Las mejores 100 Frases de Engañar - FrasesWiki.com

Encontramos 100 frases sobre Engañar

Nadie puede engañar a todos durante todo el tiempo.
Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.
Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Se puede engañar a todos alguna vez, o engañar a algunos siempre, pero no se puede engañar a todos siempre
Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Cualquier mujer puede engañar a un hombre si ella quiere y él está enamorado de ella.
Cualquier mujer puede engañar a un hombre si ella quiere y él está enamorado de ella.
El buen cristiano se guardará del astrólogo y todos aquellos que hacen profecías vacías, sobre todo si aciertan. Se corre el peligro de que hayan hecho un pacto con el diablo para engañar al espíritu y confinar al hombre en el infierno
Una computadora puede ser llamada inteligente si logra engañar a una persona haciéndole creer que es un humano.
No podemos engañar a la naturaleza, pero sí podemos ponernos de acuerdo con ella.
Miento por diversión, entretengo con mis mentiras, con mi visión exagerada de la realidad: es imaginación, fantasía. Engañar es otra cosa. Ni mis personajes ni yo engañamos, más bien somos engañados
Los hipócritas pretenden ser palomas, políticos, literarios, águilas... Pero no se deje engañar por su apariencia, no son águilas, son ratas.
El hombre sólo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía,y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón.
Los poemas son formas de coloración protectora mediante las cuales una persona insegura de sus verdaderos colores hace pruebas de coloración para imitar los colores verdaderos o para engañar la detección.
No hay cosa más fácil que engañar a un hombre de bien.
No podemos engañar al ADN. No podemos esquivar la fotosíntesis. No podemos decir que no váyamos a estar condenados al fitoplancton. Todos lestos pequeños mecanismos proporcionan las condiciones de nuestra vida planetaria
Es la habilidad de engañar al contrario y maniobrarle lo que es la destreza y ciencia del deporte de boxeo.
La felicidad consiste las más de las veces en saberse engañar.
No es pecado engañar al diablo.
Quieren que la población solo perciba el mundo de los cinco sentidos, y nuestras sociedades entán casi completamente apuntadas a hipnotizar los sentidos de vista, sonido, gusto, tacto y olfato. La gente es tanto más fácil de engañar y controlar cuando ellos son separados de fuentes más altas de información, intuición e inspiración.
Si usted quiere controlar el resultado de un juego, usted tiene que controlar ambos lados, pero para lograr esto usted debe engañar a las personas a creer que los dos lados tienen diferentes amos y objetivos.
Quien te alaba más de cuanto en ti hubiere, cábete de él guardar, que engañar te quiere.
La persona más fácil de engañar es la que se engaña a sí misma.
La persona más fácil de engañar es la que se engaña a sí­ misma.
El mayor peligro de engañar a los demás está en que uno acaba inevitablemente, por engañarse a sí mismo.
Misterio, palabra de la que nos servimos para engañar a los demás, para hacerles creer que somos más profundos que ellos.
Nadie, al ver el mal, lo elige, sino que se deja engañar por él, como si fuera un bien respecto a un mal peor
La mente preparada para engañar urde la trama, monta la trampa. ¡Quién sabe qué deformación lo inspira!
En un comercial, si tú sabes dejar al actor a su aire, aunque no sea un actor de verdad, se consiguen excelentes resultados. Dos segundos de una buena expresión bastan. En una película es difícil engañar. Pero en ambos casos encuentro que un gran secreto de la actuación es elegir el casting. Un buen productor de casting vale oro.
Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.
Me puse a consolarla, a buscar razones que explicaran la ausencia de él, a ofrecer argumentos y pruebas. Nadie era tan fácil de engañar como ella entonces, porque en momentos así todos escuchamos con alegría cualquier palabra de consuelo y nos contentamos con una sombra de justificación.
¡Si uno se mirase desde afuera sin piedad, sin llorar, sin bondad, sin jamás dejarse engañar!
Si uno se mirase desde afuera sin piedad... Sin llorar, sin bondad, sin jamás dejarse engañar.
