Las mejores 75 Frases de Ocio - FrasesWiki.com

Encontramos 75 frases sobre Ocio

La poesía no debe ser sino un descanso de nuestras horas de ocio, el adorno de la vida
El artista es un miembro de las clases ociosas que no puede costearse su ocio.
El propósito de la cultura es hacer de nuestra mente un lugar de esparcimiento para los ratos de ocio
Entre negocio y negocio, mete algún ocio.
La felicidad reside en el ocio del espíritu.
Por eso las artes matemáticas nacieron en Egipto, pues allí disfrutaba de ocio la clase sacerdotal.
Gozar de ocio es distinto y mejor que no hacer nada.
No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala
Aumento de medios y aumento de ocios son los dos civilizadores del hombre.
La astronomía fue hija del ocio.
El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.
El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización
Ser capaz de ocupar inteligentemente los ocios es el último producto de la civilización
Las grandes lides de nuestro tiempo no se resuelven en los campos de batalla, sino en los templos del ocio.
Siempre he dicho que el ocio ablanda el espíritu. Hay que mantener el cerebro ocupado. Y si no se tiene cerebro, al menos las manos
Un gobierno sabio no sufre el ocio político en el seno del trabajo y de la industria. Yo llamo ocio político a todo aquello que no contribuye a la sociedad ni con el trabajo ni con la riqueza.
La base de nuestra civilización está en la libertad de cada uno, en sus pensamientos, en sus creencias, sus opiniones, su trabajo y sus ocios
No considero libre a quien no tiene algunas veces sus ratos de ocio
El amor es la actividad del ocioso y el ocio del hombre activo.
El amor es la ocupación de los ociosos y el ocio de los ocupados.
El amor es la actividad del ocioso y el ocio del hombre activo.
El placer acompaña al ocio, generalmente, mientras que la alegría es inseparable amiga de la diligencia.
En la actualidad, la misión tradicional de un jardín zoológico (ocio, formación e investigación científica) aún es más importante debido a la progresiva desaparición de animales salvajes y al desarrollo de la cría y estabulación de especies, así como la reintroducción de algunas especies en la naturaleza.
Soy rey de mi voluntad, no me la ocupan negocios, y ser muy rico de ocios es suma felicidad
Aunque parezca un contrasentido, el ocio es hoy un tiempo ligado íntimamente a la producción. Es el momento del gasto. Se trabaja con intensidad para acumular dinero que luego será gastado durante las vacaciones, la segunda residencia de recreo, las diversiones, el entretenimiento, etcétera
Vivimos en una época en la cual el ocio es más cansado que el trabajo
Ocio no significa inactividad, es la libertad de hacer cualquier cosa.
El ocio es la pérdida del salario.
El ocio es la pérdida del salario.
El ocio representará el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí­ mismo.
El ocio representará el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.
El amor es la actividad del ocioso y el ocio del hombre activo
La eternidad apenas es el ocio de jugar a los astros, de fumar nubes y de ignorarnos.
La eternidad apenas es el ocio de jugar a los astros, de fumar nubes y de ignorarnos.
Turismo, la circulación humana considerada como consumo... fundamentalmente no es más que la zona de ocio para ir a ver lo que se ha convertido en banal.
Tiendo más, por naturaleza, al ocio y a la meditación que al trabajo, pero de cuando en cuando, los problemas económicos me obligan – pues la meditación proporciona tan pocos ingresos como el ocio – a aceptar lo que se llama un empleo.
Hablan de la dignidad del trabajo. Bah. La dignidad está en el ocio.
El ocio en sí, por mucho que se exalte, no hace nunca feliz. Sólo la libre expansión de las energías crea el sentimiento de la felicidad
Los hombres deberían saber que del cerebro y nada más que del cerebro vienen las alegrías, el placer, la risa, el ocio, las penas, el dolor, el abatimiento y las lamentaciones.
El escribir es un ocio muy trabajoso.
Escribir es un ocio laborioso.
