Las mejores 486 Frases de Mar - FrasesWiki.com

Encontramos 486 frases sobre Mar

El mar es dulce y hermoso, pero puede ser cruel. " El viejo y el mar " (1952), Ernest Hemingway
Autor:" El viejo y el mar " (1952) Ernest Hemingway
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba. " Voces " (1943), Antonio Porchia
Autor:" Voces " (1943) Antonio Porchia
Tengo llena de verde la pupila: verde de campo, de tus ojos, verde de mar y de esperanza, en el que pinta rosas de amor tu hermana primavera...
El género humano es un mar profundamente curioso y procelosamente hinchado, e inquietamente fluido.
Mundo de santos: a eso estamos llamados. Y esa ha sido siempre la misión de María con Jesús, tal vez por eso que su presencia incluso sensible en medio de nosotros se hace cada vez mayor: apariciones, milagros, y ese milagro de ese mar que se mueve bajo su influjo a la invocación de su nombre.
¿Cómo no me suicido frente a un espejo/ y desaparezco para reaparecer en el mar/ donde un gran barco esperaría/ con las luces encendidas?
En la planta de tus pies traes arena de otro mar, te la limpio y me hago el loco...
Empezó a caer una nieve menuda, y de repente cayeron grandes copos. Aullaba el viento, había empezado la tormenta. En un instante, el cielo se juntó con el mar de nieve. Todo desapareció.
La barca fiel del pescador que guardas tú, mar, por antojo, roza el oleaje con valor, mas desenfrenas tu enojo y se hunde en banda la mejor.
¡Adiós, pues, mar! No he de olvidarme de tu espléndida belleza, y oiré al caer la tarde tu voz, fragor que embelesa.
Mariposa ebria, la tarde, giraba sobre nuestras cabezas estrechando sus círculos de nubes blancas hacia el vértice áspero de tu boca que se abría frente al mar alineando sus blancos lobeznos.
Un día habré dormido con un sueño tan largo que ni tus besos puedan avivar el letargo. Un día estaré sola, como está la montaña entre el largo desierto y la mar que la baña
Cuando el mar estaba claro tracé tu nombre en la playa, vino un oleaje a borrarlo y el mar se volvió esmeralda.
Un libro es una botella arrojada al mar en la que esta etiqueta se adjuntarán: ábrala quien pueda.
No tiene el mundo flor en tierra alguna, ni el mar en ninguna bahía perla tal, como un niño en el regazo de su madre
En mis sueños caminas goteando por un viaje a través del mar sobre las carreteras a través de América llorando hasta la puerta de mi cabaña en la noche del oeste.
Las más orgullosas naves temen del mar los furores, los tigres devoradores huyen del simún airado ¡y tú en mi pecho has dejado tan sin recelo tus flores!
¿No podremos jamás en el mar de los tiempos echar ancla algún día?
A las estrellas pido, les pido valor, que no se despierte el mar, les pido calor, volverte a encontrar
Cuando el mar no tenga sed, y el amor sepa a perder, venderé mi corazón para darte algo mejor...
Dime niña de ojos tristes, recuerdas aquel viejo barco que tanto quisiste, donde tú y el mar hablábais de libertad
El día de la despedida, desde esta playa de mi vida, te hice una promesa, volverte a ver así, más de cincuenta veranos hace hoy que no nos vemos, ni tú ni el mar ni el cielo, ni quien me trajo a ti
El mar se rebeló y te confió toda su fuerza
Lo más bonito que hay es una flor cuando sonríe desde lo alto de un fusil sin munición, que la belleza es algo que puede cansar si se consume el mar, que la belleza a mi ciudad vendrá viviendo en paz
Me encantaría que nuestro país tuviera un arsenal inmenso de caricias bajo el mar, para que al caer la noche yo encienda dos velas para invadirte por sorpresa en la intimidad
Me quedas tú, me queda el mar y una poesía sin firmar
Mirando al mar recuerdo el día que te conocí
Ven, cálmate, no llores más, si cierras los ojos verás que sigo junto a ti, que no me iré sin besar una de esas lágrimas que van desde tu cara al mar, la vida viene y va y se vá...
El mar, que para la mirada humana no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba.
Dígame si no es hermoso, compañera, demostrar que muchos granos de arena pueden contener al mar.
Y mi alma oscura es feliz otra vez porque no sabe sentirse de otra forma durante mucho tiempo y porque el dolor es un mar profundo y tenebroso en el que me ahogaría si no pilotara con firmeza mi pequeña nave por su superficie, siempre con rumbo a un sol que no saldrá jamás.
El pato es feliz en su sucio charco porque no conoce el mar.
Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en los hombres el anhelo de mar libre y ancho.
Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.
El mar no tiene ni sentido ni piedad.
El que nada constantemente en el mar ama la tierra firme.
El mar no tiene ni sentido ni piedad.
El mundo deja allí su baba como el mar sobre las rocas y como yo con los reflujos del amor.
Dos estrellas han caído del cielo y a tu cara han ido a parar, se ha convertido en dos ojos, tan verdes, que se confunden en el fondo del mar.
Fue a la vera del mar, a medianoche. Supe que estaba Dios, y que la arena y tú y el mar y yo y la luna éramos Dios. Y lo adoré
Cuando vuelvan de la publicidad me habré desnudado y me tiraré al mar.
Veamos el reportaje de Mar adentro que ha realizado mi compañero y amigo Alberto Bermejo, el único de todo el equipo al que le ha gustado la película.
Descubrí el secreto del mar meditando sobre una gota de rocío
Dios no es el mar, está en el mar, riela
Dios no es el mar, está en el mar, riela como luna en el agua, o aparece como una blanca vela, en el mar se despierta o se adormece
Hay que llegar al final desnudo como los hijos de la mar
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar
¿para qué llamar caminos a los surcos del azar?... Todo el que camina anda,como jesús, sobre el mar
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba.
Y seguiré naufragando en mares ajenos hasta naufragar en mi propio mar
Asimismo, todos los matemáticos que intentan calcular el tamaño de la circunferencia de la tierra dicen que son cuarenta miríadas de estadios. (,... lo cual lleva a Colón a anotar: Aristóteles: entre el final de España y el comienzo de la India hay un trecho de mar corto y navegable en pocas jornadas.
Soy el santo, orando en la terraza, como las bestias pacíficas que pacen hasta el mar de Palestina. Soy el sabio del sillón sombrío. Las ramas y la lluvia se lanzan contra la ventana de la biblioteca.
¡La hemos vuelto a hallar! ¿Qué? La Eternidad.... Es la mar mezclada con el sol.
La riqueza se parece al agua de mar, cuanta más bebemos, tanto más sedientos nos sentimos.
La riqueza semeja al agua de mar: cuanto más se bebe de ella, tanto más sediento se vuelve uno
Yo nazco en Cartagena, una ciudad a orillas del Mediterráneo con más de tres mil años de historia. Y nazco en una biblioteca, en la de mi abuelo, en donde están las historias de ese mar, las historias de las Cruzadas y de los griegos y del Peloponeso y de la batalla de Salamina. De los corsarios, de los berberiscos... Para mí, el mar es escuela, es memoria, es historia. Y es mi casa.
Vengo de un mundo lleno de caminos, montaña, selva, mar, prado y arena. ¡Traigo una sed de paz, tan infinita!...Hazme un nido de amor para mi pena.
No abandones tu embarcación en el mar de la suerte, sigue remando, pero rema con desenvoltura, y reflexiona una vez más
No abandones tu embarcación en el mar de la suerte, sigue remando, rema con desembarazo y reflexiona una vez más.
Si el mar es sólo espejo: los colores del mar son los del cielo. ¿Los colores de mi alma? -Espejo es también ella.
Te adueñaste del corazón, ni cómo, y el dominio que ahora tienes en mí, lo tomo como viviente prueba de que mi alto destino será un día perderme dentro del mar divino de una dicha sin límite ni término jamás...
A veces mis sueños son un mar de preguntas que no se responder.
Siempre has dicho que no puedes vivir sin música: ¿Quién cantará para ti, quién tocará para ti? —Los pájaros, en el jardín, el mar, en torno mío. ¡Escucha! Oye ese maravilloso mezzo-soprano: es la oropéndola. ¿No es más bella su voz que la de nuestra célebre compatriota Cristina Nilson o la de la misma Patti? Oye el solemne andante de las ondas: ¿No es más bello que el de la Novena Sinfonía?
