Las mejores 169 Frases de Lluvia - FrasesWiki.com

Encontramos 169 frases sobre Lluvia

La sed de los recuerdos tendrá lluvia de olvido.
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
Bajo la lluvia va la gente pensando siempre en que sitio va a equivocarse, siempre...pensando donde va a llegar, de donde viene, lo que quiere, lo que va a dar
Debemos buscar el comienzo de todo, de seguro, en la nube que reventó en lluvia aquella tarde, con tan inesperada violencia que sus truenos parecían truenos de otra latitud.
Ahora mismo el agua, la lluvia, está lloviendo
No quiero decir nada, pero mis espías anuncian lluvia en una vuelta
Tengo previsión de lluvia de dos equipos, que no voy a decir cuáles son. Al poco tiempo: los equipos son Toyota y Renault
Desgarrada la nube, el arco iris brillando ya en el cielo, y en un fanal de lluvia y sol el campo envuelto. Desperté ¿Quién enturbia los mágicos cristales de mi sueño?
Soy el santo, orando en la terraza, como las bestias pacíficas que pacen hasta el mar de Palestina. Soy el sabio del sillón sombrío. Las ramas y la lluvia se lanzan contra la ventana de la biblioteca.
Lo que la lluvia es para el fuego, eso es la lástima para la ira
Lo que la lluvia es para el fuego, la piedad lo es para la cólera
La lluvia caída en tiempo tormentoso es muy poluta e impura en naturaleza, porque en ese momento los vientos violentos agitan las nubes de donde viene la lluvia.
Me parece que siempre que estoy en el poder, o mi padre estaba en el poder, de alguna manera cosas buenas suceden. La economía está en alza, tenemos buenas lluvias, la gente recoge sus cultivos. Creo que la razón de que esto ocurra es que queremos dar amor y recibir amor.
La base de la estrategia del guerrillero es el arte de reunirse y dispersarse. Se condensan para caer como la lluvia. Eso y nada más que eso es la lucha guerrillera, es decir, el país en armas, el territorio, la geografía misma batiéndose
Cuando llegue la hora de mi muerte, no sentiré haber vivido en vano. Habré visto los crepúsculos rojos de la tarde, el rocío de la mañana y la nieve brillando bajo los rayos del sol universal, habré olido la lluvia después de la sequía y habré oído el Atlántico tormentoso batir contra las costas graníticas de Cornualles
Siete días de bendición, cada segundo cuenta una historia de resignación. Y en este gran desierto donde un día es como el agua que nunca cayó, ya no hay lluvia para existir.
No dejes que cambie mi corazón, mantenme separado de los planes que ellos persiguen...Y a mí, a mi no me importa el dolor, no me importa la violenta lluvia, sé que puedo aguantar porque creo en ti.
¿La vida?, estaría mejor sin ella, pues tiene poca y rara utilidad. No puedes comerla o beberla, o fumártela en pipa, no te resguarda de la lluvia y sabe a poco cuando la desnudas y la llevas a la cama tras una noche de cervezas, temblando, ardiente de pasión. La vida es un gran error, algo de lo que más vale prescindir, como los orinales o el bacon extranjero
Así como la lluvia penetra en una casa mal techada, la avidez penetra en una mente no desarrollada.
Como la lluvia penetra en una casa con mal tejado, así el deseo penetra en el corazón mal entrenado
La lluvia no rompe los huesos.
Toquen el violín. Bailen la danza del vientre delante de velas rosas. Maten a su perro. Preséntense al Alcalde. Vivan en un barril. Pártanse la cabeza con un hacha. Planten tulipanes bajo la lluvia. Pero no escriban poesía.
Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
Si un partido político se atribuye el mérito de la lluvia, no debe extrañarse de que sus adversarios lo hagan culpable de la sequía
...se supone que los vientos, la lluvia, las nubes y otras variaciones climatológicas están gobernados por principios constantes, aunque la sagacidad e investigación humanas no los descubren fácilmente.
Según yo lo veo, si quieres el arco iris, tienes que aguantar la lluvia
Las alegrías son como las flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
No perdáis vuestro tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
¡Qué pretensión tan vanidosa la tuya de querer evitar que mis manos sobre tu piel se hicieran lluvia!
Nubes de palabras usadas, ¿qué lluvia van a dar?
Con sus largos remos, parecidos a poderosas aletas, se producen remolinos en cada lado de la barca y se hace caer como lluvia de perlas las gotas sobre la superficie del agua, a voluntad se abre el líquido en surcos espumosos, y detrás se deja una larga estela donde vibra la luz serpenteando.
