▷ Las mejores Frases de Humo - FrasesWiki.com

Encontramos 12 frases sobre Humo

(...) Hablas de la felicidad, Kathleen, como de una posibilidad. Pero ni siquiera es un sueño. í‰l también ha muerto. También está en lo alto. Todo se ha refugiado allá arriba. ¡Y qué vací­o aquí­ abajo! La verdadera vida está allá. Aquí­ no hay nada. Nada, Kathleen. Aquí­ está el desierto árido. El desierto desprovisto de espejismos. Es la estación donde el niño olvidado en el andén ve a sus padres que se alejan en un tren. Y, en lugar de ellos, está ahí­ el humo negro del tren. El humo son ellos. ¿La felicidad? La felicidad para el niño serí­a que el tren diera marcha atrás. Pero tú conoces a los trenes: siempre van hacia delante. Sólo el humo va hacia atrás. " El dí­a " (1961), Elie Wiesel
Autor:" El dí­a " (1961) Elie Wiesel
Pero Dios es solo un ojo blanco y frí­o, un cuarto de luna en equilibrio sobre el humo, que pestañea y pestañea, mientras que la ciudad se va convirtiendo en polvo. " La luz que no puedes ver " (2014), Anthony Doerr
Autor:" La luz que no puedes ver " (2014) Anthony Doerr
Los edificios hací­an gala de una arquitectura afectada. Quizá habí­a conocido tiempos mejores. Los altos hornos, con sus chimeneas de ladrillo levantadas al sur frente a una sombrí­a montaña, habí­an impregnado la antigua pomposidad de una capa de suciedad ocre y de un humo espeso. En consecuencia, sus cuarenta mil habitantes viví­an en una ciudad fea, hundida en un valle limitado por dos insí­pidos montes; las minas contribuí­an en gran manera a la fealdad general. Perdido entre las nubes negras que salí­an de las chimeneas de los altos hornos, se veí­a el cielo. " Cosecha roja " (1929), Dashiell Hammett
Autor:"Cosecha roja" (1929) " Cosecha roja " (1929) Dashiell Hammett
Una llama seduce el humo de los sueños que me acunan. Vela mi corazón aunque yo duerma.
La gente entra y sale del Café, a sus espaldas las hojas de la puerta continúan oscilando, una breve bocanada de aire hace ondear el humo estancado. La oscilación tiene cada vez un aliento más corto, un latido más breve. En el humo flotan franjas de polvillo luminoso, espiras de serpentinas se desenrollan lentamente, lábiles guirnaldas al cuello de los náufragos aferrados a sus mesas. El humo envuelve las cosas con una capa de blanda y opaca, capullo en el que la crisálida quisiera guarecerse indefinidamente, ahorrándose el dolor de la mariposa. Pero la pluma que garabatea hiende el capullo y libera a la mariposa, que bate atemorizada las alas.
La materia regresa a su costumbre. Que del agua un relámpago deslumbre o un sólido de humo tenga en un cielo ilimitado y tenso un instante a los ojos en suspenso, no aplaza su consumo.
El verdadero rey forma la estatua del humo para colocarla en el recodo más frí­o de la perfección.
Pensar y fumar son dos operaciones que consisten en lanzar al aire nubecitas de humo.
El humo dibuja en este momento el primer cielo del año.
Apenas sonaba el teléfono, se recostaba en el sillón, encendí­a un cigarrillo y cruzaba las piernas: "Olí­as al habla", y aprovechaba la presentación para expulsar artí­sticamente el humo, como sus viejos héroes policí­acos.
Es sombra lo pasado, niebla el futuro, relámpago el presente...La vida es humo. Si bien se advierte, no hay cierto en este mundo más que la muerte.
search