Un hombre puede soportar su suerte mientras puede soportarse a sí mismo. Puede vivir sin esperanza, sin amigos, sin libros, hasta sin música, mientras pueda escuchar sus propios pensamientos y oír el canto de un pájaro fuera de la ventana y la voz lejana del mar.
No puedo vivir en una isla de prosperidad, cuando estoy rodeado de un mar de miseria.
2do. Diluvio. Noche de la noche llega ante las aguas y el fuego. Hombres meditad. El mar avanzará, inundará en diluvio, se derretirán los cascos polares. El eje de la Tierra regresará y el ecuador será polos. El mar será sangre. Final de finales
...y quiero volver con la pluma en la mano como el buen piloto lleva la sonda por el mar, descubriendo los bajos cuando siente que los hay, así haré yo en caminar a la verdad de lo que pasó...
Este triunfo y cien más se harán insignificantes si no dominamos el mar.
Besas como si fueses a comerme. Besas besos de mar, a dentelladas.
Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro.
No sé qué luz, de dentro, de quién, iba naciendo, iba envolviendo tu desnudo amoroso, oh aire, oh mar desnudo.
El cielo se embaldosaba de nubes amarillentas y de mal aspecto. Hacía frío. A lo lejos, el mar empezaba a cantar en un tono desagradable.
Dentro de un milenio nuestra época se recordará como el tiempo en que nos alejamos por primera vez de la Tierra y la contemplamos desde más allá del último de los planetas, como un punto azul pálido casi perdido en un inmenso mar de estrellas
Todo es posible, sólo yo imposible. El mar desborda de peces. Hay hombres que andan en el mar como si caminasen por la calle.
El sembrador sembró la aurora, su brazo abarcaba el mar. En su mirada las montañas podían entrar.
El mar lo devuelve todo después de un tiempo, especialmente los recuerdos
En ti el aire se hace noble, costa de arena fina la piel, la carne el mar extenso y el amor más dulce, la más armónica marea.
He venido a quererte, a que me digas tus palabras de mar y de palmeras.
Me abandono en tu mar, me dejo tuya como darse hay que hacerlo para serte.
En un mar de insinuaciones nos perdemos en comas bulliciosas comas que evaden nieblas frente a tu firme deseo, desvestir transparencias.
Tu olor de cabellera bajo el agua azul con peces negros y estrellas de mar y estrellas de cielo bajo la nieve incalculable de tu mirada.
¿No era tu sonrisa el bosque resonante de mi infancia? ¿No eras tú el manantial la piedra desde siglos escogida para reclinar mi cabeza? Pienso tu rostro inmóvil, brasa de donde parten la vía láctea y ese pesar inmenso que me vuelve más loco que una araña encendida agitada sobre el mar.
La amplitud del cielo, la arquitectura movible de las nubes, las coloraciones cambiantes del mar, el centelleo de los faros, son un prisma maravillosamente apropiado para distraer los ojos, sin cansarlos jamás
Si necesitan un techo pintado, una carrera de carruajes, una ciudad sitiada, un simio depilado o el Mar Rojo separad, piensan en mi.
Soy hermosa y mi piel es suave y el viento del mar me devuelve rocío de tiernas tersuras.
Ella mira el mar, es lo que puede hacer. Y su mirada está limitada por la línea del horizonte, es decir, por su incapacidad humana de ver la curvatura de la Tierra.
Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.
Y de repente el mar: la rabiosa rebeldía del Atlántico henchía sus oídos.
No existe una teoría. Sólo tienes que escuchar. El placer es la ley. Me gusta la música con pasión. Y porque me gusta trato de liberarla de las tradiciones estériles que la ahogan. Es un arte libre que brota - un arte al aire libre, sin límites, como los elementos, el viento, el cielo, el mar. En ningún caso debe ser cerrado y convertido en un arte académico.
Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! Unos ojos que recuerdo.
Todo el agua del mar no bastaría para lavar una mancha de sangre intelectual.
El mar dara a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños
Yo soy parte del sol, como mis ojos son parte de mi. mis pies saben perfectamente que yo soy parte de la tierra,y mi sangre es parte de la mar.no hay ninguna parte de mi que exista por su cuenta, excepto, quizás, mi mente, pero en realidad mi mente no es mas que un fulgor del sol sobre las superficies de las aguas.
Gota pequeña, mi dolor. La tiré al mar. Al hondo mar. Luego me dije: A tu sabor, ¡Ya puedes navegar! Más me perdió la poca fe...La poca fe de mi cantar. Entre onda y cielo naufragué. Y era un dolor inmenso el mar.
Pero a mí nada me entusiasmaba tanto como el mar, y dominado por este deseo, me negaba a acatar la voluntad, las órdenes, más bien, de mi padre y a escuchar las súplicas y ruegos de mi madre y mis amigos. Parecía que hubiese algo de fatalidad en aquella propensión natural que me encaminaba a la vida de sufrimientos y miserias que habría de llevar.
Para surcar mejores aguas despliega ahora las velas la navecilla de mi ingenio, que deja tras de sí un mar tan cruel
Para surcar mejores aguas despliego ahora las velas de la navecilla de mi ingenio, que deja trás de sí un mar tan cruel.
La memoria del mar es la línea recta que llamamos horizonte
Cuando la soledad se me volvió un rito sin sentido, y el mar y el universo me negaron su sal y sus estrellas, desembarqué en este pequeño recodo donde abril come astros a falta de miel y primaveras que alimenten la rosa de sus días...
¡Todo el mar no bastó para dejar sin huella el breve trigo que dejó tu beso!
Para morir como su ley impone, el mar no quiere diques, ¡Quiere playas!
¿Amas el mar? Yo lo adoro... desde la orilla.
Fuera de ti ha de sobrarme el mundo como le sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite.
La luz irrumpe donde ningún sol brilla, donde no se alza mar alguno, las aguas del corazón impulsan sus mareas.
Los libros son faros erigidos en el gran mar del tiempo.
Los días ruedan hacia el mar de la eternidad.
De cada daño que sufren los que amamos brota un mar de ternura.
Todo el arte consiste en no engañarse a sí mismo: mínimas islas de rocas en todo un mar de autoengaños. Lo que más puede lograr un hombre es aferrarse a ellas y no ahogarse.
¡Nada es tan mío como lo es el mar cuando lo miro!
Entre los innumerables arroyos que corren por la superficie de la tierra y se precipitan en el mar o se reúnen para formar grandes ríos, éste, cuyo curso vamos a seguir, no tiene nada que particularmente atraiga la atención de los hombres.
¿Es acaso el mar con sus aguas pobladas de vidas, con sus playas, que fueron los primeros caminos empleados por el hombre, y su superficie infinita excitando en el bárbaro el deseo de recorrerla de una a otra orilla?
Este silencio, blanco, ilimitado, este silencio del mar tranquilo, inmóvil.
Naturaleza no es lo que vemos, la montaña, el poniente, la ardilla, el eclipse, el abejorro, no, naturaleza es el cielo, naturaleza es lo que oímos, el bobolink, el mar, el trueno, el grillo, no, naturaleza es la armonía, naturaleza es lo que sabemos, no tenemos arte para decirlo, tan impotente es nuestra sabiduría para tanta simplicidad.
Cuando las gaviotas siguen al pesquero es porque piensan que las sardinas serán arrojadas al mar
Su alma se va por los caminos invisibles del viento y del mar. Entonces con sus dedos débiles, en la tierra roja, escribe unas palabras raras que Canek no se atreve a borrar.
Decía siempre la mar. Así es como dicen en español cuando la quieren. Aunque hablen mal de ella siempre se refieren a ella como si fuera una mujer.
El Hombre no es gran cosa junto a las grandes aves y las fieras. Con todo, preferiría ser esa bestia que está allá abajo en las tinieblas del mar.
El mar es dulce y hermoso, pero puede ser cruel.
Has tratado de comprarla (la suerte) con ochenta y cuatro días en el mar. Y casi estuvieron a punto de vendértela.
Miró por sobre el mar y se dio cuenta de cuan solo se encontraba.