Pero quién vio jamás el ruedo misterioso de tu falda mientras cortas las rosas en la tarde ni el roce y la tristeza de la lluvia como un ajeno llanto por mi cara.
La quietud fuera de la lluvia una mariposa vaga en mi alcoba.
Cuando llueve comparto mi paraguas, si no tengo paraguas, comparto la lluvia.
En la hacienda sólo la tía Charo y sus invitados beben agua de lluvia, refrescada en tinajas de barro. Los indios beben el agua calcárea de los pozos, cuajada de alimañas.
Cuando las lluvias frías persistían y mataban la primavera, era como si una persona joven muriera sin razón.
La lluvia es el llanto del cielo: en sus ojos de enamorado con la tierra, concluye como la cólera del hombre con su amada: con lagrimas copiosas.
El primer beso que supo a beso y fue para mis labios niños como la lluvia fresca
Una corona es tan solo un sombrero que deja pasar la lluvia.
La lluvia es un espejo que me ayuda a verte bien.
Deja que me llene de pequeñas gotas de lluvia, de tiernos corazones, de formas de niños no nacidos... Deja que me llene tal vez mi amor sea la cuna para el nuevo Mesías por nacer.
No hay nada mejor que el olor a tierra limpia, con excepción del fresco olor que despiden las pequeñas plantas luego de una lluvia. Cuando llueve, muchas veces salgo al páramo y me tiendo bajo los matorrales a escuchar como caen las gotas de lluvia sobre el brezo.
El monstruo había huido por el caño de desagüe, también como los gatos o como los presidiarios, que serían capaces de escalar el cielo valiéndose de un caño de lluvia.
Todas las buenas maneras tienen que principiar compartiendo alguna cosa con sencillez. Dos hombres tienen que compartir un paraguas, si no tienes un paraguas, tendrán por lo menos que compartir la lluvia, con todas sus ricas posibilidades de humor y de filosofía.
Anda, mi amor, yo voy también aunque me quede lejos y estaré allí con vos en el viento y la lluvia, en el calor del medio día, en las tapitas de dulce, en las chicharras y en los grillos, en el peligro, allí por donde andes, andaré yo, entre la tierra y tu sombra habrá una mujer acariciándote.
Vos y yo y la tierra celebraremos juntos el verdor de los cuerpos, el sexo de las flores, el polen de la risa y todas las estrellas que vienen confundidas en la gota de lluvia.
Suspiraban lo mismo los dos y hoy son parte de una lluvia lejos, no te confundas no sirve el rencor son espasmos después del adiós.
La escalera mecánica sube una serenata tranquila de zapatos, paraguas, cada ojo atento a su zapato, luego salta rápido a algún lugar de arriba donde las calles estallan en lluvia...
Era un hotel triste. Triste como un perro negro de tres patas empapado por la lluvia de diciembre.
Sobre el pavimento helado los copos de nieve caían en silencio como una lluvia de infinitas plumas.
La melancolía es una tristeza, un deseo sin nada de dolor, parecido a la tristeza en la misma medida en que la neblina se parece a la lluvia
Lo que podemos hacer cuando cae la lluvia, es dejarla caer.
Lo que podemos hacer cuando cae la lluvia, es dejarla caer.
El sol nos habla por medio de la luz, con aroma y color lo hacen las flores, el aire con las nubes, nieve, y lluvia.
Desde los huertos me llegaba un olor a plantas silvestres. Se me instalaba, amargo, en el paladar, y al respirar me dejaba una sensación viscosa en la lengua. Los arbustos se doblaban bajo el follaje, del que goteaba lluvia.
Esquina de barrio porteño te pintan los muros la luna y el sol. Te lloran las lluvias de invierno en las acuarelas de mi evocación.
La vida en este mundo es corta como el tiempo pasado al abrigo de las lluvias de invierno.
Lluvia de anoche, cubierta esta mañana por la hojarasca.
No es que atardezca es que la lluvia es noche: otoño en la ventana.
Lluvia de anoche, cubierta esta mañana por la hojarasca.
Su oficio era vender palabras. Recorría el país, desde las regiones más altas y frías hasta las costas calientes, instalándose en las ferias y en los mercados, donde montaba cuatro palos con un toldo de lienzo, bajo el cual se protegía del sol y de la lluvia para atender a su clientela.
Es como yo decía, un poco triste y un poco alegre. Y después la iluminó una gran sonrisa y la lluvia comenzó a caer.