Los ratos de ocio son el tiempo apto para hacer algo provechoso
El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios
En las manos del ocio, un breve tiempo abriste tu ala blanca, pregonando el lejano paí­s donde se oculta la oriental primavera.
En las manos del ocio, un breve tiempo abriste tu ala blanca, pregonando el lejano país donde se oculta la oriental primavera.
Algún día nadie tendrá que trabajar más de dos días a la semana... El ser humano puede consumir cierta cantidad pero no más. Cuando lleguemos al punto en que el mundo produzca todos los bienes que necesita en dos días, como inevitablemente ocurrirá, tendremos que reducir nuestra producción de bienes y centrar nuestra atención en el gran problema de qué hacer con nuestro nuevo ocio
Estamos rodeados de artilugios destinados a ahorrar trabajo y, sin embargo, disponemos de muy escaso ocio auténtico.
Una obra pequeña, pero útil -razona con gran profundidad el señor Krivenko- es mucho mejor que un gran ocio
Las costumbres de la clase militar son la disciplina, el ocio, la ignorancia, la crueldad, el libertinaje y la borrachera, es decir, la falta de libertad. A pesar de todo esto, esa clase superior es respetada por todos
El ocio hace siempre inconstante el espíritu
La civilización es un producto de ocio y la tranquilidad de que sólo la división del trabajo puede hacer que sea posible.
Soy capaz de imaginar formas de servidumbre peores que las nuestras, por más insidiosas, sea que se logre transformar a los hombres en máquinas estúpidas y satisfechas, creídas de su libertad en pleno sometimiento, sea que, suprimiendo los ocios y los placeres humanos, se fomente en ellos un gusto por el trabajo tan violento como la pasión de la guerra entre las razas bárbaras.
Soy tu ocio del domingo, tu pasión, tu séptimo día y tu séptimo cielo.
Soy tu ocio del domingo, tu pasión, tu séptimo dí­a y tu séptimo cielo.
La gente ociosa suele sentirse más cansada que la que trabaja.
El problema más acuciante es el ocio, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.
Las bases indispensables de la sociedad son el ocio y el lujo.
Las bases indispensables de la sociedad son el ocio y el lujo.
¿Qué son el ocio y la indolencia, sino las formas plásticas del egoísmo?
Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.
Así­ corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.
Las grandes virtudes del pueblo alemán han producido más desastres que todos los vicios que haya podido producir el ocio
Ataca el ocio con productividad y reconócele tu grandeza, solo así cruzarás la frontera entre el temor de soñar y la realidad de haberlos hecho realidad.
Ataca el ocio con productividad y reconócele tu grandeza, solo así­ cruzarás la frontera entre el temor de soñar y la realidad de haberlos hecho realidad.
Hay tres cosas difíciles: guardar un secreto, soportar un agravio y emplear bien el ocio
Algunos amigos muertos y yo nos reunimos en esas tardes de ocio que abundan en la muerte y mientras tomamos cerveza muerta y escuchamos música muerta nos sentamos a mirar la vida igual que los vivos miran la televisión.
La principal causa de la melancolía es el ocio, no hay mejor remedio que la actividad.
El fin de la vida es la contemplación, y no hay contemplación sin ocio.
El ocio, si no va acompañado del estudio, es la muerte y sepultura en la vida del hombre
Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, sino pereza
Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones.
Nada torna a la gente más desnaturalizada e insubordinada que una larga y constante ociosidad.
Súbitamente sintió el deseo imperioso de escribir. Cierto es que, como suele decirse, Eros ama el ocio, y que sólo para el ocio ha nacido. Pero en ese momento de la crisis, su excitación le impulsaba a tranquilizar por medio de la palabra el torbellino de sus pensamientos.
Súbitamente sintió el deseo imperioso de escribir. Cierto es que, como suele decirse, Eros ama el ocio, y que sólo para el ocio ha nacido. Pero en ese momento de la crisis, su excitación le impulsaba a tranquilizar por medio de la palabra el torbellino de sus pensamientos. " La muerte en Venecia " (1911), Thomas Mann
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