No comprendo estas cosas. Pero es bueno que no tengamos que tratar de matar el sol o la luna o las estrellas. Basta con vivir del mar y matar a nuestros verdaderos hermanos.
Y se dio cuenta de que nadie jamás está solo en el mar.
Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos, ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.
Libro: 'Botella al mar', se ha dicho. Pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado.
Dioses cuyo deseo es salvar los audaces navíos y amainar los crueles peligros del ventoso ponto, alisad suavemente el mar y haced vuestra asamblea plácida a mis plegarias, y que, ante mi ruego, el oleaje, apaciguado, no alborote. Una prenda grande y preciada encomiendo a tus profundidades, Neptuno.
Y tú, como piloto descuidado, que en medio del mar Jonio mal seguro, cuando más lo alborota el Austro airado en el cielo poniendo un velo obscuro, reposa y el timón deja olvidado, sin prevenir remedio al mal futuro ¿Tan descuidado duermes, olvidando las armas que te están amenazando?
¿Quién abrió una ruta por el mar virgen y fuera del alcance de los desgraciados mortales, quién exiló hacia las olas a los piadosos hijos de la tierra firme y los arrojó al voraz piélago, con audaz inventiva?
En el mar proceloso de la vida el amor es el puerto de bonanza, ¿y a dónde guiar mi nave combatida si mi amor es amor sin esperanza?
Hoy como entonces ante ti permanezco inmóvil, mar, mas no me creo digno ya de la solemne admonición de tu aliento.
Ser enorme y diverso y fijo al mismo tiempo, para librarme así de toda suciedad, como tú cuando arrojas a tus playas entre estrellas de mar, corchos y algas las inútiles sobras de tu abismo.
Vivimos en el fondo de un mar de aire.
Vivimos en el fondo de un mar de aire.
Cuando sale la luna se pierden las campanas y aparecen las sendas impenetrables Cuando sale la luna, el mar cubre la tierra y el corazón se siente isla en el infinito
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña
Y con el rosa de Romeo y Julieta iré a Santiago. Mar de papel y plata de monedas iré a Santiago. ¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Con viento mi esperanza navegaba, perdonóla la mar, matóla el puerto.
Madrid, que no hay ninguna villa, en cuanto el sol dora y el mar baña más agradable, hermosa y oportuna, cuya grandeza adorna y acompaña la Corte de los Césares de España.
¡Oh, libertad preciosa, no comparada al oro, ni al bien mayor de la espaciosa tierra, más rica y más gozosa que el precioso tesoro que el mar del sur entre su nácar cierra.
Si el enemigo piensa en las montañas, ataca por el mar. Si piensa en el mar, ataca por las montañas
Vengo después de la orilla del mar, en donde las nubes quimeras del viento semejan fragatas fantásticas navegando el cielo azul.
Se utilizan preferentemente productos del mundo vegetal y del mar, predominan también productos lácteos, frutos secos y otros productos que en su conjunto configuran una cocina ligera. En los últimos años se hace muy poco uso de la carne roja y de aves en grandes piezas.
Nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres, y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie.
¡Oh grande, rebelde y feroz mar! Mar vengador, mar como hule incoloro... ¡Anda! ¡Salta!
Hay un tren que va directo al centro del amor, y se cae siempre al mar y te ahoga el dolor.
Todo poco a poco va dejando de importar, todo menos esos paraísos en el mar y navegar y navegar y navegar.
Yo te pido que esta noche no me dejes en el mar, que ya no duermo por las noches, siento que algo va a estallar.
¡Ah! Tu corazón, desnudo mar abierto, no sopla el viento, todo resulto un juego, que quita el miedo.
El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen.
Si hay tantos peces en el mar porque siempre pesco el que no me deja nada o uno que le cuelgan muchas más.
El Ebro ha tirado 12 trasvases al mar este año. Nadie puede entender que se vierta todo ese agua
Usted sabe que es eso de fraccionar, de montar expedientes extraños porque es un experto en cosas raras. Es hijo de la oscuridad administrativa y viene de otro mundo, Él supo cruzar la raya entre lo oscuro y la luz que representa el PP, Puede gritar a quien quiera, al mar, a las montañas, su credibilidad ha caído como una piedra sobre este hemiciclo
En ciertas estaciones me retiro a un islote, de una hora de circuito y de una elevación prodigiosa, que en crestas acolumnadas se levanta sobre el profundo del mar Mediterráneo. Vase la barca y yo me quedo allí solo por unos días, para unirme con Dios y su Iglesia, en fe, esperanza y amor
Toda virtud se pierde en el interés, como todos los ríos en el mar
Creo en la naturaleza, en las aves, el mar, el cielo, en todo lo que puedo ver o que tiene evidencia real. Si estas cosas son las que entendemos por Dios, yo creo en Dios. No creo en un Dios personal a quien busco por comodidad o a una persona física que me guíe.
Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?... Un libro tiene que ser el hacha que rompa nuestra mar congelada.
Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?... Un libro tiene que ser un hacha que rompa el mar de hielo que llevamos dentro.
En mi vida de artista hay tres carpetas: En la primera están las obras de mi juventud de famoso, la he cerrado para siempre y he tirado la llave al mar. En la segunda se encuentran algunas obras a las que he perdonado debido a su buena intención. La tercera contendrá mi auténtica obra, y en unos pocos años, se sabrá, eso espero, lo que quiero poner en ella.
Nunca faltarán ondas en la mar, ni ira y tristeza en el corazón del avariento.
Y si el rí­o de mi amor se precipita por fragoso terreno, no importa, no hay rí­o que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar.
En costa lejana y en mar de Pasión, dijimos adioses sin decir adiós
Hay países que yo recuerdo como recuerdo mis infancias. Son países de mar o río, de pastales, de vegas y aguas
Tenía una casa al borde del mar, pero para ir a la playa había que pasar por delante de un bar. Nunca me bañé
La sal, olor a sal del aire espeso del mar, y las piedras redondas que desgastan las mareas, ¿Cuándo vendrá el buen barco?
Dime que no me conformarás nunca, ni me darás la felicidad de la resignación, sino la felicidad que duele de los elegidos, los que pueden abarcar el mar y el cielo con sus ojos y llevar el Universo dentro de sus cuerpos.
La nave Argo, donde están clavadas cuarenta y cinco resplandecientes estrellas en el vasto espacio cercano al círculo Antártico, ¿está allí con otro fin que el de eternizar la memoria del gran error cometido por la sabia Minerva cuando con ella creó a los primeros piratas a fin de que el mar tuviera, no menos que la tierra, sus solícitos depredadores?
Pobre juventud: ¡Qué fácil es naufragar! Dichoso aquel que estuvo en peligro entre el oleaje del mar y logró llegar a la orilla.
Los demás también mueren como tú, gota a gota, hasta que el mar se llena.
Seré bueno. Diré la verdad sustancial a la justicia. Me bañaré en el mar, y seré puro árbol que da su sombra a los pastores.
¿Has pensado en el aire que ese mar desaloja?
Delfines, jugáis en el mar, Pero las olas son amargas. ¿A veces brota mi alegría? La vida es siempre despiadada.
Si intentaren pisar nuestro suelo, en la mar sepultemos sus vidas, y en las olas, de sangre teñidas, luzca opaco el reflejo del sol.
Amor Eterno Podrá nublarse el sol eternamente, Podrá secarse en un instante el mar, Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón, Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor
Como en cuna de nacar que empuja el mar y que acaricia el cefiro, dormir parecia al blando arrullo de sus labios entreabiertos
Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar, dime mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes tú a donde va?
Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida,Y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista, Mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a dó camina, Mientras haya un misterio para el hombre,¡Habrá poesía!
Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse por un instante el mar, podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal... ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón, pero jamás podrá apagarse en mi la llama de tu amor
¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar! Dime, mujer, cuando el amor se olvida ¿sabes tú adónde va?
Lo terrible del mar es morir de sed.
El kayak sueña con un mar abierto, sin hielos.
El kayak sueña con un mar abierto, sin hielos.
Allí digo que si en el tiempo de la infancia no hubiésemos tenido una cosa sagrada para reverenciar, un río, un mar, una montaña, un árbol, no hubiésemos sido poetas. La sacralidad es lo más importante en el ser humano, la sacralidad es un estado, una situación, una pasión por comprender, y sin esto no podemos vivir plenamente.
