te amo, amo mis celos, esos celos son lo único tuyo que me queda. Cuando desaparezca en esos cielos de odio te ladraré porque no vienes.
Te amo y te odio. Dirás cómo es posible. No sé. Yo te amo y te odio.
Tengo razón cuando me digo (como mi abuelo) el mundo no está de acuerdo conmigo el mundo y yo no estamos de acuerdo (No son amos los amores, los odios si lo inmundo).
La pasión puede deslizarse rápidamente hacia los celos, o incluso hacia el odio.
La pasión puede deslizarse rápidamente hacia los celos, o incluso hacia el odio.
El odio y el desprecio se excluyen mutuamente. En no pocos casos el odio a una persona tiene sus raíces únicamente en la estimación involuntaria de sus virtudes.
¡Qué novato es quien se figura que mostrar espíritu e inteligencia es un medio de hacerse querer en sociedad! Antes bien, tales cualidades excitan en la preponderante mayoría de la gente un odio y un rencor que resultan tanto más amargos cuanto que quien los siente no está autorizado a denunciar la causa que los origina e incluso la disimula ante sí mismo
A través de los siglos hubo hombres que dieron los primeros pasos por nuevos caminos armados tan solo con su propia visión. Sus objetivos eran diferentes, pero todos tenían esto en común: El paso era el primero, el camino nuevo, la visión original, y la respuesta que recibieron: Odio
Todas las victorias engendran odio.
... creyeron que su reinado era el reino de Dios y que sólo ellos eran hijos de Dios, mientras que las otras naciones eran enemigos de Dios, hacia las que sentían el odio más violento...
... el odio a las otras naciones, era fomentada y alimentada mediante el culto diario,...
... la religión no se reduce a la caridad, sino a difundir discordias entre los hombres y a propagar el odio más funesto, que disimulan con el falso nombre de celo divino y de fervor ardiente.
..., el odio surge tambén del simple testimonio, como lo vemos en los turcos contra judíos y cristianos, en los judíos contra turcos y cristianos, en los cristianos contra judíos y turcos, etc. ¡Cuán ignorante es, en efecto, la gran masa de todos éstos acerca de la religión y las costumbres de los otros!
No faltaba, además, la causa habitual, que siempre suele encender sin cesar el odio, a saber, su reciprocidad, puesto que las otras naciones no pudieron menos de corresponderles con el odio más terrible.
El odio es la violencia interior que no atiende sino a su propia voz.
Mucho de lo que pasa por idealismo es odio o amor al poder enmascarado.
Me odio a mí mismo por amarte, pero tendré que sobreponerme a ello.
Me odio a mí­ mismo por amarte, pero tendré que sobreponerme a ello.
Odio a la prensa. ¿Va contra la ley asesinar a un periodista?
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
El odio no se acaba por el hecho de odiar en alguna ocasión. Se acaba por medio del amor. Esta es una ley inalterable.
El odio nunca es vencido por el odio, sino por el amor
No hay incendio como la pasión, no hay ningún mal como el odio.
Odio... es una palabra demasiado fuerte que no debe usarse a la ligera. Sí, puede que mi padre no abrigase un sentimiento de excesivo cariño por Johannes, pero, si hubiesen tenido tiempo, estoy seguro de que Dios habría intervenido. Los hermanos no deben estar enfrentados.
Con amor o con odio, pero siempre con violencia.
El odio es un borracho en el fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.
Cuando amor es una orden, odio se puede convertir en un placer.
No debemos dejar pasar la probabilidad que al inculcar constantemente la creencia en dios en las mentes de los niños, ha producido, quizá, un efecto heredado sobre sus cerebros aún no desarrollados completamente, que será difícil para ellos deshacerse de esta creencia en dios, como si el mono tirara su miedo y odio instintivo hacia una culebra.
Patriotismo es cuando el amor por tu propio pueblo es lo primero, nacionalismo, cuando el odio por los demás es lo primero.
Les habían enseñado a odiarme, pero su odio estaba ahora mezclado de terror, y esa mezcla es la más terrible de las complicaciones de la pasión humana.
El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal.
¿Asistimos a una invasión de odio, de violencia? Venzámosla con una invasión de amor
Un monstruo de quinientas mil cabezas, mezcla de rapiña, piratería y pillaje, la hez de los hombres y el odio y azote de Dios, nos daña con sus devastaciones en Egipto.
¡Oh, condenado monstruo, o más bien demonio del infierno, aunque las crueldades de éstos no son parejas a las tuyas, ni en ellas late tan acerbo odio!
De la arrogancia nace el odio, de la insolencia, la arrogancia
Es más propio del hombre de recto carácter el odio abierto y declarado, que ocultar los sentimientos bajo un semblante tranquilo.
El odio era un vómito que los libraba del vómito mayor, el vómito del alma.
Cuando los hombres sufren burla no te rías a su costa para no provocar su odio.
Hay como una amarga complacencia en sufrir una injusticia, que parece legitimar el odio
El que exige mucho de sí mismo y poco de los demás, estará libre de odio.
La venganza eterniza los odios.
No tengo ningún tipo de relación con mi padre. Nunca lo he saludado y eso es duro. Mis sentimientos hacia él no son ni de odio, ni de cariño. Hay un espacio vacio dentro de mi corazón. Ni siquiera siento ganas de conocerlo.
La vida no se deja conmover por la compasión, prosigue su camino a pesar de los gritos de angustia o de odio
Para crear una paz interior, lo más importante es la práctica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por los seres humanos. Los más poderosos obstáculos para ello son la ira y el odio, el temor y el recelo. De modo que, mientras la gente habla de desarme en el mundo entero, cierto tipo de desarme interno es prioritario.
No calientes tanto el horno de odio que te quemes tú mismo
Difunde la palabra, no el odio
Haz que tus familiares te reverencien más que te teman, pues el amor sigue a la reverencia, mas el odio al temor.
Odio la guerra como sólo un soldado que la ha vivido puede hacerlo, sólo como alguien que ha visto su brutalidad, su futilidad, su estupidez
Sueño, esos pedacitos de muerte. ¡Como los odio!
Para justificarse, el terrorismo de estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas.