La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
Tan fácil es engañarse a sí mismo, sin darse cuenta, como dificil engañar a los demás sin que lo descubran.
No nos hemos de dejar engañar por las malas acciones de la gente buena. Se puede ser bueno, misericordioso, desinteresado, y ser también capaz de una mala acción.
No nos hemos de dejar engañar por las malas acciones de la gente buena. Se puede ser bueno, misericordioso, desinteresado, y ser también capaz de una mala acción.
La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí­ mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
Hay un refrán en Tennesse. Sé que existe en Texas, probablemente en Tennesse también: Si me engañas una vez, la culpa es — la culpa es suya. Si me engañas — no se pueden engañar de nuevo!
Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje usted engañar, es realmente un idiota.
Santificar una mentira y engañar con buena conciencia es la labor necesaria del arte, porque una concepción errónea de la vida es necesaria para la vida, mientras que la idea acertada de la vida simplemente acelera la muerte.
Resulta más bello dejarse engañar diez veces que perder una sola vez la fe en la humanidad
Por un fascista el problema nunca es cómo mejor presentar la verdad al público sino cómo mejor utilizar las noticias para engañar el público de modo que dea al fascista y a su grupo más dinero o más poder
La prensa estaba protegida para que pudiera poner al descubierto los secretos del gobierno e informar al pueblo. Solo si la prensa es libre y tiene capacidad ilimitada de acción, será eficaz para revelar el engaño gubernamental. Y entre las responsabilidades esenciales de una prensa libre se cuenta el deber de advertir a cualquier sector del gobierno que no debe engañar a la gente.
Ojalá que de las mentiras y los engaños, no se deje engañar la gente
Hay secretos que se guardan por delicadeza más que por engañar.
Las mujeres perdonan alguna vez al que las ha engañado, pero nunca al que no han podido engañar.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a otros.
El que quiera estar bien en este mundo, procure no dejarse engañar nunca, pero finja que se deja engañar siempre.
Engañar al que engaña es doblemente entretenido.
Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Engañar a un hombre no es nada, la mujer debe tener partes finas, para de hecho, engañar a otra mujer.
No nos pueden engañar. Lo más doloroso de la inflación es que existe. No pueden cambiar los porcentajes, existe y no la estamos combatiendo, la pueden esconder en cualquier parte pero finalmente aparece aquí, en nuestros bolsillos, y allí, allí si que duele.
¡Ahora! Vuelve a tu vida noble ahora. No te dejes engañar: ahora no es demasiado pronto...Ni demasiado tarde.
La manera es al método lo que la hipocresía a la virtud, pero es una hipocresía de buena fe, quien la posee, se deja engañar por ella.
La manera es al método lo que la hipocresí­a a la virtud; pero es una hipocresí­a de buena fe; quien la posee, se deja engañar por ella.
El mal que quiere engañar con máscara de bien entra
El peor crimen es engañar.
La ironía de quien quiere engañar es que antes debe ser seducido por el propio engaño.
La hipocresía, al adquirir, cierto crédito en cuestiones pequeñas, se prepara la oportunidad para engañar en las más grandes.
El arte de agradar es el arte de engañar.
Lograr un cambio de actitud, tanto dentro como fuera del país, de la imagen de los dominicanos, algo por lo que he luchado toda mi vida. Y que nuestros representantes no sean políticos mafiosos que cada cierto tiempo se confabulan para engañar al pueblo.
Debemos rendir cuenta de nuestras acciones ante Dios. Podemos engañar a nuestras familias, a nuestra aldea, a nuestra casta, pero nunca podremos engañar a Dios.
A la fuerza: júzgueme como un salvaje. Así actué yo. Pero ya está resuelto, no internamente porque nunca me lo voy a perdonar, está resuelto porque ya me hice responsable yo de esa situación. Lo único que tiene que hacer es llevar adelante el reconocimiento de sus derechos, que creo que los tiene. Opino lo peor de esa persona, porque profesionalmente y humanamente sabía que estaba haciendo las cosas mal y trató de engañarme, de engañar al club… Fue la herramienta que utilizó la empresa para engañar al club. Yo no lo permití.