Ni cuadrante ni brújula imaginan más distantes mareas...Y por la azul altura el canto no despierta al marinero. Que su mítica sombra sólo el mar la conserva.
Eres muy bonita, Midori -corregí. ¿Cuánto? Tan bonita como para hacer que las montañas se derrumben y el mar se seque.
Mar adentro, pequeñas olas, silenciosas y regulares, iban y venían, como si alguien sacudiera ligeramente una sábana.
Siempre me fascinó la idea del Robinson Crusoe. Me lo regalaron siendo muy chico, debo haberlo leído más de veinte veces. El Eternauta, inicialmente, fue mi versión del Robinson. La soledad del hombre, rodeado, preso, no ya por el mar sino por la muerte.
El matrimonio es una alta mar para la que no se ha inventado todavía brújula alguna.
Matrimonio: alta mar donde no se ha inventado una brújula para orientarse.
Todavía no se ha descubierto la brújula para navegar en la alta mar del matrimonio.
Sé a manera del océano, que recibe todos los ríos y torrentes. La poderosa calma del mar permanece inalterable, sin sentirlos.
¡Luego vendrá la primavera y el hermoso cielo azul! Quizá podamos viajar entonces. ¡Volver a ver el mar! ¡Oh! ¡Qué felicidad vivir y estar contentos!
Un cielo sin nubes es una pradera sin flores, un mar sin velas
El agua del mar es mala para los hombres y saludable para los peces.
En aquel mar del Japón, los días de verano son maravillosos. El cielo parece de laca, no hay nubes y el sol brilla de tal manera que el sextante de Acab tenía vidrios de colores para poder mirarlo.
En realidad, él era uno de esos lobos de mar a quienes las penalidades y peligros de la vida naval, en esa época de prolongadas guerras, nunca le habían estropeado el instinto natural para el goce de los sentidos.
Había sido trasbordado en los Canales Ingleses e Irlandeses de un buque mercante inglés con destino a la patria a un buque de guerra de setenta y cuatro cañones, el Bellipotent, barco de Su Majestad, rumbo a alta mar.
Los buitres del mar, en la piadosa mañana, y los tiburones, todos de riguroso negro. En vida, pocos de ellos habrían ayudado a la ballena si por ventura ésta los hubiera necesitado, pero al banquete de su funeral acuden todos
No ve el cielo negro y el mar encolerizado, no nota las tablas agitadas, y bien poco escucha ni atiende al lejano rumor de la poderosa ballena, que ya, con la boca abierta, surca el mar persiguiéndole.
Sus detractores afirman que es necesario plantar allí las malas hierbas, que no nacen espontáneamente, que importan del Canadá los cardos silvestres, y que tienen que mandar buscar al otro lado del mar un tarugo para tapar una grieta a un barril. Todas éstas y más extravagancias solo muestran una cosa: Nantucket, definitivamente no es Illinois
¿Hemos de seguir persiguiendo a ese pez asesino hasta que hunda al último hombre? ¿Nos ha de arrastrar al fondo del mar?
A veces uno toca un cuerpo y lo despierta, por él pasamos la noche que se abre, la pulsación sensible de los brazos marinos y como al mar lo amamos, como a un canto desnudo como al solo verano.
Había en nuestros sueños delirios de distancia, sabíamos que el agua corría rumbo al mar, y hacíamos barquitos con hojas de esperanza y vos eras la reina y yo era el capitán...
Quienes cruzan el mar cambian de cielo, pero no de alma
Nosotros consideramos que el sentimiento del deber, profundamente arraigado en una naturaleza de hombre, es capaz de contener por tres horas el mar de demencia que lo está ahogando. Pero de tal heroísmo mental, la razón no se recobra.
¿Quién conoce el fin? Lo que ha emergido puede hundirse y lo que se ha hundido puede emerger. Lo satánico aguarda soñando en el fondo del mar, y sobre las ondulantes ciudades humanadas navega el apocalipsis.
Bolivia tuvo mar. Yo sueño con bañarme en una playa boliviana.
Cuba es el mar de la felicidad. Hacia allá va Venezuela
Queda este enorme cansancio, la débil certeza de no saber nada, de no querer ya nada, de conformarnos con esta tarde en la playa y con los ojos pálidos del mar, los que no ven, los hechos para ser contemplados.
A orillas del amor, del mar, de la mañana, en la arena caliente, temblante de blancura, cada uno es un fruto madurando su muerte.
Creer uno que sabe Historia porque la conoce en los compendios, es querer formarse idea de la grandeza del mar, al comer una ostra
No se lo que pareceré a los ojos del mundo, pero a los míos es como si hubiese sido un muchacho que juega en la orilla del mar y se divierte de tanto en tanto encontrando un guijarro más pulido o una concha más hermosa, mientras el inmenso océano de la verdad se extendía, inexplorado frente a mi.
Nací a la orilla del mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me ha venido seguramente del ritmo de las olas...
En la noche sobre el mar de otoño sólo un rostro blanco flotando.
La luna de invierno ilumina el mar de Kushiro haciendo brillar el hielo, mientras el pájaro canta.
El objetivo del yoga es llegar a la realidad socavando las bases de la consciencia normal cuando estamos en vigilia, de tal manera que el sol interior eterno del esplendor espiritual pueda brillar sobre el mar tranquilo que es la mente cuando ha cesado todo pensamiento y derramar una radiación de luz, vida e inmortalidad que intensificará la mejor parte del hombre.
La vida no se le aparecía como ese mar de olas tumultuosas que describen los poetas, se la representaba llana como un espejo, inmóvil, transparente hasta es sus oscuras profundidades.
La vida es como un viaje por mar: hay días de calma y días de borrasca. Lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco
El mar es como un tronco en llamas, siempre fascinante de mirar
Demonios y maravillas, vientos y mareas. A lo lejos ya el mar se ha retirado. Y tú, como un alga dulcemente acariciada por el viento, en las arenas del viento te agitas entre sueños.
Yo te amé, tú me amaste. Vivimos juntos, amándonos, amándonos. Pero la vida separa a aquellos que se aman tiernamente, sin hacer ruido y el mar borra sobre la arena, los pasos de los amantes que se separan.
Había vida salvaje, virgen, una selva en la frontera del mar, nunca vista por aquellos que flotan sobre una superficie opaca.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Descubrí el secreto del mar meditando sobre una gota de rocío.
El hombre es como la espuma del mar, que flota sobre la superficie del agua y cuando sopla viento se desvanace como si no hubiera existido. Así arrebata la muerte nuestras vidas
Podemos encontrar ejemplos de las más elevadas doctrinas de la ciencia en los juegos y la gimnasia, en los viajes por tierra y por agua, en las tormentas del cielo y del mar, y dondequiera que haya materia en movimiento
Yo daría una estrella por volver a tenerte y por una mirada, un pedazo del mar, y por una caricia este cielo completo y no se qué daría si me fueras a amar.
Múltiples son nuestras caricias y deliciosas ofrendas, el mar en tempestad es un eco de mi sangre en ebullición.
La mujer eléctrica nos aguarda a ti y a mí, así que es hora de emprender un viaje. Puedes arrojar todos tus complejos a la costa mientras sobrevolamos el mar lleno de amor.
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena, una luna llena, que arañaba el mar
Si un día para mi mal viene a buscarme la parca... Empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas y a mí enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo. Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista. Cerca del mar porqué yo nací en el Mediterráneo
Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas, y a los niños les da por perseguir el mar dentro de un vaso de ginebra.
Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras un servidor, le levanta la falda a la luna.
No debiera llamarse Bach ('arroyo', en alemán), sino Meer ('mar').
El mar es tan profundo en la calma como en la tempestad.
Somos libres: libres como las barcas perdidas en el mar.
Yo no cabía en mí de satisfacción, presa de una alegría extraña. Me sentía relajado. El mundo estaba lleno de gente la mar de divertida. El barman delgado echó una mirada en mi dirección y le hice un guiño de complicidad amistosa. Cabeceó con ademán de comprensión. Lancé un suspiro y me retrepé en la silla, reconciliado con la existencia.
Loa al mar, pero quédate en la orilla.