Jose Luis Rodriguez Zapatero, que no es la mitad de bueno de lo que el se cree, y es el doble de necio de lo que yo me temia, lleva su fanatismo y su sonriente odio más allá de toda razón.
El odio es la sola prueba indudable de la existencia.
Grande y dorado, amigos, es el odio. Todo lo grande y lo dorado viene del odio.
Y el miedo es una cosa grande como el odio. El miedo hace existir a la tarántula, la vuelve cosa digna de respeto, la embellece en su desgracia, rasura sus horrores.
Odio que echen la culpa de todo lo malo al Diablo. El diablo no deja de hablar con su hermano por una herencia ni viaja a Tailandia a follarse a un niño por dos monedas.
Cada judío debería guardar, en algún lugar de su corazón, una zona para el odio, ese odio sano, varonil contra todo aquello que representa el alemán y que forma parte de la esencia de lo alemán. Todo lo demás sería traición a los muertos
El deber del superviviente es dar testimonio de lo que ocurrió, hay que advertir a la gente de que estas cosas pueden suceder, que el mal puede desencadenarse. El odio racial, la violencia y las idolatrías todavía proliferan
Lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte
Los verdaderos cristianos dicen en su corazón: un cristiano verdadero es aquel que vive como Cristo o como enseña el Señor. De esta manera se unificarían todas las diversas iglesias y desaparecerían todas las disputas que surgen de la mera doctrina, sí, incluso el odio recíproco se eliminaría instantáneamente y aparecería el Reino del Señor sobre la Tierra.
Llamad a vuestras conciencias, meditad un momento sin odio, sin pasiones, sin prejuicios, y esta verdad, luminosa como el sol, surgirá inevitablemente ante vosotros: la revolución es lo único que puede salvar a la República
El procura excitar mi odio por todos los medios. Su modo de obrar me produce a veces una estupefacción que me hace olvidar el terror que siento. Y eso que un tigre o una serpiente no me atemorizarian mas que él.
Siento algo de auto-odio cuando vuelvo a escucharlo, se siente como si estuviera orinando y gimiendo sobre lo que sea.
Sólo quiero decir gracias, porque vuestro odio es lo que me dio la fuerza.
Pedro. ¡Venga, basta de triunfos, gloriosísimo soldado! Prefiero aquellos otros, aunque paganos, por odio a ti, que -aun siendo padre santísimo en Cristo- celebrabas triunfos por tantos mile de cristianos muertos por culpa tuya, fuiste responsable de la destrucción de tantas legiones, mientras ni con la palabra ni con tu vida has ganado para Cristo ni una miserable alma.
Pero tampoco los mismos reyes advertían suficientemente qué precedente introducían en contra de sí mismos: que en lo sucesivo estuviera permitido a un sacerdote romano deponer de su trono a aquel príncipe que hubiera incurrido en su odio.
El odio apasionado puede dar significado y propósito a una vida vacía.
Quitad el odio de algunas personas, y tendrá hombres sin fe.
Tiempo, yo te odio. Aunque sin ti no existiera. Y por tu pasar moriré aunque por tu pasar nací
Esclavizadas de la manera más vergonzante durante siglos por la Iglesia, las ciencias naturales han levantado la cabeza y, conscientes de su sagrado derecho, de su divina misión, han propinado golpes llenos de odio a su antigua torturadora.
De ti, furia, de ti justicia espero, si no la hay en los dioses soberanos: mueve el infierno en mi venganza fiera contra estos insolentes dos hermanos, y la corona que manché primero con sangre de mi padre, tú en tus manos recibe, y con veneno del infierno pon en ella discordia y odio eterno.
Me tienen sin cuidado los odios y las alabanzas de los hombres que pertenecen a la raza de los explotadores. Quiero revelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón
Más grande que el amor a la libertad, es el odio a quien te la quita
El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte.
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos, pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos
Locura es pagar amistad con odio.
El deleite del odio no puede compararse al deleite de ser odiado.
El amor por algo o por alguien puede tener una contrapartida siempre alejada de la indiferencia: desamor u odio hacia quien no piensa igual o no corresponde a esos sentimientos
Amar significaba tiranizar y dominar... El amor es una lucha que empieza con odio y termina con el sometimiento del objeto amado.
Yo le quiero a él, pero esto pasará, esto tiene que pasar. Es imposible que no pase, está pasando ya, lo siento...¿ Quién sabe? Quizá termine hoy mismo, porque le odio, porque se ha reído de mi, mientras que usted ha llorado aquí conmigo.
Los boomerangs del odio, del rencor y de la crítica se revuelven contra nosotros mismos llenos de enfermedad y dolor.
La cortesía es hermana de la caridad, que apaga el odio y fomenta el amor.
Con lo que odio las aguas quietas, digo, me exaspera la gente sosegada: la que arrulla que te arrulla el sueño de que el tiempo pasado fue mejor, la que no dice, ¡ejem!, esta boca es mía, este país es mío, la gente que joroba por quitarnos el aire con sus quejas de hipocondría pura y que hoy, como siempre, se la encuentra sembrando una rosa y cortando un clavel.
El amor es contagioso como el odio...
Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
Cuando nuestro odio es demasiado vivo, nos coloca por debajo de lo que odiamos
Cuando nuestro odio es demasido vivo nos coloca por debajo de lo que odiamos.
El daño que hacemos no nos trae tantas persecuciones y odios como nuestras buenas cualidades.
El mal que hacemos no nos atrae tanta persecución y tanto odio como nuestras buenas cualidades.
La envidia es más irreconocible que el odio
Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus defectos, se parece más al odio que a la amistad.
Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus efectos, se parece más al odio que a la amistad.
Si se juzga al amor por sus efectos, más se parece al odio que a la amistad.
Vivir quiero conmigo,
En términos de amor, no tienes el control y odio ese sentimiento. Parece que escribo muchas canciones tristes porque soy una persona muy trágica. Pero hay siempre un elemento de humor al final. Frase dicha en la entrevista I am the Champion en The Sun
No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.
...Y me siento de pronto, levantado, gritando: Os amo, os odio, os muerdo, os desprecio, os abrazo con asco, con nostalgia. No sé más. Perdonadme.
Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol
¡Oh bienaventurado, que sin ira, sin odio, en paz estás, sin amor ciego, con quien acá se muere y se suspira, y en eterna holganza y en sosiego vives y vivirás cuanto encendiere las almas del divino amor el fuego!
¿El deporte que más odio? A veces el tenis
El odio abiertamente profesado carece de oportunidad para la venganza
El odio es la venganza de un cobarde intimidado.
El odio es la venganza del cobarde
Los seres más cercanos a nosotros, ya sea en amor u odio, son a menudo nuestros intérpretes del mundo.
Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está peleando.
El verdadero odio es el desinterés, y el asesinato perfecto es el olvido.
Odio las flores. Las pinto porque son más baratas que los modelos y no se mueven
El odio a nuestros semejantes es mayor con los más allegados.
Corrupción política: Odio la pulcritud porque me suena a negación. Te gusta eliminar la evidencia. Pero a mí me gusta lo evidente. Me gusta ver las cosas como son... Nada tengo contra el olor de la podredumbre pero si mucho contra aquello que simimula el hedor de lo podrido en los Estados Unidos de America.
El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquelllo. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor.
El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor.
Entonces tiene lugar la expulsión de la bestia triunfante, es decir, de los vicios que predominan y suelen conculcar la parte divina, se purifica el ánimo de errores y se le adorna con virtudes, por amor de la belleza que se ve en la bondad y justicia natural, por deseo del placer que deriva de los frutos de ésta y por odio y temor a la fealdad y displacer contrarios.
El amor no es capaz de ver los lados malos de un ser, el odio no es capaz de ver los lados buenos.
Yo no he sufrido ninguna ofensa personal, ni por el rey ni por el gobierno actual. No siento odio hacia Humberto de Saboya, pero odio á todos los reyes, porque ellos impiden la realización de mi ideal, la República universal.
Odio las imposiciones, me gusta la autenticidad y yo lo soy.
El odio no es más que carencia de la imaginación.
Ahora siento hacia mis semejantes un odio sereno, o una piedad tan inactiva que es lo mismo.
Lo que me sorprende es que, debajo de esas críticas se note un odio contra mí, contra mi persona, un prejuicio denigrador.
La sociedad colombiana es y ha sido gobernada por el odio. Mientras la sociedad colombiana sea gobernada por el odio no va a alcanzar la paz
El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica.
¿sabe usted cual es el mas intenso de los odios? Aquel que se siente por alguien que ves que alcanza sin el menor esfuerzo lo que tu eres incapaz de alcanzar pese a desearlo con toda tu alma. Cuando te ves obligado a chuparte el dedo viendo como otro, por su cara bonita, accede a un mundo al que no puedes acceder ni en sueños. Y cuando mas cerca tengas a esa persona, mas intenso sera el odio
El verdadero patriotismo se horroriza del que siembra el odio y la guerra.
Cada vez que hay pérdidas, habrá opciones. Usted puede elegir vivir sus pérdidas con cólera, culpa, odio, depresión o resentimiento, o puede elegir usarlas para crecer un poco más.
El odio como el amor se apagan en la tumba. Sólo una cosa permanece invariable en la vida, como después de la muerte: nuestro destino
Quien por un amor muy grande (lo que finalmente es una locura) muere, renace para ya no conocer ni amor ni odio, sólo para gozar
¿La envidia, el odio, la lujuria…, todas esas pasiones han sido arrojadas del alma para que ésta no sea sino una pieza de hielo?
Después del amor, lo más dulce es el odio
No hay nada en este mundo tan dulce como el amor, y el amor al lado de la cosa más dulce es el odio.
Después del amor, lo más dulce es el odio.
No hay ninguna facultad del alma humana que sea tan persistente y universal como el odio.
Pero la guerra es dolor, y el odio es sufrimiento.
La desesperación es como un río, en una orilla están los niños, en la otra los hombres maduros, los que han despertado ya de su letargo. Todos los sentimientos son buenos, óptimos, también el odio, también la envidia, también los celos, también la crueldad
Y ni condenas ni odios, sino amor resignado y amorosa paciencia nos acercan a la meta sagrada.
El odio confesado es impotente
El periodismo es una inmensa catapulta puesta en movimiento por pequeños odios.
El odio encierra su propio castigo.
La franqueza áspera produce las más de las veces odio, pero la lisonja produce desprecio siempre
Para profesar odio a una persona, es preciso, como para amarla, tenerle estimación. A los que no se estima se les desprecia simplemente
Que tendría que pedir al público que elegir entre una cultura de odio o de una cultura de amor. Estoy seguro de que nuestro pobre tomará este último. Con los activos de Marcos, que podría recuperar el valor de compartir el amor de unos con otros.
Sé hombre, sé justo, y admite que, encima de la ambición, de la intriga y del odio, está la Patria, está la eternidad del pueblo, y que ahí debemos encontrarnos siempre, aún si no estamos siempre de acuerdo.
El terror, lejos de propiciar el orden como le enseñaron en los cursos para oficiales, había sembrado un odio cuya cosecha sería fatalmente mayor violencia. Sus años de carrera militar le dieron un profundo conocimiento de la Institución y decidió emplearlo para derrocar al General.
El odio no se quita con el tormento, ni se expía por el martirio, ni se borra con sangre derramada.
El amor al Dios de nuestros padres ha puesto las armas en mano de la mitad de España aún admitiendo motivos menos espirituales en la guerra, el odio ha manejado contra Dios las de la otra mitad.
El amor de los judíos a su pueblo sólo se traduce por odio a los demás pueblos de la tierra, odio disfrazado de amor a una idea, que es lo más abstracto que puede amarse y en nombre de la cual se predica la destrucción de todo lo existente, Humanidad inclusive. Donde veáis ruinas y estragos, podéis asegurar que por allí ha pasado el judío.
Es triste condición de la humanidad que más se unen los hombres para compartir los mismos odios que para compartir un mismo amor
Más se unen los hombres para compartir un mismo odio que un mismo amor.
Sabían reírse del mundo sin odio y sin amargauras.
Odio la violencia, sí lo hago. Es por un dilema ¿no?
Odio la violencia, sí, la hago. Es una especie de un dilema, ¿no?.
