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Encontramos 262 frases sobre Luna

Dulce y triste, como un amor sobrecogido por largos suspiros de lo profundo de un sauce poco a poco va saliendo la luna.
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto. Por eso hablo.
Escribo de noche a pesar de que la luna tiene las manos frías
La luna es testigo de mis noches más frías
No hay luna más hermosa que la que se refleja en tu mirar
Tu trajiste lunas nuevas, nueve citas a estrenar.
La noche posee muchas estrellas encantadoras, y hay muchas bellezas en Moscú, pero más bella que todos sus amigos celestes es la luna en el azul vaporoso.
Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino
Sé la frase que encanta y que comprende, y sé callar cuando la luna asciende Enorme y roja sobre los barrancos.
Triste como el destello de la luna, solo, como la luna solitaria, es el recuerdo de ese amor maldito, como mi alma.
Luna: Cadáver de un mundo que nos pusieron ante los ojos como ejemplo para que veamos como será la tierra si seguimos haciendo barbaridades con los átomos.
De envidia la luna lloraba al mirar como a la estrella la querían más
Lo más bonito que hay es ver nacer un poco de esperanza en alguien que no cree, no cree en él. Hoy me han contado que la luna se marchó cuando nos vio llorar, porque en países donde el que nace pobre es mayor de edad
Piensa en lo lejos que estaba la luna y lo imposible de llegar allí, y ahora con una simple escalera cualquiera puede ir a dormir
Quiero esconderme del miedo y mirar de una vez los ojos que tiene la luna
¿Qué meditas tan profundamente? la mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies, tiene que ser tu alma.
El amor es como la luna: cuando no crece es que mengua.
Fuiste la estrella que siempre soñé la que robó mi dolor en la mañana que siempre esperé. Eres el sol que calienta mi mundo y la luna que me alumbra en la noche. Eres todo lo que siempre he buscado y lo que nunca antes había encontrado
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche.
Fue a la vera del mar, a medianoche. Supe que estaba Dios, y que la arena y tú y el mar y yo y la luna éramos Dios. Y lo adoré
Desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna. A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una
Dios no es el mar, está en el mar, riela como luna en el agua, o aparece como una blanca vela, en el mar se despierta o se adormece
A la Luna llega el máximo país frío y dirá qué trajo. Llegará el máximo de América y dirá que trajo. Una Verdad tienen y esa... ambos callarán
Los obeliscos de la Luna hablarán un día, y destrozarán la voz del hombre
La Luna es suficiente para disipar la oscuridad de la noche, lo que ni siquiera millones de estrellas pueden hacer
¿Cuantas veces más podrás contemplar la salida de la luna llena? Quizás 20, y sin embargo te parece ilimitado...
Hay tres cosa que no pasan mucho tiempo ocultas: El sol, la luna y la verdad.
Por encima de todo está la bondad afectuosa. Así como la luz de la luna ilumina sesenta veces más que la de las estrellas, la bondad afectuosa libera al corazón de una forma sesenta veces más efectiva que todos los demás logros religiosos juntos.
Desconfiad de la luna y de las estrellas, de la Venus de Milo, de los lagos, de las guitarras, de las escaleras de cuerda y de todas las novelas y novelerías. ¡Pero amad vigorosamente, arrogantemente, ferozmente, a la mujer que améis!
El jardín, con su serena belleza bañada por la luna, su celestial inocencia, su teología de estrellas, era para mí a la vez un reproche y un consuelo. Traté de reflexionar, de analizar...Los dos esfuerzos fracasaron, y quizá en este silencio del alma, en esta suspensión de todas las voces clamorosas de las pasiones, es cuando más preparados estamos para oír la voz de Dios.
Se repartió mi alma para formar tu alma. Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia de días sin reposo y noches desveladas.
Cuando el sabio señala a la luna, el necio mira al dedo.
La ignorancia es la noche de la mente, pero una noche sin luna y sin estrellas.
A través de las nubes, hay allí un atajo ¿A la luna de verano?
Ni una sola hoja, no duerme ni la luna en este sauce.