Sean no salió de mi vientre, pero mi Dios, he hecho sus huesos, porque me he ocupado de cada uno de sus alimentos, de cómo duerme, y el hecho de que nada como un pez, porque lo llevé al mar. Estoy muy orgulloso de todas esas cosas. Pero es él quien es mi mayor orgullo.
El que no sabe por qué camino llegará al mar, debe buscar el río por compañero.
En mar calmado todos somos capitanes.
Quien no sabe el camino del mar, debe elegir el río por compañero.
En mar calmado todos somos capitanes.
Pero las ciudades no son como las personas, siguen viviendo, aunque su razón de estar donde están se haya ido río abajo hasta el mar.
Siempre me levanto por la mañana con emoción preguntándome lo que me deparará mi intuición, como dones del mar. Yo trabajo con ella y confío en ella. Es mi compañera
Estados Unidos se ha convertido en un Estado de torturas sin la necesidad de una dictadura militar. Guantámano es el vaciadero de basura de la democracia y del estado de derecho de Estados Unidos. Las tropas especiales de Estados Unidos han tirado el cadáver de Osama al mar, porque no pueden hacer lo mismo con la revolución árabe -que se encargará de echar al mar al imperialismo.
Este volver a empezar cada jornada sin ti, esta sensación de mar que navego y ya perdí...
Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos, innumerables hombres en el aire, la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí.
Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde.
El mar sigue cantando cuando pierde una ola.
Soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios desesperadamente, soñaré con tus besos... Y jamás lo sabrás.
Tal ves mires a otro, igual que a mí aquel día y yo aquí recordándote a la orilla del mar.
Tu corazón es igual que una playa, que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar.
El mar sigue cantando cuando pierde una ola.
Una palabra nos encierra. El viento pule en ella. El fuego. El mar también.
Una palabra nos encierra. El viento pule en ella. El fuego. El mar también.
Agua es la nube oscura y silenciosa, errante prisionera de los cielos. Pero su sombra, andando por la tierra y el mar, no es agua, es sueño.
Allá muevan feroz guerra, ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo aquí tengo por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes
Allá va la nave: ¿quién sabe dónde va? ¡Ay! ¡Triste el que fía del viento y la mar!
Boguemos, boguemos, la barca empujad, que rompa las nubes, que rompa las nieblas, los aires las llamas, las densas tinieblas, las olas del mar.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar
Digamos que no tiene comienzo el mar, empieza donde lo hallas por vez primera y te sale al encuentro por todas partes.
A veces me dan ganas de llorar, pero las suple el mar.
¡Ponga dios una lenta lágrima de mujer en los ojos del mar!
Eras de vientos y de otoños, eras de agrio sabor a frutas, eras de playas y de nieblas, de mar reposando en la bruma, de campos y albas ciudades, con un gran corazón de música.
Qué bello, mar, morir en ti cuando no pueda con mi vida.
Te siento en el encanto, te siento en la harmonía que tienen las nereidas de lánguida dulzura, bajo la luz plateada, cerca la mar sombría un sueño me pareces de indecible ventura.
Vosotros compatriotas, que sabéis burlaros del mar con denuedo y bizarría, vais a cubriros de gloria, salvando al país y escarmentando el atrevimiento insolente de los malvados.
El futuro está en el mar
Solamente Rusia que es un país de esencia terrestre ha podido aceptar ser marxista por mas de 50 años,porque su población no tiene la dinámica de la población chilena que nació junto al mar, porque su población es semivegetal
Amistad nunca mudable por el tiempo o la distancia, no sujeta a la inconstancia del capricho o del azar, sino afecto siempre lleno de tiernísimo cariño, tan puro como el de un niño, tan inmenso como el mar.
Convéncete de ahora para siempre, convéncete de que salir de la barca es la muerte. Y de que, para estar en la barca, se necesita rendir el juicio (...) Si te sales de la barca, caerás entre las olas del mar, iras a la muerte, perecerás anegado en el océano, y dejarás de estar con Cristo (...) compañía que voluntariamente aceptaste.
El mar -y esto hay que confesarlo- no tiene generosidad. No muestra cualidades varoniles: coraje, resistencia, fidelidad. Nunca ha sido conocido por si manejo irresponsable de su poder.
El mar nunca ha sido amigable para el hombre. Siempre ha sido cómplice de la inquietud humana.
Esto no podía ocurrir en otro lugar que no fuera Inglaterra, donde el hombre y el mar son uno.
No hay nada más seductor y esclavizante que la vida humana en el mar.
Recuerdo mi juventud y aquel sentimiento que nunca más volverá. El sentimiento de que yo podría durar más que todo, más que el mar, más que la tierra, más que todos los hombres.
Recuerdo mi juventud y la sensación de que nunca volveré más, la sensación de que podría durar para siempre, sobrevivir al mar, a la tierra, y a todos los hombres.
Y, de pronto me invadió una gran satisfacción, al pensar en la gran seguridad que ofrece el mar si la comparamos con las tribulaciones que hay en tierra, y al considerar mi decisión de adoptar esta vida que no me presentaría problemas inquietantes, vida aureolada de una elemental belleza moral por su absoluta rectitud y por la sencillez de sus fines.
Cualquier día de estos, entro yo mismo en el artículo de Wikipedia donde se da cuenta de mi biografía y pongo que me he retirado a una isla griega para quitarme de en medio. Y sin dejar de estar aquí, en alguna dimensión de la realidad me encontraré frente al mar, retirado del tabaco, de la bebida, del deseo, retirado de mí
Estoy pensando en estos días que conmigo el Señor actúa un viejo sistema suyo: toma a los pequeños del fango de la calle y los pone en alto, toma a la gente de los campos, de las redes del mar, del lago, y hace de ellos apóstoles. Es su viejo sistema
Probablemente Icaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónimo
La cura para todo es siempre agua salada: el sudor, las lágrimas o el mar.
Quiero la tierra y sus maravillas: el mar, el sol. Quiero penetrar en él, ser parte de él, vivir en él, aprender de él, perder todo lo que es superficial y adquirido en mí, volverme un ser humano consciente y sincero.
El mar me encerraba por todas partes como un abrazo. Bendita sea la vida, la tierra y el cielo, benditos sean mis enemigos, en este instante deseo ser clemente con el peor de ellos y atarle el cordón del zapato.
Lo que la humanidad estaba a punto de perder, sin embargo, excepto una minúscula colonia en Santa Rosalía, era lo que el mar sin senderos no perdería nunca, en tanto estuviera hecho de agua: la capacidad de curarse.
Perdido en un mar de atletas
Te dices: Me marcharé a otra tierra, otro mar, a una ciudad mucho más bella que lo que esta pudo ser o anhelar (...) ¡Ah! ¿No comprendes que al arruinar tu vida entera en este sitio, la has malogrado en cualquier parte del mundo?
No te asuste naufragar que el tesoro que buscamos, capitán, no está en el seno del puerto sino en el fondo del mar.
Todos somos capitanes y la diferencia está sólo en el barco en que vamos sobre las aguas del mar.
Bajo las dos lunas con sus brillos de cristal. Una en lo alto, la otra sobre ese mar, Uruguay, Uruguay...
El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso, si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
El matrimonio es una barca que lleva a dos presonas por una mar tormentoso, si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
La vida conyugal es una barca que lleva dos personas en medio de un mar tormentoso, si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hundirá.
En tus manos soy mar incontenible, horizontales anhelos, hembra previsible ante la presencia de innumerables goces.
La multitud, como el mar, es por sí misma inmóvil, es tranquila o por celosa, según sean los vientos o las auras que las conmuevan
¿Qué sería la juventud sin el mar?
La raza, eso que tú llamas así, es solamente esa gran pandilla de gente mísera como yo, legañosos, pulgosos, ateridos, que han acabado aquí perseguidos por el hambre, la peste, los tumores y el frío, llegados tras ser vencidos de los demás rincones del mundo. No podían ir más lejos por el mar. Pues eso es nuestra nación y esos son nuestros compatriotas.
Los gobiernos son velas, el pueblo, el viento, el Estado, la nave, y el tiempo, el mar.
Por así decirlo, la religión es lo más profundo y tranquilo del mar, que sigue tranquilo por alto que las olas suban.