La fuerza, el odio, la historia, todo eso. Eso no es vida para los hombres y las mujeres, insultos y odio. Y todo el mundo sabe que es precisamente lo contrario lo que es la vida de verdad
Persecuciones, dice él, la historia del mundo está llena de ellas. Perpetuando el odio nacional entre las naciones.
Me acosté, pero no pude dormir: dos pasiones, el amor y el odio, me mantenían despierto.
...estamos aquí para decirnos y decirles que este dolor del alma en los cuerpos no lo convertiremos en odio ni en más violencia, sino en una palanca que nos ayude a restaurar el amor, la paz, la justicia, la dignidad y la balbuciente democracia que estamos perdiendo,...
Los celos son una mezcla explosiva de amor, odio, avaricia y orgullo.
La envidia y el odio van siempre unidos. Se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.
La ausencia es un remedio contra el odio como una protección contra el amor.
De una confidencia a una indiscreción no hay más distancia que la del odio a la boca.
Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.
Me siento demasiado superior para el odio
Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.
El misántropo es hombre, por lo tanto, el humanista ha de ser en cierta medida misántropo. Pero es un misántropo científico, que ha sabido dosificar su odio, que odia primero a los hombres para poder amarlos después
Odio a Pink Floyd.
En Ferrari hay tanta política que la relación es siempre amor y odio
Exponiendo mis ideas a medida que redacto, esta carta tiene (como advierto al releerla) un tono pasional, es lo único posible. ¿Antiimperialistas sin pasión? Semejante cosa no existe. (...) Si se comprende el problema, entonces se lo siente, se desea combatir y el alma se llena de furia, de odio.
La guerra entre naciones conlleva a la desgracia, pero la guerra civil de una nación produce ruina por cuanto divide familias y amigos. La paz posterior a la guerra civil es frágil producto del odio y la sed de venganza de sus participantes.
Cuando sobre los hombros de una clase productora, pesa la más dura opresión económica, se agrega aún el desprecio y el odio de que es víctima como raza, no falta más que una comprensión sencilla y clara de la situación, para que esta masa se levante como un solo hombre y arroje todas las formas de explotación.
Lo que más odio : La crueldad con la gente y con los animales, la violencia, los gritos, la presunción, los abusos de los hermanos mayores, la aritmética, que haya quienes no tienen para comer mientras otros se quedan con todo, encontrar dientes de ajo en el arroz o en los guisados, que poden los árboles o los destruyan, ver que tiren el pan a la basura.
No, no me había curado: el amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio.
Pero no estaba arrepentido ni me sentía culpable: querer a alguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoníaco es el odio.
La cuestión es entre la libertad y la tiranía. Nuestros opresores, no por su origen sino por el mero hecho de serlo, son el objeto de nuestro odio.
El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente
El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente. La vida humana representa, la mayor parte de las veces, una ecuación entre el pasado y el futuro.
El odio es mal consejero, enfermedad de inconscientes. Con no olvidar suficiente, pa ́que no pase otra vez.
O gobierna el PP o habrá un riesgo real para el futuro de España con una coalición de pancarteros, comunistas e independentistas que todas las mañanas desayunan galletas de rencor y de odio y quieren romper España
Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres, es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas, les eneseña un cúmulo aislado y absoluto de doctrinas, y les predica al oído, antes que la dulce plática de amor, el evangelio bárbaro del odio.
El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital, es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro
La ciencia y las letras doman las pasiones que engendra la política. Tiempo es ya de que el afecto reemplace en la ley del mundo al odio.
Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio
Los odiadores debieran ser declarados traidores a la república. El odio no construye.
Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles, y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.
No hay perdón para los actos de odio. El puñal que se clava en nombre de la libertad, se clava en el pecho de la libertad.
La rebelión sentimental de las masas, el odio a los mejores, la escasez de éstos -he ahí la razón verdadera del gran fracaso hispánico-
Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales, se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
El amor combinado con odio es más podereso que el amor. O que el odio.
El terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad.
España fue devuelta a los españoles hacia 1976 (...) Nos hemos encontrado con que el pueblo español estaba vivo, activo, en disponibilidad: ni enfermo ni envilecido ni lleno de odio. Esto ha sido posible porque no ha faltado la levadura o, si se prefiere otra imagen, la sal de la tierra, que ha evitado la corrupción. Y esta sal histórica es una combinación de verdad y libertad.
Amo la traición, pero odio al traidor
Creo que el odio, al igual que el amor, brota de una fuente mucho más profunda que el interés práctico o la conciencia moral. Yo no sabía odiar de verdad hasta que descubrí el instinto sexual.
Si por las mañanas se cierran las campanillas en flor, ¡Es por el odio de los hombres!
Si por las mañanas se cierran las campanillas en flor, ¡Es por el odio de los hombres!
La República Socialista de Obreros, Campesinos y Soldados fue creada a pesar de las falsedades, los odios y las calumnias. Esta república representa la base más grande para ese orden socialista universal, cuya creación es en los tiempos presentes la tarea histórica del proletariado internacional
Ahora que os ignoro lo tengo todo claro, no tengo mas odio que el odio que me tienes, co
Soy un pastor de gloria y desamores soy el odio, la memoria y el dolor de los dictadores
Yo soy un hombre tolerante y siento el mayor respeto por mis hermanos musulmanes, que suelen ser muy trabajadores, amantes de su familia y de la paz, personas que suscriben los mismos valores que usted y yo encarecemos. Pero entre los buenos, existe una siniestra minoría movida por el odio y consagrada a la destrucción.
Si no hubiera sido por la guerra, no valoraría la paz. Si no hubiera sido por el dolor, no conocería el poder sanador del amor. Si no hubiera sido por el odio, nunca habría aprendido a perdonar. Si no hubiera sido por el encarcelamiento, no valoraría la libertad. Si no hubiera sido por la vida en necesidad, no valoraría todo lo que tengo. Si no hubiera sido por miedo, no valoraría la paz
Cuando hablamos del derecho a la vida, o al desarrollo, a disentir o a la diversidad, estamos hablando de la tolerancia. La tolerancia promovida, protegida y venerada asegurará la libertad. Sin ella, no podemos asegurarnos de ninguna. En las palabras de un hombre sabio: la fe produce respeto, y el fanatismo provoca el odio.