Encontramos la felicidad luchando en el medio de una rabiosa tormenta, no tocando el laúd a la luz de la luna, o recitando poesías en medio de las flores
Yo no escribo para el orgulloso aparte de la luna que está bramando en estas páginas de rocío marino ni para los muertos imponentes con sus ruiseñores y salmos sino para los amantes, cuyos brazos rodean las penas de todos los tiempos, quienes no me pagan con alabanzas ni monedas ni prestan atención a mi oficio o arte.
El pasado y el futuro obviamente no tienen realidad propia. Lo mismo que la luna no tiene luz propia, sino que puede solamente reflejar la luz del sol, así el pasado y el futuro son sólo pálidos reflejos de la luz, el poder y la realidad del presente eterno. Su realidad es prestada del ahora.
Quería saber... y esa noche hice un esfuerzo extraordinario en contra del sueño. Desde mi habitación, acostado en mi camita, podía observar con claridad todo lo que ocurría en la estancia junto a la chimenea. Dejé mis zapatos en un lugar visible y en el momento menos esperado descubrí que era ella, Luna, mi Mamá, la responsable de que para mí existiera ese hombre tan bondadoso.
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna. La luna tiene dos noches de edad. Yo, una
Vamos, la India no está tan mal como todo eso -dijo una voz agradable-. El otro lado del mundo, si usted quiere, pero la luna sigue siendo la misma.
Me gusta mucho la luna y la noche, el riesgo y la acción. Tengo una vena salvaje. Siempre he sido muy chico.
No sé qué composición tendrán nuestras almas, pero sea de lo que sea, la suya es igual a la mía, y en cambio la de Eduardo es tan diferente como el rayo lo es de la luz de la luna, o la nieve de la llama.
Haría lo que sea por ti Para demostrarte cuanto te adoro Pero ya se acabo Es muy tarde para salvar nuestro amor Solo prométeme que pensaras en mi cada vez que mires el cielo y veas una estrella porque soy Soy un cohete en el espacio y tu corazón es la luna Y lo apunto directamente a ti Directo a ti 250 mil millas en una noche clara de junio Y estoy tan perdido sin ti
Todos duermen no queda nada entre la luna y yo.
Todos duermen no queda nada entre la luna y yo.
La luna de Río se queda para que en las noches le cuente que yo pasé por tu lado, viajero incansable, pasé por tu lado y dejé el corazón.
Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche
La luna se había levantado hacía mucho tiempo, pero él seguía durmiendo y el pez seguía tirando del bote y éste entraba en un túnel de nubes.
La luna, pensaba, le afectaba lo mismo que a una mujer.
No comprendo estas cosas. Pero es bueno que no tengamos que tratar de matar el sol o la luna o las estrellas. Basta con vivir del mar y matar a nuestros verdaderos hermanos.
Un genio es alguien que descubre que la piedra que cae y la luna que no cae representan un solo y mismo fenómeno
Tú eres, entre el rayo de la luna el plateado fulgor que me acaricia.
Cuando sale la luna se pierden las campanas y aparecen las sendas impenetrables Cuando sale la luna, el mar cubre la tierra y el corazón se siente isla en el infinito
El que quiere arañar la luna, se arañará el corazón.
Cuando al imbécil le mostraron la luna, solo supo ver el dedo de quien se la señaló. Yo no soy quién para subrayar que es cierto, pero quien dijo esto, lo dijo con la mejor intención.
Nosotros cantaremos a las grandes masas agitadas por el trabajo, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas, cantaremos al vibrante fervor nocturno de las minas y de las canteras, incendiados por violentas lunas eléctricas...
No sé por qué pero jamás los volví a ver, él carga con 11 y ella con 6 y si reía, él le daba la luna... Miren todos, ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el Olimpo.
Y si reía él le daba la luna.
Fue un día maravilloso, caminó hasta tan lejos que al volver a la villa la luna muy alta iluminaba el lago con sombras púrpuras y plateadas. Como el espectáculo era grandioso no entró a la villa, sino que atrajo una silla hasta el borde del agua para respirar el perfume de la noche. Se quedó dormido.
Tus bellas formas cantan himnos contra la sombra y el olvido, tus formas, para quienes la luna resplandece, cada noche se entregan como la vez primera: temblorosas, sí, pero voluntarias.