Entre el mar -a donde nunca fui- y el viento que corre desnudo en las montañas, emplumado de palabras invento mi camino.
Yo vivo enamorado de luz, de mar y cielo.
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina, por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu como leños perdidos que el mar anega o levanta libremente, con la libertad el amor, la única libertad que me exalta, la única libertad porque muero.
El mar es un olvido, una canción, un labio, el mar es un amante, fiel respuesta al deseo.
La fuente, que es promesa, el mar sólo la cumple.
Si un marinero es mar, rubio mar amoroso cuya presencia es cántico, no quiero la cuidad hecha de sueños grises, quiero sólo ir al mar donde me anegue, barca sin norte, cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia.
Los buenos siempre vi pasar severos castigos en el mundo, Y para mí lo más sorprendente Los malos vi siempre nadar Por mar de contentamientos.
Cera y cáñamo unió (que no debiera), cien cañas, cuyo bárbaro ruido, demás ecos que unió cáñamo y cera alboque es duramente repetido, la selva se confunde, el mar se altera, rompe Tritón su caracol torcido, sordo huye el bajel a vela y remo, tal la música es de Polifemo.
Dame ya, sagrado mar, a mis demandas respuesta, que bien puedes, si es verdad que las aguas tienen lenguas.
¿A qué piensas, barquilla, pobre ya cuna de mi edad primera, que cisne te conduzco a esta ribera? A cantar dulce, y a morirme luego. si te perdona el fuego que mis huesos vinculan, en su orilla, tumba te bese el mar, vuelta la quilla.
Aunque fueras el peor de los malvados, la nave de la verdad te conducirá sano y salvo a través del mar de las transgresiones.
Y tenemos el presente y el futuro, aquí tenemos esta vida y la otra. Marchaos de nuestra tierra, de nuestro suelo, de nuestro mar, de nuestro trigo, de nuestra sal, de nuestras heridas, de todo... marchaos. De los recuerdos de la memoria, pasajeros entre palabras fugaces.
El que sabe nadar puede sacar perlas de las profundidades del mar, el que no, se ahogaría. Por eso únicamente deben correr el riesgo las personas que poseen la instrucción adecuada.
Un lago en una isla eso es tu amor por mí, y mi amor te rodea como un inmenso mar de silencios azules, pero tienen también tus grandezas ocultas
Quiero morir cuando decline el día, en alta mar y con la cara al cielo, donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo.
Ver otro cielo, otro monto, otra playa, otro horizonte, otro mar, otros pueblos, otras gentes de maneras diferente de pensar.
El verano trajo luces sobre el mar y entendí que hay mil maneras de dar...
Las cosas siguen su curso como el Rin... El rio no tiene fin... Sigue su vida en el mar.
Como las olas del mar, los días y las horas baten nuestro espíritu llevando en su seno un dolor o un placer determinado que siempre acaba por pasar de largo.
En el Mediterráneo los dioses de mármol criminalmente enterrados sólo han generado paredones de ladrillo de una brutal ordinariez, que te obligan a ver el mar a través de los calzoncillos del vecino tendidos en la terraza.
La literatura es como el mar, el arte es también una sucesión de formas que se golpean a sí mismas, es como el fuego, como el aire, como los cuatro elementos, que son siempre, por una parte, inmutables, y por otra siempre cambiantes.
Haz por ser semejante a un promontorio. Las olas del mar se estrellan contra él de continuo, y él se mantiene inmóvil hasta que en torno suyo se abonanzan las aguas
La imagen había participado de esta imagen, adelantándose: El mar, informe, simplemente incomparable… El mar, la intensidad que recoge, se aleja, vuelve
Con esta moneda me voy a comprar un ramo de cielo y un metro de mar, un pico de estrella, un sol de verdad, un kilo de viento, y nada más.
Cuando el mar dice nones, es nones, caballero.
Hago que el mar se encrespe. Logro que la jungla arda. Soy una maaaaala influencia.
Oyes el graznido de la última gaviota cerrando su pacto con el rumor dulce de la espuma, y tú, vas y vienes sobre la corriente con el alfabeto del mar entre tus manos.
Ese verano fue testigo de la extinción de nuestras esperanzas, el buque de la sociedad naufragó, y la destartalada balsa encargada de llevar a los pocos supervivientes por el mar de la desgracia se desarmaba y recibía los embates de las tempestades.
La mera visión del mar solía provocarme las sensaciones que experimenta un cazador cuando oye el griterío de una jauría de perros.
Los puertos de las desoladas villas marineras del oeste de Irlanda estaban llenos de naves de todos los tamaños, desde el buque de guerra hasta la pequeña barca de pescadores, que, varada sin tripulación, se pudría a la orilla del mar.
¡Qué otra cosa sino un mar es la marea de pasión cuyas fuentes se hallan en nuestra propia naturaleza!
Noche de escarcha. ¿Cómo dormir si el mar no duerme?
Marejada de nubes bajas amontonadas sobre la lejana línea del mar.
Terrible vicio es el juego, y como todas las corrientes de las aguas van a para al mar, así no hay vicio que en el jugador no se halle
Cuando anochece en el mar el graznido de los patos se aclara.
Se oscurece el mar. Las voces de los patos son vagamente blancas.
El viento sopla con gran fuerza y vuelve las olas del mar blancas de espuma, escupiendo agua a los rostros de los marinos y mostrándoles falsas imágenes. Me quedé contemplando el mar muchos minutos y no pude ver ningún monstruo. No tenía, por tanto, motivos para creer lo que decían los guerreros.
Fújur se esforzó desesperadamente por encontrar otra vez el lugar en que Atreyu debía de haber caído al agua, pero hasta para un dragón blanco de la suerte es imposible descubrir en la espuma hirviente de un mar revuelto el puntito diminuto de un cuerpo que flota...O el de un ahogado en su fondo.
Para acaparar sin parar van a depredar tierra y mar vida natural reino vegetal animal mundo mineral hay una amenaza letal, casi parece que las alimañas hieden y los campos se marchitan sin dar flor, que la naturaleza se retoba y cambia los parámetros del clima sombra y sol.
Y después está el silencia de la inmensidad, unas veces mar en calma y otras tempestad...Soy un náufrago sensual buceando con fervor tus playas de coral.
El hacer bien a villanos es echar agua en la mar. La ingratitud es hija de la soberbia.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre, por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Llenáronse de regocijo los pechos porque se llenaron las tazas de generosos vinos que, cuando se trasiegan por la mar, de un cabo a otro, no hay néctar que se les iguale.
Siempre, Sancho, lo he oído decir, que el hacer bien a villanos es echar agua en la mar.
El cuerpo canta, la sangre aúlla, la tierra charla, la mar murmura, el cielo calla y el hombre escucha.
Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos
El mar también elige puertos donde reír como los marineros. El mar de los que son. El mar también elige puertos donde morir. Como los marineros. El mar de los que fueron
En este campo estuvo el mar. Alguna vez volverá. Si alguna vez una gota roza este campo, este campo siente el recuerdo del mar. Alguna vez volverá
Cristo camina en las olas del viento y habita en el vértice de la Tierra, mide los cielos con su palmo y le caben en sus manos las aguas del mar.
Si el enemigo piensa en la montaña, imponle el mar, y si él piensa en el mar, imponle la montaña. Éste es el Camino de la estrategia. Esto es propio para que lo investigues cuidadosamente.
¿Quién quiere andar por la tierra pudiendo volar y volar? Así escalar cualquier montaña, atravesar cualquier mar, amar es encontrar el paraíso en el que todo ser humano siempre quiso entrar.
Como buen occidental, sé nadar igual que un pez, un pez en un mar de mediocridad. de Nuevos planes, idénticas estrategias, Desaparezca aquí.
Si has de hablar mal de alguien, no lo hagas, pero escríbelo: escríbelo en la arena, ¡cerca de la orilla del mar!
Estoy en la colina, mi corazón es como una balsa que se aleja en una separación infinita y va más allá de los recuerdos hasta el pesado mar sin estrellas en la noche cerrada y oscura.
No es licito querer devolver y restituir lo que el amor da: en el mar del amor debe estar ahogado todo instinto de restitución.
Y si el río de mi amor se precipita por fragoso terreno, no importa, no hay río que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar.
Ante el mar agitado la cuerda a saltar abre un vacío.