... el corazón no es el lugar adecuado para el odio.
El odio forzosamente se busca acomodo, metiéndose donde no debe, ocupando un lugar que no le pertenece, desplazando inevitablemente al amor.
Cuando pienso en todos los males que he visto y sufrido a causa de los odios nacionales, me digo que todo ello descansa sobre una odiosa mentira: el amor a la patria.
Las palabras que no satisfagan al oyente, le causan fastidio y disgusto, ello se manifiesta generalmente por copiosos bostezos. Cuando hables, pues, a hombres cuya benevolencia quieres captarte, si observas en ella tales muestras de aburrimiento, abrevia tu discurso o cambia de terna, si no lo haces, recogerás en vez de la benevolencia que deseas, odio y enemistad.
... los egoístas no son capaces de amor ni de odio.
Encuentro la muerte tan terrible, que odio la vida más porque me conduce a ella que por las espinas que tiene.
Era el pueblo de Mayo quien sufría, no ya el rigor de un odio forastero, sino la vergonzosa tiranía del olvido, la incuria y el dinero. El mismo pueblo que ganara un día su libertad al filo del acero tanteaba el porvenir, y en su agonía le hablaban sólo el Río y el Pampero.
Un hombre educado es el que tiene los amores y los odios juntos.
Aquél que sobrepasa o subyuga a la humanidad debe mirar el odio que tienen los oprimidos
El odio es la demencia del corazón.
Aunque es algo demasiado ruin para que la gente lo reconozca con naturalidad, todo hombre que se siente atraído por una fémina experimenta un odio fisiológico hacia el tipo que se la benefica, normal o esporádicamente
Me faltan algunos odios todavía, estoy seguro de que existen.
El odio de los débiles no es tan peligroso como su amistad.
Pasión más viva que la amistad es el odio.
La comedia y la tragedia se entremezclan en la vida, Gilbert. Lo único que me persigue todavía es la historia de esos dos que vivieron juntos cincuenta años, odiándose. No puedo creer que haya sido así. Alguien ha dicho que el odio es solamente el amor que no encontró el camino. Estoy segura de que debajo del odio, en realidad se amaban.
¿Cómo puedo ser presumida cuando sé que soy fea? —protestó Ana—. Me gustan las cosas bellas y odio mirar al espejo y ver algo que no sea hermoso. Me hace sentir muy triste, igual que cuando veo algo horrible. —Quien hace cosas hermosas es hermoso —dijo Marilla.
El odio mata la bondad.
Tan terrible es el odio que ni te atreves a mostrarme tu desprecio
América Latina limita al norte con el odio y no tiene más puntos cardinales.
Está juntando odio, pero todavía no reúne el suficiente. Eso lleva tiempo.
Allí donde hay amor, hay vida, el odio conduce a la destrucción
El odio nunca es vencido por el odio sino por el amor
La muerte es el fin señalado a toda vida. Morir a manos de un hermano en lugar de morir a causa de una enfermedad o en alguna otra forma no puede ser para mí motivo de tristeza. Y aún así, estoy libre de todo pensamiento de cólera u odio contra mi posible agresor. Sé que eso redundaría mucho más en beneficio de mi vida eterna, y que el agresor, más tarde, se daría perfecta cuenta de mi inocencia.
Odio todo lo que sea privilegio y monopolio. Considero como tabú todo lo que no puede ser compartido por la multitud.
Innumerables parejas experimentan al mismo tiempo la necesidad de estrangularse y la de degustar juntos un buen cocido. En este caso, el odio y la gula llegan a una síntesis y todo queda reducido a devorar ese plato con el tedio consabido, cuya manifestación es ese silencio de familia que puede durar toda la vida hasta transformarse en una buena amistad.
El arma suya como periodistas es la palabra escrita. Mi arma es la palabra hablada. Yo uso cincuenta frases para redondear una idea y después ustedes tienen que ponerla en una línea. Eso a mí siempre me aterroriza, quizás porque no sé escribir. Lo que odio es cuando no aciertan en la transcripción. Prefiero que nadie me conozca a que me conozcan equivocadamente.
Con tres rencores hay quien amasa odios por todo el resto
El cine...Es extraño. La gente compra una entrada. Esa entrada es su puerta a una fantasía que tú creas para ellos. La tierra de la fantasía, eso es todo, y tú das vida a sus fantasías. Fantasías de amor, de odio o de lo que sea.
El odio es, por su naturaleza, ciego.
En la tierra nada se presta tanto para alegrar al melancólico, para entristecer al alegre, para infundir coraje a los que desesperan, para enorgullecer al humilde y debilitar la envidia y el odio, como la Música
A través de la violencia puedes matar al que odias, pero no puedes matar el odio
Devolver odio por odio multiplica el odio, añade una oscuridad más profunda a una noche ya desprovista de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: solo el amor puede hacer eso.
He decidido apostar por el amor. El odio es una carga demasiado pesada
La oscuridad no puede deshacer la oscuridad, únicamente la luz puede hacerlo. El odio nunca puede terminar el odio, únicamente el amor puede hacerlo.
La violencia no es el remedio, tenemos que hacer frente al odio con el amor.
Lo que más odio en el extranjero es que la gente no hable francés. Y según el país al que vaya, no todos hablan el mismo extranjero
Las religiones son únicamente instrumentos de dominación y de alienación. Los tres monoteísmos profesan el mismo odio a las mujeres, los deseos, las pulsiones, las pasiones y la sexualidad. También detestan la libertad, todas las libertades: la de disponer de sí mismo, de su vida y de su cuerpo sin pedir permiso a la autoridad eclesiástica.
Idiota perdido aquel que no se reconozca en un odio insensato
Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos
El odio se amortigua detrás de la ventana. Será la garra suave. Dejadme la esperanza
Con el nombre de dios creen poder establecer la fraternidad entre los hombres, y al contrario, crean el orgullo, el desprecio, siembran la discordia, el odio, la guerra, fundan la esclavitud.