A la media noche continuaba aún la Vuelta a Francia (...) A la mañana siguiente, proseguía todavía la carrera. Y al mediodía. Y al caer la noche. Así durante largos meses, a través de incontables años, pues se cuenta hoy que, en ciertas noches de luna, al cabo de medio siglo de lo ocurrido, se ve aún cruzar el jardín solitario la sombra amarillo canario del esforzado ciclista.
La luna, rosada, alta, era una extraña perla suspendida misteriosamente sobre el mundo...
¿Es la luna que canta al darte un beso, o el ruiseñor que estremecido trina al recibir los besos de la luna?
Llévame volando a la Luna, déjame jugar entre las estrellas. Déjame ver cómo es la vida en Júpiter y en Marte
Porque en rosas y miel se abrió mi cuna mintió sonrisa eterna la fortuna. Todo se mudó al fin, como se mudan la onda, el viento, la mujer, la luna.
Si hay debajo de la luna cosa que merezca ser estimada y preciada es la mujer buena.
Primero que todo, vi la luna tan cerca como si estuviese apenas a una distancia de dos semidiámetros de la tierra. Después de la luna, observé frecuentemente otros cuerpos celestes, tanto estrellas fijas como planetas, con increíble deleite
Si pudieras ver la Tierra iluminada cuando estuvieras en un lugar tan oscuro como la noche, la verías más espléndida que la Luna
Después de ver el cuadro la luna es más precisa y la vida más bella.
Las palabras más ricas, menguante aurirrosado de la luna, se me van por el lago, verticales, en una temblorosa exaltación, a colgarse de ti. Que los poetas -que todo lo sueñan- y los amantes -que lo tienen todo- son aquí tus mendigos humillados.
Te quiero como gata boca arriba, panza arriba te quiero, maullando a través de tu mirada, de este amor jaula violento, lleno de zarpazos como una noche de luna y dos gatos enamorados discutiendo su amor en los tejados, amándose a gritos y llantos, a maldiciones, lágrimas y sonrisas (de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría).
Boca besada no pierde fortuna, es más renueva como la luna
La luna sin espejo de la noche, la noche sin misterios por la luna, entonces me di cuenta, tienes una espalda tan hermosa como un ciervo.
Tres Reyes llegaron, cesa de nevar. ¡La luna le ha visto, cesa de llorar! Su llanto de nieve cuajó en el pinar. Mil ángeles cantan canción de cristal que un Clavel nació de un suave Rosal
Cantigas..., mujeres..., glorias..., felicidad..., mentiras todo, fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿para qué?, ¿para qué? Para encontrar un rayo de luna
El amor es un rayo de luna
En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna
Cuando sale la luna creciente, a las cuatro o las cinco de la tarde, presenta una luz brillante y alegre como de plata, en cambio, después de media noche es apagada, triste y siniestra. Es una verdadera luna de noche de brujas.
Soy sólo hoy un pedazo de luna el rasgo de una playa el arañazo de un gato el beso de uno que se creía violento y a quien mordí.
Al amanecer, mientras contemplaba absorto la luna, me pregunté hasta cuándo seguiría así. Dentro de poco me encontraré en alguna parte con otra mujer, me dije. Nos atraeremos de forma natural, como dos astros errantes. Entonces volveremos a esperar en balde un milagro, perderemos el tiempo, desgastaremos nuestros corazones y nos despediremos. ¿Hasta cuándo iba a seguir así?
Después exhalé un suspiro tan largo y hondo que, si se hubiera prolongado en línea recta, habría llegado hasta la luna.
A la luna fría la llama de la hoguera sube después de otra.
Bajo la viva luna duermo con un moribundo.
Lago helado, la luna derrama su luz lejana.
Allí está todo lo que necesitas, sol y luna y estrellas, pues la luz que reclamas habita en tu interior.
Donde el río se queda y la luna se va donde nadie ha llegado ni puede llegar, donde juegan conmigo los versos en flor tengo un nido de plumas y un canto de amor.
Esquina de barrio porteño te pintan los muros la luna y el sol. Te lloran las lluvias de invierno en las acuarelas de mi evocación.