El Athletic no opera con las mismas armas que operan los demás equipos que compiten en el fútbol profesional. Pero no estoy diciendo que no opera con las mismas armas porque juega con jugadores vascos, no digo eso. No opera con las mismas armas porque tiene criterios no comerciales de desarrollo en una industria que es eminentemente comercial. Con eso hay que ser considerado, no mal intencionado. Hay tratar de no castigar, no engañar, de no mentir. Y hay que ayudar que todo esto tome el cariz que le podamos dar. No tengo ningún problema de que se deprecie el proyecto porque disminuya el aporte de los jugadores más destacados, todo lo contrario.
Lancémonos a este mundo perverso, en el que los que engañan más son siempre los que triunfan, que ningún obstáculo me cohíba. Puesto que la sociedad únicamente está compuesta de cándidos y bribones, formemos parte de éstos: es más alagador engañar al prójimo que ser engañado por éste.
Es por su propia seguridad -explicó un camillero. - ¿A quién queréis engañar? ¡Ni hablar! ¡La seguridad es el último refugio de los bellacos!
Si un niño tiene algo contra ti, te lo dice, sin embargo, los adultos mienten y te pretenden engañar
Aunque todo aquel que compra un producto lo hace esperando que la adquisición aumente su felicidad, muchas personas se dejan engañar por las falsas apariencias.
Aunque todo aquel que compra un producto lo hace esperando que la adquisición aumente su felicidad, muchas personas se dejan engañar por las falsas apariencias.
Fácilmente nos dejamos engañar por aquellos que amamos.
Es más fácil engañar que desengañar.
Es más fácil engañar que desengañar.
Evitad lo vulgar en todo lo que escribáis. Cada estilo, por poco noble que sea, tiene su nobleza. El descarado género burlesco logró, en un principio y a expensas del buen sentido, engañar la vista y atraer por su novedad.
...quien engañe, encontrara siempre quien se deje engañar, todos verán lo que aparenta y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría...
La política es el arte de engañar
Los hombres son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar encontrará a quien le permita ser engañado.
Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
Quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
La especie de mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. El engañar a los demás es un defecto relativamente raro.
La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
A veces pensamos que hemos escogido el camino correcto y cuando observamos que no es así, no somos capaces de parar y volver al camino. ¿Sabes por qué? Por los egos y el orgullo. Es muy dificil aceptar una equivocación. Además la mayoría de los seres nos dejamos engañar por nuestros pensamientos que se transforman en deseos de alcanzar lo que no tenemos o de estar en otro lugar.
Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.
No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política, es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento), sino de una movida del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios
Oh, mujer, mujer. ¡Criatura débil y decepcionante! Ningún ser vivo puede desobedecer a su instinto, ¿es acaso el tuyo el de engañar?
¡No intentéis engañarme fingiendo que os dejáis engañar!
El que abusa, para engañar, del juramento, reconoce que teme a su enemigo y que insulta a Dios.
La madurez es aquella edad en que uno ya no se deja engañar por sí mismo.
Mi querida más fiel fue la esperanza que me suele engañar y no me deja.
Al trabajo le llaman virtud los que no tienen que trabajar, para engañar a los que trabajan.
De todas las formas de engañar a los demás, la pose de seriedad es la que hace más estragos.
Engañar a los hombres de uno en uno es bastante más difícil que engañarlos de mil en mil. Por eso el orador tiene menos mérito que el abogado o el curandero.
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones, o se engaña a sí mismo o trata de engañar a otros.
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones, o se engaña a sí­ mismo, o trata de engañar a otros.
Pero es preciso tener una refinadísima habilidad para saber sacar partido de un aire atolondrado, y quien lo posee puede obtener muchísimo por ese medio. Yo me he servido de eso muchas veces para engañar a algunas muchachas.
No engañes, pero no te dejes engañar.
¿Quién podrá engañar a quien ama?
¿Quién podrá engañar a quien ama?
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