Se marchó bajo la lluvia. Sin decir palabra. Sin mirarme. Y me cubrí la cara con las manos. Y lloré.
Se marchó bajo la lluvia. Sin decir palabra. Sin mirarme. Y me cubrí­ la cara con las manos. Y lloré.
Amor escucha aún suave cuán triste su voz siempre me llama siempre sin respuesta mientras la lluvia cae ahora como entonces.
La lluvia que cae. Lluvia de verano sobre la tierra. Lluvia nocturna. La oscuridad y calidez y el torrente de pasión.
En algún lugar bajo la lluvia, siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz.
Te me has aparecido en sueños, tu voz era una lluvia refrescante, tu boca una fruta madura.
No llores más, ni suspires, ni gimas, La pena no tiene tiempo que no vuelva, Las violetas que han cogido la lluvia más dulce no las hace ni frescas ni de nuevo crecer.
Gracias a los niños he aprendido que el teatro es una historia de un día de lluvia que hay que cambiarla al día siguiente cuando sale el sol.
Pero no importa que los días felices sean breves como el viaje de la estrella desprendida del cielo, pues siempre podremos reunir sus recuerdos, así como el niño castigado en el patio encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos. Pues siempre podremos estar en un día que no ayer ni mañana, mirando el cielo naced tras la lluvia.
Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve.
Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve.
Imagínate tú que hace siglos que has muerto. No te preguntan las cosas, si pasas, quién eres. Procura un instante pensar que tus brazos no pesan. Son nada más que dos cañas, dos gotas de lluvia, dos humos calientes.
Silenciosa cae la lluvia sobre el amor, sobre el remordimiento. Nos besamos en carne viva. Bendita lluvia en la noche, jadeando en la hierba, trayendo en hilos aroma de las nubes, poniendo en nuestra carne su dentadura fresca.
Camino bajo la lluvia, todo mojado, cantando, hacia mirajes que huyen en un rumoroso sueño.
Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable.
Tenía que llegar en poco más de una noche desde Londres hasta Milán. Conseguí un vuelo que me dejó en París, había tormenta sobre toda Europa y los aviones no podían despegar. Allí, Maurice Trintignant me prestó un viejo Renault y llegué a Monza después de conducir toda la noche con lluvia. Durante la carrera, el cansancio fue más fuerte que yo
Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable.
Llueve. Y el agua cae sin relieve sobre las piedras, ávidas de lluvia. Aquí en mi corazón, cómo remueve, aquí en mi corazón, cómo diluvia.
Llueve. Y el agua cae sin relieve sobre las piedras, ávidas de lluvia. Aquí­ en mi corazón, cómo remueve; aquí­ en mi corazón, cómo diluvia.
La bóveda suspendida encima de mi cabeza, el cielo, si se quiere, parecía formado por grandes nubes, vapores movedizos que cambiaban continuamente de forma y que, por efecto de las condensaciones, deberían convertirse en determinados días, en lluvias torrenciales.
En las lluvias de primavera todo las cosas son más bellas.
Me encanta sentir la lluvia mojándome la cara.
Me encanta sentir la lluvia mojándome la cara.
La niebla rojiza que flotaba sobre el suelo era un reflejo del neón del barrio de placer. Una gota de lluvia humedeció la mejilla de Bird: el césped olía tan bien porque estaba a punto de llover.
Abriendo los picos, los pajaritos esperan a su madre. Lluvia de otoño.
Desnudo, sobre un caballo desnudo bajo la lluvia torrencial.
En la lluvia primaveral, una hermosa doncella da un gran bostezo.
Lluvia de pétalos. Agua de neblinas lejanas quisiera beber.
Un punto en el día la alondra canta al fondo de la lluvia.
¿A dónde puede ir bajo la lluvia este caracol?
La lluvia cesó y el sol asomó entre las nubes iluminando las aguas grises y haciendo brillar la niebla que envolvía las rojas playas de la isla con destellos dorados. Era, por fin, un hermoso día.
Es la misma lluvia la que en la tierra inculta hace crecer zarzas y espinas, y en los jardines, flores
Aspiro morir entre la penumbra de oro de una tarde, escuchando el musitar opaco y tenue de la lluvia...
Si la lluvia llega hasta aquí voy a limitarme a vivir. Mojaré mis alas como el árbol o el ángel o quizás muera de pena.
Si la lluvia llega hasta aquí­ voy a limitarme a vivir. Mojaré mis alas como el árbol o el ángel o quizás muera de pena.