Un día empuja al otro y las lunas nuevas corren hacia la muerte
Este pueblo no cambia. Aquí están la luna entre las torres, la conversación de los grillos y la tensa guadaña que año a año nos quita a las gentes cercanas.
Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves, noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas, en un aire hecho manos, amor, ternura dada, noches como navíos...
El cielo aclara la luna y la nieve es un mismo color.
Los claros del cielo y la luna y la nieve son un color.
Los claros del cielo y la luna y la nieve son un color.
La luna de invierno ilumina el mar de Kushiro haciendo brillar el hielo, mientras el pájaro canta.
El país de las hadas contiene muchas cosas, aparte de los elfos y los trafos, y aparte de los enanos, las brujas, los trolls, los gigantes o los dragones: contienen los mares, el sol, la luna, el cielo y la tierra y todas las cosas que en ella se encuentran: árboles y pájaros, agua y piedra, vino y pan, y nosotros mismos, hombres mortales.
Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo.
¡Es el camino de mi luna por encima de Dinamarca lo que hace resplandecer así mi cara!
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena, una luna llena, que arañaba el mar
Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras un servidor, le levanta la falda a la luna.
Y algunas veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna y le hablo de esa amante inoportuna que se llama soledad.
Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.
La calle entera cantaba en la serenata a Flor, reclinada en la alta ventana, vestida de volados y encajes, bañada por la luna. Abajo, Vadinho, galante caballero, en la mano la rosa que de tan roja parecía negra. La rosa de su amor.
Todo en la tierra se aleja alguna vez. La luna y el paisaje. El amor y la vida
Sus caricias son sueños, entreabren la muerte, son lunas accesibles, son la vida más alta.
Y nosotros no debemos hablar cuando la luna brilla más blanca y despiadada que los huesos de los muertos. Sigue brillando, luna de verano.
Entre las nieblas pálidas la luna aparecía.
Serena la luna alumbra en el cielo, domina en el suelo profunda quietud, ni voces se escuchan, ni ronco ladrido, ni tierno quejido de amante laúd.
El agua misma, la ondulada y fresca, ponga un poco de sol en tu dolor. ¡Pez de luna bruñida no se pesca, pescador!
La verdad es como la luna: aunque algunos se empeñen en poseerla para sí, ésta siempre estará por encima de ellos y a la vista de todos.
Entrenar al Real Madrid es como llegar a la luna
Ese gol vino desde la luna, desde las gradas de Anfield
La luna olvidada espera en la ventana del cielo abierta a la tarde.
La luna asombra mi vida como si fuera una ilusión.
La luna asombra mi vida como si fuera una ilusión.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo. Además te quiero, y hace tiempo y frío
Tal la exangüe cabeza, trunca y viva, de un mandarín decapitado, en una macábrica ficción, rodó la luna sobre el absurdo de la perspectiva...
Habiendo mirado fijamente a la luna Yo parto de esta vida con una bendición.
Roza el hilo de la caña de pescar la luna en verano.
¡Flores de luna!, cuando la piel de una mujer se revela.
Mi granero se ha quemado. Ahora puedo ver la luna
No hay luna cuando aparece el Hombre de Barro. La noche se ha puesto un par de finos guantes de piel, ha tendido sobre la tierra una sábana oscura: un ardid, un disfraz, un hechizo para que bajo su manto todo caiga en un dulce sueño.
Esta luna si hubiera otra habría una lucha.
Señalando con sus dedos con los pies de puntillas los niños admiran la luna.
Esta luna si hubiera otra habrí­a una lucha.
Las estrellas próximas a la luna tenían un brillo pálido, éste se hacía más intenso cuanto más apartadas se hallaban del círculo de luz donde enseñoreaba la gigantesca luna.
Al otoño de mi vida la luna no tiene manchas y sin embargo.
De noche bajo la luna torso desnudo el caracol.
Ella puso al niño a dormir, y ahora lava la ropa, La luna de verano.
Luna llena mi aldea deteriorada es como usted la ve.
¿De quién es pues, hijos míos, esta roja, roja luna?