Cualquier persona, en mar o en tierra, con un aparato sencillo y barato que cabe en un bolsillo, podría recibir noticias de cualquier parte del mundo o mensajes particulares destinados sólo al portador, la Tierra se asemejaría, pues, a un inconmensurable cerebro, capaz de emitir una respuesta desde cualquier punto
El mar agita sus crines plateadas y los desiertos y las ciudades se levantan.
El mar agita sus crines plateadas y los desiertos y las ciudades se levantan.
El tiempo no es un campo que se mida por codos, no es un mar que se mida por millas, es el latido de un corazón.
El buen marido ama el hogar, como los buenos marinos aman el mar: a pesar de las tormentas.
Este campo fue mar de sal y espuma. Hoy oleaje de ovejas, voz de avena.
¡Y ante todo está el mar! ¡El mar!..Ritmo de divagaciones. ¡El mar! Con su baba y con su epilepsia.
No tiene el mundo flor en la tierra alguna,ni el mar en ninguna bahía perla tal,como un niño en el regazo de su madre.
Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos y quepa todo el sol en tu actitud de acuario.
Veo los peligros de la vida presente, peligro en el mar, peligro en la tierra y peligro en los falsos hermanos.
Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo
He dormido contigo y al despertar tu boca salida de tu sueño me dio el sabor de tierra, de agua marina, de algas, del fondo de tu vida, y recibí tu beso mojado por la aurora como si me llegara del mar que nos rodea.
Quién mira fijamente al mar ya está navegando un poco.
En la fuente de tus ojos viven las redes de los pescadores de la mar del extravío. En la fuente de tus ojos el mar cumple su promesa. Aquí arrojo yo, un corazón que se detuvo entre los hombres, mi ropa y el esplendor de un juramento: Más negro en lo negro, más desnudo voy. Sólo infidente soy fiel. Yo soy tú si yo soy yo.
Mi ojo asciende al sexo de la amada: nos miramos, nos decimos palabras oscuras, nos amamos como se aman amapola y memoria, nos dormimos como el vino en los cuencos, como el mar en el rayo sangriento de la luna.
Está de pie frente a mis párpados, sus cabellos entre los míos. Tiene la forma de mis manos y tiene el color de mis ojos. Y fui por ella devorado como una isla por el mar.
Ahora te quiero, como el mar quiere a su agua: desde fuera, por arriba, haciéndose sin parar con ella tormentas, fugas, albergues, descansos, calmas.
La quiero para soltarla, solamente. No tengo cárcel para ti en mi ser. Tu libertad te guarda para mí. La soltaré otra vez, y por el cielo, por el mar, por el tiempo, veré cómo se marcha hacia su sino. Si su sino soy yo, te está esperando.
Películas, TV e incluso los libros, son basura porque no me involucran. Forman un mar insípido
Debes estar por encima de tus sentimientos. No soy yo quien te lo exige: es la vida. De lo contrario los sentimientos te arrastrarán. Te arrastrarán al mar y desaparecerás para siempre.
No se confíe al mar quien tema al viento
Siguiendo al río se llega a la mar
La muchedumbre es fácil de guiar y puede ser movida por la más pequeña fuerza. Por eso sus agitaciones ofrecen una prodigiosa semejanza con las de las olas de mar.
De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Cuando el mar está en calma todo el mundo puede ser timonel.
En mar tranquila, todos son buenos pilotos
No culpes al mar de tu segundo naufragio.
Como un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.
Fue cuando comprobé que murallas se quiebran con suspiros y que hay puertas al mar que se abren con palabras.
Fue cuando la flor del vino se moría en penumbra y dijeron que el mar la salvaría del sueño.
La vida es como un limón, que te tiren a la mar exprimido y seco
Las palabras abren puertas sobre el mar
Seriamente, en tus ojos era la mar dos niños que me espiaban, temerosos de lazos y palabras duras.
Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.
Y el mar fue y le dio un nombre y un apellido el viento y las nubes un cuerpo y un alma el fuego.
El mate lo ha escuchado todo, lo ha adivinado todo, confidencias terribles, esperanzas siempre abatidas, juramentos sombríos. Aplicadle el oído, y percibiréis en él las mil voces confusas del inmenso pasado, como en el viejo caracol los rumores del mar.
Serás, ¡Oh colector!, el árbitro invisible, el que manipula esa montaña de granos de arena, ese mar de gotas, esa totalidad de nadas: la opinión pública, y si así lo quieres, te enriquecerás tanto con tu palabra como con tu silencio. ¡Bello destino! Pero, ¿Eres digno de él?
Así como un buscador de perlas se ata una piedra a la cintura para sumergirse y tomar la perla del fondo del mar, cualquiera que bucee en las profundidades de su propio ser con desapego puede obtener la perla del Yo.
La liberación es el cese de todos los pensamientos y de la actividad mental. Los pensamientos son como burbujas sobre la superficie del mar.
Yo voy a ti como va sorbido al mar ese río.
Si el mar está tan limpio, es porque se lava con todas las esponjas que quiere.
Amar es un mar alborotado de olas y vientos sin puerto ni ribera
Fui peregrino sobre la mar, y en todas partes pecando un poco, dejé mi vida como un cantar.
Que tu amor es como el mar y tus besos como las olas.
Es indispensable crecer hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío, porque el sur, el mar y el frío fueron la señales de la franja que abandonamos, los segmentos del perfil inconcluso que subsiste en la Argentina
Sólo el afán de un náufrago podría remontar este infierno que aborrezco. Crece mi furia y ante mi furia crezco y solo junto al mar espero el día.
Mujeres... Y si habitaran la luna, habría más astronautas que arenas en el mar.
Morena del alma mía, morena, por tu querer pasaría yo la mar en barquito de papel.
Somos el puente hacia el infinito, arqueado sobre el mar, buscando aventuras para nuestro placer, viviendo misterios, eligiendo desastres, triunfos, desafíos, apuestas imposibles, sometiéndonos a prueba una y otra vez aprendiendo el amor.
El mar empapaba la roca a nuestros pies todo el día y continuaba arrancándole trozo tras trozo. Una noche tú soñaste que eras una sirena aferrada a un pilón de un muelle, y que intentabas arrancar los percebes con las manos. Deseábamos que nuestras dos almas pudieran regresar como gaviotas a la roca.
Y la simplicidad de este sueño se enriquecía con el nombre de Brasil que, áspero y caliente, proyectaba ante él una costa sonrosada y blanca, cortando con aristas y perpendiculares al mar tiernamente azul.
¿Qué significa el esfuerzo en la gran llanura, comparado con la lucha en la mar traidora o en la montaña empinadísima?
La miré sin comprender, aunque como un nadador solitario y exhausto la verdad poco a poco se fue abriendo paso en el mar negro de mi ignorancia.
Las metáforas son nuestra manera de perdernos en las apariencias o de quedarnos inmóviles en el mar de las apariencias.
Las metáforas son nuestra manera de perdernos en las apariencias o de quedarnos inmóviles en el mar de las apariencias. En este sentido una metáfora es como un salvavidas. Y no hay que olvidar que hay salvavidas que flotan y salvavidas que caen a plomo hacia el fondo. Eso conviene no olvidarlo jamás.
Ella era una flor del mar, yo un delfín tras un velero, de esta noche no paso, se ha hundido otro petrolero.
No consigo recordar cómo pude llegar de la orilla hasta mar adentro... ¡Ah, sí, ya lo recuerdo! He muerto en el naufragio de tu barco de guerra traicionero y resucité al tercer día en el psiquiátrico, absurdo invento...
Viento, me pongo en movimiento, y hago crecer las olas del mar que tienes dentro. Tiempo, devuélveme el momento. Quiero pasar las horas nadando mar adentro, y revolcarme por el suelo para empezar todo de cero.
Dejo la casa donde nací, dejo la aldea que conozco, por un mundo que no he visto. Dejo amigos por extraños, dejo la ribera por el mar, dejo en fin cuanto quiero bien... ¡Quién pudiera no dejar!
No son nube ni flor los que enamoran, eres tú, corazón, triste o dichoso, ya del dolor y del placer el árbitro, quien seca el mar y hace habitar el polo
Es la tarde gris y triste. Viste el mar de terciopelo y el cielo profundo viste de duelo.