En el sur tan distante quiero estar confundido. La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta, Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Escucha el agua, escucha la lluvia, escucha la tormenta, esa es tu vida: líquido lamento fluyendo entre sombras iguales.
Sólo la lluvia deja una pasión equívoca en el banco vacío de los enamorados.
Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia.
Me encontré con Helena un martes, a las tres, la hora del interminable hastío. Pero escuchar la lluvia con una mujer como Helena es un himno al viaje.
La vendimia está empapada por las lluvias continuas, aunque quieras, tabernero, no puedes vender vino puro.
No en todas partes se ha perdido la cosecha de la uva, Ovidio, la lluvia abundante fue provechosa. Corano ha recogido cien ánforas de agua
Dos cosas más aprendimos en la lluvia: cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.
Nuestros mejores esbozos de humanidad futura resultaron apenas artificios de pólvora que ardieron bajo la lluvia de la primera noche.
Dos cosas más aprendimos en la lluvia: cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.
Mi Dios nunca trae deliberadamente daño a nadie. Pero si sucede, si simplemente sucede, debido al viento, a la lluvia, al tiempo y a los propios errores del hombre, entonces Dios tiene promesas para mantener la mentira permanentemente. Una vida en curso aún más rica, más completa, más brillante para compensarnos
Lejos, caía lluvia del cielo de tus manos -un cielo pequeñito, lívido, solitario-.
Mi mayor placer es el disfrute de un cielo sereno en medio de estos bosques verdes: me encantan todos los cambios de la Naturaleza, la lluvia, tormenta, y las hermosas nubes del cielo.
El puente colgante en lo alto y en todas direcciones balancea la lluvia fresca.
Lluvia de otoño. Las hortensias se deciden por el azul.
Albergue pobre. Los gemidos del perro en la lluvia nocturna.
Completamente mojadas inclinadas las peonías bajo la lluvia.
Corazón blanqueado por la lluvia. Carcaza golpeada por el viento.
En el agua y la lluvia el nenúfar y sus dos flores erguidas.
En la lluvia de verano se acortan las patas de la garza.
La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.
Completamente mojadas inclinadas las peoní­as bajo la lluvia.
En el agua y la lluvia el nenúfar y sus dos flores erguidas.
Con frecuencia es típico de esta lluvia caer de forma tan copiosa que resulta opresiva. En algunos momentos llegué a temer ahogarme, por estar el aire tan impregnado de agua. En otros, cuando el viento soplaba la lluvia, ésta era como una tormenta de arena que hace arder la piel y los ojos y a la vez enceguece.
Tierna mujercita sumergida en las aguas de mi brazo torrencial beso mucha lluvia en tu sonrisa hay un arco iris tierno y precoz en el abanico de tu pestaña gris.
El amor, como la lluvia, puede vivificar desde arriba, empapando a las parejas de gozo. Pero a veces, bajo el enfurecido calor de la vida, el amor se seca en la superficie y debe vivificarse desde abajo, extendiendo sus raíces, manteniéndose vivo.
Su materia gris en blanco, un futuro negro augura, mientras la lluvia púrpura ahoga sus ilusiones
Ya no se si con esta lluvia eterna no me habré acostumbrado a la humedad de Seronda. Actos inexplicables.
Mis ojos te descubren desnuda y te cubren con una lluvia cálida de miradas
Cuando vaciles bajo el peso del dolor, y estén ya secas las fuentes de tu llanto, piensa en el césped que brilla tras la lluvia, cuando el resplandor del día te exaspere, y llegues a desear que una noche sin aurora se abata sobre el mundo, piensa en el despertar de un niño.
Las lágrimas caen en el corazón como la lluvia en el pueblo.
La lluvia es triste porque nos recuerda cuando fuimos peces.
No perdáis el tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como las flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
Sé que va a llover. Las nubes han estado jugando todo el día con el azul estilo del cielo llevando de un lado a otro sus negros y pesados vestuarios, pero hasta ahora nada de lluvia ha caído.
La lluvia le dijo al viento: Empuja tú que yo azoto y tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.
Alegra ver caer las gotas de lluvia. Pero ellas se destrozan contra el suelo.
Un día, aunque el amor sea el hermano implacable de la lluvia, de mi casa a tus ojos no habrá naufragios.
Loco. Grabo tu adjetivo y tu risa, tus piernas en la lluvia y la comisura de tus labios tristes.