Si no sabemos hacia qué futuro nos lleva el presente, como saber si merece nuestra adhesión, nuestra desconfianza o nuestro odio
Odio que piensen que soy una muñeca. Soy mayor ahora. Tengo mi propia opinión, mis propios gustos
Contener el odio hace que éste se convierta en un veneno. Te corroe por dentro. Creemos que el odio es un arma que ataca a la persona que nos hace daño, pero el odio es una espada de doble filo. Y el daño que hacemos, nos lo hacemos a nosotros mismos.
Los ciudadanos plantaban ajo para mantener a sus familias, enojando a los codiciosos tiranos que están llenos de odio, enviando hordas de recaudadores de impuestos para oprimir a las masas, que se lamentaban de su suerte...
El odio más grande es silencioso.
El exceso de severidad produce odio, como el exceso de indulgencia debilita la autoridad
Serán ratas, y la cloaca les maltratará, la ciudad clavará su aguja y nadie aplacará el odio que les empuja, no habrá nada, solo brujas, mientras los niños ricos viajaran en su burbuja de lujo y arrogancia infalible
Tú reina entre mil reyes, cumbre de mis valles, me levitas y así evitas que tanto odio me ametralle tú, si eres Hip-Hop muestras denuncia y carisma, pero te vistes de clásica y sigues siendo la misma.
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio, escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
Aquel que arrebata la libertad a otro es prisionero del odio, está encerrado tras los barrotes de los prejuicios y la estrechez de miras. Nadie es realmente libre si arrebata a otro su libertad, del mismo modo que nadie es libre si su libertad es arrebatada. Tanto el opresor como el oprimido quedan privados de su humanidad.
Siempre he sabido que en el fondo del corazón de todos los seres humanos hay misericordia y generosidad. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su procedencia o su religión. El odio se aprende, y si es posible aprender a odiar, es posible aprender a amar...
Que de esta plaza no salga un sólo gesto de rencor, sino de dignidad, que no salga un gesto de odio, pongamos la otra mejilla.
¡Basta ya! Pedimos que cese el veneno y el odio contra Chávez.
...el odio nace cuando el príncipe roba y usurpa los bienes y las mujeres de sus súbditos, de lo cual tiene que abstenerse...
...es más sensato quedarse con la fama de tacaño, que genera una mala fama sin odio, que por buscar la reputación de liberal, ganarse la fama de ladrón que genera mala fama y odio a la vez, se debe ocultar el liberalismo...
Los odios de los hombres generalmente nacen del temor o de la envidia
-Casi todos los genios conocen como una fase de su desarrollo la existencia de un sentimiento de odio, de venganza y de rebelión contra todo lo que existe, contra todo lo que no está haciéndose.
-La domesticación no mejora a la bestia, la enferma, hace que se aborrezca a si misma, la llena de odio hacia los instintos vitales, la llena de desconfianza hacia todo lo que sigue siendo fuerte y feliz. En una palabra, la hace cristiana.
A ti te odio más, pues atraes pero no eres lo suficientemente fuerte como para retenerme junto a ti.
Así decía el hierro al imán: te odio porque me atraes sin que poseas fuerza suficiente para unirme a ti.
Cristiano es el odio contra la fiereza, contra el espíritu, contra el valor.
El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.
Pablo, el odio, hecho carne, hecho genio, del chandala a Roma, a el mundo el judío eterno por excellence...
Siempre que lo que se disputa en el juego no es ni el amor ni el odio, las mujeres juegan torpemente.
Sólo debéis tener enemigos dignos de odio, pero no enemigos dignos de desprecio. Tenéis que estar orgullosos de vuestro enemigo.
Yo odio a los lectores ociosos.
En este momento, no hay otra salvación. Debemos movilizar todos nuestros recursos para combatir la mentira, el odio, la pobreza y la injusticia. Debemos llevar la virtud a este mundo.
Odio cuando la gente sale de los recitales diciendo no cantaron tal o cual canción. ¿Qué más quieren por 10 dólares? ¡¿Quieren sangre?!
Odio todo lo que no está en mí mismo.
Al igual que el amor es mi arma para abrir los corazones de los hombres, el amor es también mi escudo para repeler las flechas de odio y las lanzas de ira.
Lloremos. ¡Ah! Lloremos purificantes lágrimas, hasta ver disolverse el odio, la mentira, y lograr algún día -sin los ojos lluviosos- volver a sonreírle a la vida que pasa.
¡Odio la televisión! ¡La odio tanto como los cacahuates! Pero no puedo dejar de comer cacahuates.
Lograremos la justicia como fruto de la solidaridad boliviana. Porque no ha de ser la justicia social engendro de odio y fruto de desunión nacional. Los comunistas de esta tierra, al ver que este pueblo se levanta libre y nacionalista, quisieran ponerlo en el potro de la lucha de clases, para descoyuntar como a Túpac Amaru el cuerpo de esta Patria que debe ser unida y fuerte.
No será la restauración de lo injusto, sino la realización de la justicia social. Pero demostraremos a los demagogos irresponsables del odio que la justicia no está junto al Capital de Marx, sino al evangelio de Cristo.
Entre un hombre y una mujer no hay amistad posible. Hay amor, odio, pasión, pero no amistad.
La muerte es la cosa, la única, que me aterra siempre. La odio. Hoy se puede sobrevivir a todo menos a ella.
No os entreguéis por demasiado a la ira, una ira prolongada engendra odio.
No os entreguéis por demasiado tiempo a la cólera, una cólera prolongada engendra el odio
Aquí, colgado en el bosque. El mundo va haciendo el tiempo: su corteza se arruga como piel de elefante: sobre la piel, gusanillos y gusanillos. Los gusanillos van haciendo el tiempo: es su espíritu el que se encoge como una uva que se seca. Amor, odio, risa. He perdido la medida: ya no soy un hombre: soy un muerto.
El odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida
Acá los metaleros se disfrazan, después cambia la moda y se van a la moda que viene. O sea, la moda está de moda porque es moda Pero la moda no tiene ninguna base sólida. Es solamente una moda. Odio la moda.
El sufrimiento incluso le gustaba, porque justificaba y atizaba su odio y su cólera y el odio y la cólera atizaban a su vez el sufrimiento al calentar más su sangre y enviar nuevas oleadas de sudor a los poros de la piel.