El movimiento de las olas, día y noche, viene del mar, tú ves las olas, pero, ¡qué extraño! no ves el mar.
¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que las nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!
¿Qué es lo que realmente posees y lo que has adquirido en esta vida? ¿Qué perlas has sacado de las profundidades del mar? En el día de tu muerte tus sentidos físicos desaparecerán. ¿Tienes la luz espiritual que ilumine tu corazón? Cuando en la tumba tus ojos se llenen de polvo ¿brillará tu sepultura intensamente?
A veces, el corazón del hombre a lo lejos se extravía, y bajo el arco de su ojo hay, como en los grandes arcos solitarios, ese muy grande lienzo de mar de pie en las puertas del desierto...
Y como la sal está en el trigo, la mar en ti en su principio, la cosa en ti que fue de mar, te ha dado ese sabor de mujer feliz y a la que uno se acerca...
Decid ahora: Nosotros escuchamos las voces del viento a través del alto mar de espigas. Decid ahora Nos mantendremos fieles por siempre al servicio de este pueblo. (Inicio de cántico en el templo).
Para alcanzar las estrellas sonda el cisne la laguna, en el mar de los amores yo soy cisne y tú eres luna.
Y al ostentar desnuda tus hechizos, el mar, con un abrazo tembloroso, te envuelve en haz de onduladores rizos.
El mar, el cielo, la montaña, las islas, vinieron a aplastarme en una sístole inmensa, después se apartaron hasta los límites del espacio. Pensé débilmente y sin tristeza en el relato que había intentado articular, relato a imagen de mi vida, quiero decir sin el valor de acabar ni la fuerza de continuar.
Incomprensible espíritu, a veces faro, a veces mar.
La brisa buena sopló, la espuma blanca voló, el surco seguía libre detrás, éramos lo primero que alguna vez irrumpía dentro de ese mar silencioso.
Con esta disposición de ánimo, determiné un día refugiarme en la soledad y evitar todo contacto con los hombres. Me dirigí a cierto paraje, no lejos del mar. (...) Me gusta pasar así el rato: puedo conversar conmigo mismo sin estorbo. Para quien ama la meditación no hay parajes tan propios como éstos.
No permanezcan secos tus ojos ante la muerte de un amigo, pero tampoco se conviertan en un mar. Las lágrimas sí, llanto no
Sin razón se queja del mar el que otra vez navega.
Un barco que parecería grande en el río, sería muy pequeño en plena mar
Vendrán en los tardos años del mundo ciertos tiempos en los cuales el mar océano aflorará los atamientos de las cosas y se abrirá una grande tierra y un nuevo marinero como aquel que fue guía de Jasón y que hubo de nombre Tiphys descubrirá nuevo mundo y ya no será la isla de Thule la postrera de las tierras
Y ven el cielo y les vuelve a dar sueño y vuelven a bajar dormidos, y vuelven a tocar el fondo del mar y se despiertan y vuelen a subir. Así son nuestros sueños, como delfines.
El lago parece mar, el viento sirve de abrigo: todo se vuelve a inventar si lo comparto contigo
El que sirve a una revolución labra el mar
He arado en el mar y he sembrado en el viento
La América es ingobernable...el que sirve a una revolución ara en el mar
Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.
En el limitado centro de uno mismo hay poca seguridad, guía, sabiduría o poder. Lo mismo que el Mar Muerto en Palestina, acepta pero nunca da. Estanca.
Cuando llegó la noche, las olas blancas iban acompasadamente de acá para allá a la luz de la luna, y el viento trajo a los hombres de la playa el sonido de la gran voz del mar, y ellos sintieron que ahora podían ser sus intérpretes.
Una de las peculiares desventajas que ofrece el mar está en el hecho de que, luego de haber logrado pasar una ola, se descubre que hay otra detrás, tan importante como la anterior y que posee la misma impaciencia nerviosa por hacer algo eficaz con relación a las embarcaciones a punto de naufragar.
Condenar el progreso en todo es olvidarse de los vergeles que ha hecho posible la desalinización del agua de mar, idealizarlo es olvidarse de Hiroshima.
Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos. Contemple con amor el mar. Descanse el séptimo día
Cuando llegue el momento de morir, dijo la rana, bajaré al mar para que me devore una de sus criaturas, así, incluso mi muerte será un acto de bondad
Se había alzado un viento suave y ahora se oía el mar, sonámbulo e hipnótico, como si unos párpados pesados hubieran caído sobre los ojos de Poseidón y también él durmiera.
Tratar de obligar a un malvado es como intentar sembrar en el mar
No obres nunca apasionado. ¿Por qué quieres entrar en el mar durante la tempestad?
Tratar de obligar a un malvado es como intentar sembrar en el mar.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
Prefiero ser una gotita de amor, en un mar de amargura.
Un poco de agua hace un mar, un pequeño soplo una tempestad de viento.
El vino tiene ahogado a más hombres que el mar.
No acometas obra alguna con la furia de la pasión: equivale a hacerse a la mar en plena borrasca.
Para una persona no instruida en historia natural, pasear por su país o junto al mar es un paseo por una galería llena de maravillosas obras de arte, nueve décimas partes de las cuales están vueltas hacia la pared
Saludó al mar con los ojos, y su corazón se llenó de alegría al contemplarse tan cerca de Venecia.
El mar y la mujer, todo es mudanza
Todo es sorpresa. El mundo destellando siente que un mar de pronto está desnudo, trémulo, que es ese pecho enfebrecido y ávido que sólo pide el brillo de luz
El día se suicida arrojándose al mar.
El mar es un tejado de botellas que en la memoria del marino sueña.
El mar es un tejado de botellas que en la memoria del marino sueña.
El viejo era pescador sencillo como sus remos para existir mar afuera trabajaba mar adentro.
Voy soñando, voy caminando, voy en la arena dejo mis huellas, voy y el mar me las va borrando, voy.
Una mujer al sol es todo mi deseo, viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz y la flor de los labios abierta para el beso y en la piel refulgente el polen de la luz
Verde mar, cielo añil. Nunca se vio tanta belleza, ay Dios mío, que lindo es mi Brasil
El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada
Y de nuevo volvió a sentir que la vida volvía a tener suficiente fuerza para arrastrarla y hacerle reemprender sus tareas, de la misma manera que el marinero ve, no sin cierto tedio, cómo el viento vuelve a henchir su vela pero no siente el deseo de irse otra vez, y piensa que si el barco se hundiera, bajaría con él girando y girando hasta encontrar descanso en el fondo del mar.
El romper de una ola no puede explicar todo el mar.
El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar.
El mar enseña más que la tierra y es más diverso.
El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la cólera del mar tempestuoso y la espada destructora son porciones de la eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre.
Guerra, asesinato, esclavitud, exterminación y libertinaje, ése ha sido una y otra vez el resultado de llevar la civilización y el santo Evangelio a las islas del mar y a los infieles sin ley.
La lluvia lo despertó, una llovizna lenta, tenía los pies enredados en espirales de fibra óptica desechada. El mar de sonido de la vídeo galería caía sobre él, retrocedía, regresaba.
Conozco un país donde el día invernal sobre el mar es como el crepúsculo entre viejas tumbas.
Maestro quisiera saber como viven los peces en el mar. -Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.
Romeo: ...El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros, al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes, al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de los amantes, ¿qué más es? Una locura muy sensata, una hiel que ahoga, una dulzura que conserva.
Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Es de más noble espíritu sufrir las arremetidas y los dardos de la adversa fortuna o por el contrario empuñar las armas contra un mar de adversidades y terminar con ellas haciéndoles frente? Morir, dormir, nada más.
Si con dar un solo golpe se atajaran las consecuencias y el éxito fuera seguro..., yo me lanzaría de cabeza desde el escollo de la duda al mar de una existencia nueva.
La tierra y el mar se entregan a la felicidad, y a mediados de mayo cada animal se siente alegre. ¡Tú, hijo de esa alegría, grita a mi alrededor, quiero oírte gritar, oh, pastor feliz!
Hay entre nosotros un mar de lágrimas con rugientes olas y no puedo llegar hasta ti.
El mar en primavera se levanta y cae a lo largo del día.
Sobre el mar el atardecer en la red de la neblina.
search