¿La edad de la luna? Yo diría más o menos trece años.
¿De quién es pues, hijos mí­os, esta roja, roja luna?
Bajo las dos lunas con sus brillos de cristal. Una en lo alto, la otra sobre ese mar, Uruguay, Uruguay...
Esa mujer es la luna, que en azar de amable guerra, va arrastrando por la tierra mi esperanza y mi fortuna.
¡Cómo brillaba, cuán inexorable brillaba aquella luna de la eternidad!
Aunque la luna no puede beber,y mi sombra en vano me sigue. Las tomo por compañeras transitorias.¡Divirtámonos antes de que pase la primavera! Canto mientras la luna pasea. Bailo, mientras mi sombra vacila. Antes de mi embriaguez nos solazamos juntos
En un momento me sentí acosada por la ansiedad. Pero me deshice del miedo estudiando el cielo, determinando cuándo saldría la luna y dónde aparcería el sol por la mañana.
No haré nada, salvo correr libremente por el verde mundo de belleza estival. Soñaré junto al arroyo al atardecer, vagaré sobre el Lago de Aguas Brillantes en una barcaza hecha de rayos de luna...
Una luna en tu noche tiene tiempo, una figura de tus manos tiene mucho más. Yo no tengo un solo signo tuyo en mi, ya no sé si quizá hay que jugar.
Llorando la ausencia del galán traidor la halla la luna y la deja el sol, añadiendo siempre pasión a pasión, memoria a memoria, dolor a dolor.
Eran las cuatro y media de la madrugada. Las estrellas cuchichearon entre sí, detrás de los abanicos, y algo como un enorme chorro de champagne, arrojado por una fuente azul, se dibujó en Oriente. Era el cometa. La luna, esa gran bandeja de plata en donde pone el sol monedas de oro, se escondía, desvelada y pálida, en el Oeste. Los luceros y yo teníamos frío.
Con la conservación de energía que posee todo lo físico, el sufrimiento ni siquiera necesita las lecciones de la memoria: así, un hombre que ha olvidado las hermosas noches que pasó al claro de luna en el bosque, todavía sufre del reumatismo que cogió en él
De todos los malos epítetos que pueden darse a la Luna, quizá no haya otro más infeliz, que éste de redonda.
No vemos dos veces el mismo cerezo ni la misma luna sobre la que se recorta un pino. Todo momento es el último porque es único. Para el viajero, esa percepción se agudiza debido a la ausencia de rutinas engañosamente tranquilizadoras, propias del sedentario, que nos hacen creer que la existencia va a seguir siendo como es por algún tiempo
A menudo, igual que los pequeños ante una tienda de juguetería, pego la cara a las brillantes lunas donde se venden las palabras bellas.
Cada hombre es una luna, con una cara escondida, que no le muestra a nadie
Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña.
Todo hombre es como la Luna: tiene una cara oscura que a nadie enseña
Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña.
Los seres humanos, divisores del átomo, paseantes de la luna, rondadores, componedores de sonetos, quieren ser dioses, pero son animales, con un cuerpo que un día perteneció a un pez
Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo, en la medida en que dejan al sol y a la luna seguir su viaje, a las estrellas su ruta, a las estaciones del año su bendición y su injuria, en la medida en que no convierten la noche en día, ni hacen del día una carrera sin reposo
Al chirrido de los insectos sale la luna el jardín oscurece.
Crepúsculo matinal. El hocico de la rana exhala la luna.
El mono es el hombre y la lección luminosa de la luna... ¿Buda?
La playa. ¿Porqué hacer una fogata con esta luna de verano?
Medita el mono a lo largo de la noche, ¿Cómo atrapar la luna?
Sale la luna entre las hierbas y sopla el viento el canto del hototogisu.
Un pueblo de pescadores bailando bajo la luna el olor a pescado fresco.
Veinte mil personas sin abrigo la luna de verano.
¡Cómo el hombre! En noches de luna llena el espantapájaros es miserable.
A la luz de la luna había flores y solo era un campo de algodón.
A los que contemplan la luna, las nubes a veces ofrecen una pausa.
Antes que corten los juncos del río contempla la luna.