Y supo de repente que jamás encontraría satisfacción en el amor, sino en el odio, en odiar y ser odiado.
En un nido encontré los huevos para mi hambre para no morir, pero más allá olvido mis sueños, más allá me odio a muerte.
En un nido encontré los huevos para mi hambre para no morir, pero más allá olvido mis sueños, más allá me odio a muerte.
Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad
El señor escucha las preces de los que piden para olvidar el odio. Pero está sordo para los que quieren huir del amor.
Quien instaura el odio no son los odiados sino los que odian primero.
Siempre que odio y amor compiten, es el amor el que vence.
El comunismo es malo. Sus motores son los pecados capitales de la envidia y el odio.
Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos.
¡Odio las vacaciones! Si usted puede construir edificios, ¿por qué sentarse en la playa?
Mi generosidad finalmente cede a su odio.
Si me traicionan, ¿puedo tomar una mejor venganza que amar a la persona a la que odio?
Nos miramos todos con el odio característico con que nos miramos los españoles.
El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás.
Para luchar por la libertad no hacen falta odios, sin odio se abren los tuneles, sin odio se ponen diques a los ríos, sin odio se hiere la tierra para sembrar el grano, sin odio pueden aniquilarse a los despotismos, puede llegarse a la acción más violenta cuando sea necesaria para la emancipación humana
En el odio nazi no hay racionalidad: es un odio que no está en nosotros, está afuera del hombre, es un fruto venenoso nacido del tronco funesto del fascismo pero está afuera y más allá del mismo fascismo.
Lo reconocería únicamente por mi odio.
El amor y el odio no son perpetuos, amad siempre como si hubiera de llegar día en que odiaseis y odiad siempre como si hubiera de llegar un día en que amaseis.
Acepto que sientas odio, pero no que actúes con él... acepto que ames, aplaudo que actúes siempre con él.
Odio las citas, dime lo que sabes.
No tengo odios y he juzgado y tratado a los hombres siempre por su lado bueno, buscando el rincón que en cada uno de nosotros alberga el soplo divino.
Odio la publicidad, sinceramente. He pasado por la piedra de molino de las entrevistas y las considero una pérdida de tiempo. El tipo que encuentro en esas entrevistas haciéndose pasar por mí suele ser un engreído al que no me gustaría conocer.
El odio es el amor sin los datos suficientes.
El odio es el amor sin los datos suficientes.
Odio las cadenas de producción en serie de las grandes fábricas, que les priva a los hombres de la alegría por los esfuerzos de su trabajo, haciendo hombres y productos baratos.
El mundo ha perdido muchos valores, especialmente los de la comunicación, la memoria. A veces nuestros propios pueblos pierden su memoria histórica y no tienen toda la culpa, pues las editoriales no publican sus libros y los medios de comunicaciones crean solo fantasías de intrigas, de odios, de rencores o, simplemente, silencio.
Odio al cinismo más que al diablo, a menos que ambos sean la misma cosa.
Odio mi nombre, odio cualquier referencia a mi nombre. Desearía que la gente solo inventara uno completamente nuevo.
Siente que las espirales de su odio almacenan flexibilidad y potencia. Este odio es como el resorte de un tensor. En cuanto se rompa el retén, mi cabeza volará a las estrellas. Me quedaré con el cuerpo sin cabeza, la garganta volcando, como un caño, chorros de sangre.
Se acabó, el odio me arroyó la razón: Con mi época estoy comprometido. Y el amor, se fue volando por el balcón, a donde no tuviera enemigos.
¿Qué significaba este odio, por qué nos mataban así?
El odio son las cosas que te gustaría hacer cuando le dejas un libro a alguien y te lo devuelve en edición fascicular.
El odio son las cosas que te gustarí­a hacer cuando le dejas un libro a alguien y te lo devuelve en edición fascicular.
Lo opuesto al amor no es el odio sino la apatía.
Entre las piedras y el fuego, frente a la tempestad o en medio de la sequía, por sobre las banderas del odio necesario y el hermosísimo empuje de la cólera, la flor de mi poesía busca siempre el aire, el humus, la savia, el sol, de la ternura.
En el odio al español como invasor, andamos muy cortos los BizKainos patriotas de hoy, comparados con aquellos de otros siglos que en su idioma llamaban extranjeros a los españoles y los recibían a flechazos y a tiros.
Les aterra oír que a los maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¡Ah, la gente amiga de la paz! Es la más digna del odio de los patriotas.
Nosotros odiamos a España con nuestra alma, mientras tenga oprimida a nuestra Patria con las cadenas de la esclavitud. No hay odio que sea proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el hijo del romano. No hay odio con que puedan pagarse los innumerables daños que nos causan los largos años de dominación. Bizkaitarra, no 16.
Los invito a no odiar, porque el odio no deja el espacio para que una persona sea justa, le ciega y cierra todas las puertas del pensamiento.
Es de mentirosos disimular el odio, y de necios divulgar chismes.
Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de ternero cebado donde hay odio
¿Hasta cuándo, simples, amaréis vuestra simpleza y arrogantes os gozaréis en la arrogancia y necios tendréis odio a la ciencia? 23 Convertíos por mis reprensiones: voy a derramar mi espíritu para vosotros, os voy a comunicar mis palabras.
Los celos destruyen los matrimonios, los celos destruyen las amistades, los celos provocan guerras religiosas, odios fratricidas, asesinatos y sufrimientos de toda especie.
El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.
El que teme demasiado a los odios ajenos, no es apto para gobernar
No sabe ser rey el que teme mucho el odio ajeno.
Peores son los odios ocultos que los descubiertos.
Los enemigos como el odio y el apego carecen de piernas, brazos y demás miembros, y no tienen coraje ni habilidad, ¿cómo, entonces, han conseguido convertirme en su esclavo?.
Si guardo dolorosos sentimientos de odio, no disfrutaré de paz interior ni encontraré alegría ni felicidad, estaré inquieto y seré incapaz de dormir.