Cuando me vaya volveré atado a este silencio que deja la nada. No te asustes si me ves cayendo entre la lluvia que golpea tu ventana. Frases sueltas.
Quítame la vida... Pero no tus besos, róbame la lluvia, pero no me niegues agua de tu cuerpo.
¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que las nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!
¿Cómo será posible que nada te conmueva, que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga?
Como el almendro florido has de ser con los rigores, si un rudo golpe recibes suelta una lluvia de flores.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo. Ojalá que la luna pueda salir sin ti. Ojalá que la tierra no te bese los pasos
Te convido a creerme cuando digo futuro, si no crees en mis ojos, cree en la angustia de un grito, cree en la tierra, cree en la lluvia, cree en la savia
Después de la tormenta, viene la lluvia
Es perderme en tus ojos y encontrar un hogar, es tenerte a mi lado cada mañana al despertar, ver caer la lluvia arropada en tus brazos con la esperanza de ser amado.
Elige un enemigo grande y esto te obligará a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque, si él crece, tú te harás pequeño, Me dijo el Viejo Antonio una tarde de mayo y lluvia, en esa hora en que reinan el tabaco y la palabra.
La maestra nos dijo un día: Dibujad la radiación. Yo pinté como cae una lluvia amarilla. Y corre un río rojo...
Así como las nubes son la fuente principal de la lluvia, así el control de tus propios pensamientos es la fuente de la prosperidad duradera. Tú eres tu propio amigo o tu propio enemigo. Si no te salvas a ti mismo con pensamientos amables, no hay otro remedio.
Todo mi cuerpo en este otoño se siente crepúsculo en la lluvia.
¿No es de extrañar que no pueda complacer a todos mis conciudadanos? Ni siquiera el propio Zeus es del agrado de todo el mundo cuando envía lluvia o cuando la retiene.
Los Dioses tienen tendencia a hacer exactamente el mismo tipo de cosas que harían los hombres si pudieran, sobre todo en los asuntos relativos a las ninfas acuáticas, las lluvias de oro y la exterminación de los enemigos.
Te quiero como espera la colina el cuerpo del valle o como la tierra espera la lluvia espesa y fértil.
¿Qué puedo decirte de los seres humanos? me sorprenden tanto por sus buenas cualidades como por las malas. Son extraordinariamente diferentes, aunque todos conocen un idéntico destino. Imagínate a un grupo de gente bajo un temporal: la mayoría se afanará por guarecerse de la lluvia, pero eso no significa que todos sean iguales. Incluso en esa tesitura cada cual se protege de la lluvia a su manera
Te recuerdo Amanda la calle mojada corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel. La sonrisa ancha la lluvia en el pelo no importaba nada ibas a encontrarte con él con él, con él, con él son cinco minutos la vida es eternal en cinco minutos suena la sirena de vuelta al trabajo y tú caminando lo iluminas todo los cinco minutos te hacen florecer.
La lluvia lo despertó, una llovizna lenta, tenía los pies enredados en espirales de fibra óptica desechada. El mar de sonido de la vídeo galería caía sobre él, retrocedía, regresaba.
Los ojos se le habían transformado en huevos de cristal inestable que vibraban con una frecuencia de algo que llamaban lluvia y un ruido de trenes, haciendo brotar de golpe y entre zumbidos un bosque de espinas de cristal, finas como cabellos.
El amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.
El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.
El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito, bendice al que lo da y al que lo recibe.
La lluvia ligera suele tener duración larga, pero las grandes tempestades son repentinas.
Hay quienes van más lejos. Incluso oyen el rumor de la lluvia, sienten las frías gotas en la espalda y en la nuca, miran el puente y a los hombres como si se vieran allí retratados, en esa carrera que nunca llega al fin de un camino sin fin eternamente por recorrer, y en su desfachatez creen que en realidad así es.
Los árboles parecían cubiertos por flores de rocío. Era la sutil floración de la lluvia de primavera, una floración que casi todos pasaban por alto.
Bajo la lluvia de verano el sendero desapareció.
Con las lluvias del verano. El agua estancada y el río se juntan
En las orejas de mi avanzada edad las lluvias del verano desaguan por las canaletas.
La lluvia en invierno Muestra lo que los ojos ven Como si fuera cosa antigua
Las noches de los hombres de antes fueron iguales a las mías esta noche de lluvia fría.
Lluvia de primavera, ¡pobre de aquel que nada escribe!
Van juntos platicando un paraguas y un viejo abrigo en la lluvia de primavera.
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