Bajo un mismo techo durmieron las cortesanas, la luna y el trébol.
El cuco un gran bosque de bambúes filtra la luna.
Jardín de invierno la luna como un hilo una voz de insecto.
La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.
La luna llena de otoño. Deambulé toda la noche alrededor de la laguna.
Luna de agosto. Hasta el portón irrumpe la marejada.
Toda la noche amotina las olas el viento en cólera y los pinos chorrean húmeda luz de luna.
Un cuco llama y entre los densos bambúes veo la luna.
Una noche en el templo. La luna En lo más claro de mi rostro.
Visión en sombras. Llora una anciana sola,la luna como amiga.
Antes que corten los juncos del rí­o contempla la luna.
La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.
El Amor Materno: No, esta de hecho de besos, de miradas, de caricias. Cada beso que se da añade en él un fulgor de luna o de sol.
Me convierto en las estrellas y en la Luna, en el amante y el amado, en el cantante y la canción. Bailo la danza de la Creación. El Creador y la Creación se unen en la plenitud. Y yo sigo danzando, danzando, danzando hasta que...solo queda la danza
Hay un brillo del Sol y otro de la Luna, uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo.
Una oscura e inquieta castidad puso una flor para mí en el jardín más secreto en un horizonte de gracia y claridad intangible y próximo. Promesa estática en la luz de la luna de la densidad en mí corpórea no es la culpa, es la memoria de la primera mañana del pecado sin Eva y sin Adán. Sólo el fruto probado y la serpiente enroscada en mi soledad
Quisiera en ti nadar, perseguir la luna y oír a los guijarros resonar en tu fondo como miles de pájaros resonando en los árboles.
Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad. Al convertirse en el primer humano en pisar la Luna en 1969 como parte de la misión Apollo 11.
Robando flores a la luz de la luna pido perdón a diestra y siniestra pero no me declaro culpable.
Y en las noches de luna imaginaria sueña con la mujer imaginaria que le brindó su amor imaginario, vuelve a sentir ese mismo dolor, ese mismo placer imaginario y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario.
La tierra junto con sus aguas circundantes debe, de hecho, tener una forma tal como la que revela su sombra, ya que eclipsa la luna con el arco de un círculo perfecto
El ideal, se seduce a si mismo el seducido, seria amar a la tierra como la ama la luna, y palpar su belleza únicamente con la mirada. Y el no pedir de las cosas más que poder estar tendido ante ellas...
Ser feliz en la contemplación serena, con la voluntad extinguida, sin la codicia y el afán del egoísmo, frío y gris de pies a cabeza, pero con ojos ebrios de luna.
Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel, lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.
No seas como el caminante del desierto que sólo deja una huella, el conocimiento se alcanza con el tiempo y unas cuantas lunas.
Baja desnuda, la luna por el pozo, la mujer por mis ojos
La luna, la nieve, y ahora a través de la llovizna, ¡la luz de la mañana!
Pero la luna intacta es un lago de senos que se bañan tomados de la mano.
Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano
¡Qué mezquino el corazón que no sabe amar! Si no estás enamorado, ¿cómo puedes gozar con la deslumbrante luz del sol o la suave claridad de la luna?
Yo soy yo. Lo que tengo lo hice yo... Hago lo que quiero con la gente y lleno el Luna Park. Y además, canto porque me gusta y hago teatro porque me gusta. A Ringo Bonavena lo hice yo. Ya no es como antes. A los boxeadores los miraban como a locos, a tarados, a borrachos. Ya no somos más gladiadores. Somos artistas
Con la libertad, las flores, los libros y la Luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?
Sí: soy un soñador. Porque un soñador es aquel que sólo encuentra su camino a la luz de la luna y cuyo castigo es ver el alba antes que el resto del mundo.
Sólo contra la luna, dificulto que haya un varón en los antiguos cultos con un cacho de heridas más bonitas.
Debajo de tu piel vive la luna.
Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
Yo conocí salones cenicientos, túneles habitados por la luna, hangares crueles que se despedían, preguntas que insistían en la arena.
El naranjo, este naranjo sentimental, bajo la luna quería llorar las noches como los remos al ser levantados sobre el agua: exquisita y romántica sentimentalidad.