Si los espíritus malignos percibieran que están asociados con el hombre y, pese a ello, separados de él, si pudieran infiltrarse en las partes de su cuerpo, por mil medios intentarían destruirlo, pues odian al hombre con odio mortal...
El amor tiende a llegar cada vez más lejos. Pero tiene un límite. Cuando ese límite se sobrepasa, el amor se vuelve odio. Para evitar ese cambio, el amor debe hacerse diferente.
Teme al amor de una mujer más que al odio de un hombre.
Teme el amor de la mujer más que el odio del hombre.
Temed al amor de una mujer más que al odio de un hombre.
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.
Mi persona no esta hecha para compartir el odio, sino el amor
No nací para compartir el odio, sino el amor
Odio a los graduados universitarios. Sólo utilizan sus cabezas
A menudo el odio se disfraza con una careta sonriente y la lengua se expresa en tono amistoso, mientras el corazón está lleno de hiel.
A menudo el odio se disfraza con una careta sonriente y la lengua se expresa en tono amistoso, mientras el corazón está lleno de hiel.
El odio tiene su cristalización, en cuanto uno puede esperar vengarse, vuelve a empezar a odiar
La diferencia engendra odio.
No existe nada que odien más los mediocres que la superioridad de talento: ésta es, en nuestros días, la verdadera fuente del odio.
Me gusta una mujer con la cabeza sobre los hombros. Odio el cuello.
Odio cuando mi pierna se duerme durante el día, se que eso significa que estará despierta toda la noche.
Me doy la vuelta y veo que la mayoría de los vencedores se han parado para mirarme. Sus rostros muestran cualquier cosa desde la envidia y el odio a la admiración.
En el intervalo que separa dos deseos reina la calma. Es el momento de libertad de todos los pensamientos, el amor o el odio.
Los que albergan pensamientos de odio, celos, venganza y malicia son verdaderamente personas muy peligrosas. Causan inquietud y mala voluntad entre los hombres.
Tengo tres fobias...: odio ir a la cama, odio levantarme y odio estar sola.
Creo que el odio es un sentimiento que sólo puede existir en ausencia de toda inteligencia.
El servilismo produce amigos, la verdad, odio.
La condescendencia crea amigos, y la verdad, odios
Y, sin embargo, decimos esto. Aquí en esta cueva en el fin del mundo la paz se hace entre enano y troll, y marcharemos más allá de la mano de Muerte juntos. Porque el enemigo no es Troll, ni es Enano, sino es el siniestro, el maligno, el cobarde, los buques del odio, los que hacen algo malo y lo llaman bueno. Esos contra los que luchamos hoy, pero el tonto deliberado es eterno y dirá...
La amistad del mezquino es más peligrosa que su odio
He leído con profunda emoción el libro y su documentación sobrecogedora. No puedo describir el sentimiento de aversión y odio que embarga mi corazón al leer estos relatos de degradación humana y crueldad abominable. El silencio solo serviría para fomentar la indiferencia moral del mundo, ustedes han cumplido con su deber al publicar este libro y sacar a la luz pública estos hechos
El odio es la muerte del pensamiento
Yo escribo este manifiesto para mostrar que pueden ejecutarse juntas las acciones opuestas, en una sola y fresca respiración, yo estoy en contra de la acción, a favor de la continua contradicción, y también de la afirmación, no estoy ni en favor ni en contra y no lo explico porque odio el sentido común.
El odio mal dirigido es la desgracia de las razas.
El desprecio es un sentimiento del que pocos, muy pocos mortales, son verdaderamente capaces, el odio es mucho más frecuente
El odio es la cadena más abominable con la que una persona puede obligar a otras.
Estamos obligados a luchar enérgicamente contra todos los eventuales gérmenes de odio colectivo
En los casos de exterminios masivos de personas la población local no profesa un odio sanguinario contra las mujeres, los ancianos y los niños que van a ser aniquilados. Por ese motivo, la campaña para el exterminio masivo de personas exige una preparación especial. En este caso no basta tan sólo con el instinto de conservación: es necesario incitar en la población el odio y la repugnancia.
Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
La única recompensa que puede esperarse del cultivo de la literatura es el desdén si se fracasa y el odio si se triunfa.
La única recompensa que puede esperarse del cultivo de la literatura es el desdén si uno fracasa y el odio si uno triunfa.
Un rival desgraciado no es digno de odio.
Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.
Sé que pueden llamarme orgulloso, pero odio las multitudes
Cuando estés mal, harás bien en intentar ocultarlo. Pero si gozas de éxito, a tu alrededor surgirán odios y envidias, así que finge un malestar pulmonar o un dolor de riñones y cómprate una sepultura: todo enemistad se desvanecerá.
A lo largo de la vida la gente te volverá loco, te faltará el respeto y te tratará mal. Deja que Dios lidie con las cosas que ellos hacen, porque el odio en tu corazón te consumirá también a ti.
Estoy libre de prejuicios. Los odio a todos por igual
Estoy libre de todo prejuicio: odio a todos por igual
Es la función de todo comandante aquella de hacerse odiar por sus soldados, para que cuando acometan una orden en batalla la ejecuten con todo ese odio que reservan para ti, el odio extremo que les lleva a matar... Pero nunca pude imaginar que se pudiera llegar a odiar tanto, tanto odio, que se negaran a obedecer las órdenes de un superior, no se puede odiar tanto, no es posible.
Se puede hacer mucho con el odio, pero más aún con el amor.
Los españoles son vengativos y el odio les envenena
La realidad es un asco, la odio, la odio, pero ¿en qué otro sitio se puede encontrar un buen bistec para la cena?
Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.
Odio la realidad, pero es el único sitio donde se puede comer un buen filete.
Una cama para dos debe ser ancha, para que quepa el odio en medio
Lo opuesto al amor es el miedo, no el odio.
Soy dominicana, libanesa, hindú, irlandesa y jamaicana. Pero odio entrar en eso. Acabo de decir: Yo soy de Queens.
¿Cuál es la razón de que sea tan fuerte el Bien? Es sólo un camino. Yo nunca intentaré ni podré definirlo. Es básicamente odio a la Humanidad. Yo no tengo amigos, son chicos que se alían conmigo. Si mi novia se muere, yo no lloraré, abusaré del cadáver.
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