Mi ojo asciende al sexo de la amada: nos miramos, nos decimos palabras oscuras, nos amamos como se aman amapola y memoria, nos dormimos como el vino en los cuencos, como el mar en el rayo sangriento de la luna.
Pienso que el único lugar solitario fue la luna.
Sus cortas telas de seda, sus largas faldas de cola, su elegancia, su alegría, y sus blandas y azules sombras, giran en el torbellino del éxtasis de una luna gris y rosa, y la mandolina murmura en los temblores de la brisa.
Todavía conocemos relativamente poco acerca de la abundancia de la vida en los bosques tropicales. Sorprendentemente, sabemos más —mucho más— acerca de la superficie de la Luna
Alimenta un gallo, pero no lo sacrifiques, pues está consagrado a la Luna y al Sol.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
La luna y el amor cuando no crecen, disminuyen.
Tuve miedo como no lo he tenido jamás, pero no quise que mi madre y mis hermanas me creyesen cobarde, y permanecí inmóvil en medio del presbiterio, con los ojos fijos en la puerta entreabierta. La luz de la lámpara oscilaba. En lo alto mecíase la cortina de un ventanal, y las nubes pasaban sobre la luna, y las estrellas se encendían y se apagaban como nuestras vidas.
Oh Luna! Siempre estuviste a mi lado, alumbrándome en los momentos más terribles, desde mi infancia fuiste el misterio que velaste por mi terror, fuiste el consuelo en las noches más desesperadas, fuiste mi propia madre, bañándome en un calor que ella tal vez nunca supo brindarme.
Pensamos que ya era tiempo de ser románticos, y entonces confeccionamos un paisaje ad-hoc, saturado del más puro idealismo, y barnizamos la luna de melancólico color.
Dejaste tu sombra merodeando sin permiso por la casa, la huella en la alfombra de tu espalda como un cráter en la luna y tu reflejo en el espejo
Estoy libre y no me sirve, para que quiere la libertad en la luna un tigre.
Mujeres... Y si habitaran la luna, habría más astronautas que arenas en el mar.
Soy libre y no me sirve. ¿Para qué quiere la libertad en la Luna un tigre?
¿Se te apagó la luz o la encontraste?, ¿se te safó un tornillo o lo apretaste?, ¿cuál es la dimensión de la locura?, ¿si es más cuerdo el que piensa o el que mira la luna?
¿De dónde sacará el dinero la luna para salir todas las noches?
Todo el Realismo Visceral era una carta de amor, el pavoneo demencial de un pájaro idiota a la luz de la luna, algo bastante vulgar y sin importancia.
Vivo en un vertedero, me acuesto con la luna, ¿qué importa ser poeta o ser basura?
¡Sol, déjame en paz! La luna me ilumina en esta ruina entra la claridad!
Esta luna ya no existe sin tu luz. Frases sueltas.
La manera en que la noche se conoce con la luna, sé eso conmigo. Sé la rosa más cercana a la espina que soy.
El hombre de los países industriales ha llegado a la luna dominando la naturaleza. ¿Es justo que el hombre ponga un pie sobre la luna? ¿O no sería más justo que los grandes países pongan los pies sobre la tierra y se den cuenta que hay millones de personas que no tienen trabajo y que sufren de hambre?
Para alcanzar las estrellas sonda el cisne la laguna, en el mar de los amores yo soy cisne y tú eres luna.
El buey Apis es el buey de Isis, la piedra filosofal. El hombre y la mujer deben trabajar en su laboratorium oratorium con esa materia filosofal, transformar la luna en Sol
Los que piden un desarrollo pluralístico y parlamentario, por ejemplo para Vietnam, Laos y otras zonas del Tercer Mundo, en dónde historicamente no han existido jamás esas instituciones, ladran a la Luna.
¿Qué defensa haré de la poesía? El arbusto, vacío, está siseando cuando bajo, y ahí dentro, tu semblante ronda como la luna en vidrios rotos.
Aquella tarde afirmó que la intensa luminosidad de la luna estaba en relación directa con una especial actividad espiritual. Los efectos de una luna llena como aquélla podían ser múltiples. Influía en los sueños, en la locura, en la gente nerviosa y hasta en los hechos materiales.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo. Ojalá que la luna pueda salir sin ti. Ojalá que la tierra no te bese los pasos
Cuando llegó la noche, las olas blancas iban acompasadamente de acá para allá a la luz de la luna, y el viento trajo a los hombres de la playa el sonido de la gran voz del mar, y ellos sintieron que ahora podían ser sus intérpretes.
Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso
De pureza blanca arquean sus pétalos los crisantemos de luna Sugita Hisajo.
La luna cala por mi ropa ligera hasta mi piel.
Deseo partir peinada de luna bajo el cielo errante.
Tomando el fresco sobre el puente la luna y yo quedamos solas.
Tomando el fresco sobre el puente la luna y yo quedamos solas.
Te diré lo que he deseado al mirar la luna. El éxito y la felicidad para mis encantadores hijos. Lo deseo siempre que hay luna, y también cuando no la hay.
La luna está saliendo, no hay tiempo que perder. Es hora de empezar a beber. Dile a la banda que toque un blues y yo pago los tragos.
¿Quién no tomará pluma, ante la luna de hoy?
El perro que ladra a la luna está plenamente convencido que la luna lo oye.
El perro que ladra a la luna está plenamente convencido que la luna lo oye.
Si fuera un álamo, una luna, un dios luciente... Más sólo soy un hombre en la ladera, un hombre sólo, apasionadamente.
Si fuera un álamo, una luna, un dios luciente... Más sólo soy un hombre en la ladera, un hombre sólo, apasionadamente.
Las leyes naturales del universo son tan precisas que no se nos hace difícil construir una nave espacial para volar a la Luna, y podemos medir el tiempo del vuelo con la precisión de una fracción de segundo. Estas leyes tienen que haber sido establecidas por alguien
Temo que no haya nada bueno en este mundo si no es componer arias, erigir torres, proyectar jardines, hacer colecciones de muebles en estilo japonés y escribir relatos de viajes a China o a la Luna.
La luna, como una flor en el alto arco del cielo, con deleite silencioso, se instala y sonríe en la noche.
Apunte a la luna, si no llega al menos alcanzará una estrella.
Flores en primavera, la luna en otoño, una brisa fresca en verano, nieve en invierno. Si tu mente no está ocupada de cosas innecesarias, ésta es la mejor estación de tu vida.
El camino estaba congelado. La aldea estaba en silencio, inmóvil bajo el cielo estrellado. Komako alzó los faldones de su kimono y los acomodó en el obi. La luna parecía cortada a cuchillo contra el hielo espectralmente azul.
Los puntos son sólidos e infinitos. Son una forma de vida. Sol, luna, estrellas son cientos de millones de puntos. Cada ser humano es también un punto. Los puntos no pueden existir por sí mismos, solo pueden existir cuando se reúnen unos con otros. Admiro completamente su infinitud y estoy profundamente conmovida por la grandiosa presencia del universo, que está lleno de un poder misterioso.
Al claro de luna el ciruelo blanco parece un árbol en invierno.
Cae la luna, rápida es la marea: alba de estío.
El halo de la luna. ¿No es el perfume de la flor del ciruelo que subió hasta allá?
El manto de luna. Una rana perturba el agua y el cielo.
La luna pasa al oeste. La sombra de las flores se estira al este.
La más lejana luna. Atravieso un barrio pobre.
Línea de gansos en vuelo, al pie de la colina, la luna puesta por sello
Hay un montón de sitio para todos en el espacio exterior... Yo me imagino el gran día en el que una nave espacial soviética desembarque en la Luna un grupo de científicos, los cuales se unirán a los científicos británicos y estadounidenses que trabajen en los observatorios con el espíritu de cooperación pacífica y la competencia en lugar de pensar en las líneas militares
Un pequeño saber no puede equipararse a uno grande. Ni una corta vida a una larga existencia. ¿Cómo se sabe que esto es así? El hongo que sólo vive una mañana desconoce el ciclo de la luna. La cigarra de verano nada sabe de primaveras ni de otoños. Así son las pequeñas existencias.
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