Las mejores 193 Frases de Dicha - FrasesWiki.com

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¿Quién podrí­a afirmar que una eternidad de dicha puede compensar un instante de dolor humano? " La peste " (1947), Albert Camus
Autor:" La peste " (1947) Albert Camus
Es la dicha y es una, la de los dos y es grave y es infinita y es sin lí­mites total eterna mientras dura. " Poemas de amor " (1957), Idea Vilariño
Autor:" Poemas de amor " (1957) Idea Vilariño
En apariencia, los medios en sí mismos son más universales que las vías por las que se consiguen esos fines, porque dichas vías están determinadas localmente por su cultura específica.
... yo quería arremeter contra la vanidad, porque había descubierto que es incompatible con la dicha.
Pero, cuando se ha vislumbrado el Paraíso, ¿Cómo contentarse con la vida de todos? Lo que para los demás es la dicha, a mí me resultaba irrisorio. Y cuando, sincera y deliberadamente, decidí un día hacer como todos, coseché remordimientos para rato...
He comprendido que hay dos verdades, una de las cuales jamás debe ser dicha
¿Quién podría afirmar que una eternidad de dicha puede compensar un instante de dolor humano?
Nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa.
Con ansia deseamos conocer prematuramente la vida, y la aprendemos en las novelas. Hemos conocido todo, pero entretanto, no hemos gozado de nada. Adelantando la voz de la Naturaleza no hacemos más que perjudicar nuestra dicha, y la ardiente juventud vuela demasiado tarde tras ella.
Con ansia deseamos conocer prematuramente la vida, y la aprendemos en las novelas. Hemos conocido todo; pero entretanto, no hemos gozado de nada. Adelantando la voz de la Naturaleza no hacemos más que perjudicar nuestra dicha, y la ardiente juventud vuela demasiado tarde tras ella.
Todo hombre se debe mucho guardar de su palabra, de manera que sea acertada y pensada antes que la diga, ya después que sale de la boca, no puede hacer nada que no sea dicha.
La muy generalizada situación del homosexual en la Antigua Grecia, como la plena situación hoy en día de que en algunas culturas en cuya dicha actividad no es tabú, sugiere que la capacidad de un individuo a responder eróticamente a cualquier clase de estimulo, provenga este de una persona de su mismo u opuesto sexo, es básico en la especie
Una tontería sigue siendo una tontería aunque sea dicha por cincuenta millones de personas.
Todas la cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo.
Todas las cosas son ya dichas, pero como nadie escucha, hay que volver a empezar siempre
Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo.
Compartir sin reserva alguna la fe de aquel que se ama, es una certidumbre de dicha
Yo diría que quien ha merecido la dicha puede soportar la desgracia, y que toda emoción santifica.
La filosofía social debe, pues, en todos los aspectos, ser preparada por la natural propiamente dicha, primero inorgánica y después orgánica.
Lo esencial para la dicha es la completa dignidad en el sentimiento, incluso en el dolor.
Desde que comenzó a hablar, el hombre no ha encontrado nada más grato que una amistad capaz de escucharlo con interés, ya sea para el dolor como para la dicha.
Algo de ti que en mí vive basta a mi dicha esencial, algo de ti que en mí falta trueca el jardín en erial.
Te adueñaste del corazón, ni cómo, y el dominio que ahora tienes en mí, lo tomo como viviente prueba de que mi alto destino será un día perderme dentro del mar divino de una dicha sin límite ni término jamás...
Me pregunta usted: Exactamente, ¿por qué no cree usted en Dios? Porque no he encontrado argumento racional que apoye dicha creencia.
Saber olvidar, más es dicha que arte.
¿Sabes ya de la herida del amor?
La fortuna, el éxito, la gloria el poder pueden aumentar la felicidad, pero no darla. Sólo el cariño da la dicha.
La dicha es un horizonte lejano, que retrocede a medida que nos acercamos a él
Atesora tus instantes de dicha, serán excelente almohada para tu vejez.
¡El dolor del insomnio o el dolor del miedo a dormirme, y con los desconocidos horrores que tiene para mí! ¡Qué bendición tienen esas personas cuyas vidas no tienen temores, ni amenazas, para quienes el dormir es una dicha que llega cada noche, y no les lleva sino dulces sueños!
Meciéndose en los álamos el viento te descuentan la dicha de tus ojos bebiéndose en los mí­os.
Meciéndose en los álamos el viento te descuentan la dicha de tus ojos bebiéndose en los míos.
La mayoría de nosotros tenemos la dicha o la desgracia de ver cómo la vida se desmorona poco a poco, sin que nos demos cuenta
Todos los días son aniversarios que una memoria infiel no conmemora: aniversarios de lejanas dichas, de sueños, de inquietudes y de auroras.
Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela.
¡Cuántos son los que con voces llenan los cielos y tierra y sin cesar de sus labios se desprenden duras quejas! ¡Cuán dichoso yo sería, van diciendo, si pudiera hacer esto o bien aquello! -¡Hazlo! La suerte contesta, y en vez de crecer su dicha, crecen a veces sus penas, que sólo es dichoso el hombre que con poco se contenta, a su suerte se acomoda y delirios no alimenta.
Lo real es aquella cosa cuyos caracteres son independientes de lo que cualquiera pueda pensar que dicha cosa es
Dicha y perfume de mi vida, de mi vida en que evité todo goce de amores rutinarios.
El amor es la pasión por la dicha del otro.
En la provincia tenemos la mejor policía del mundo. Dicha durante 1.994.
No se concibe nuestra victoria personal sin obtener por medio de ella al propio tiempo una victoria colectiva, nuestra ansia de dicha no puede satisfacerse sino con la dicha de todos, porque la sociedad anarquista, muy lejos de ser una corporación de privilegiados, es una comunidad de iguales, y será para todos una dicha inmensa, de la cual no podemos actualmente formarnos una idea.
En todo profeta coexisten el gusto por el futuro y la aversión por la dicha.
Su pensamiento es tan solemne y cautivador que le deja a uno más fuerte y más débil también, a Sanción de la Dicha.
No da con el fin de recibir, dar es de por sí una dicha exquisita
No tengo que hacer nada para que me quieran (el amor de la madre es incondicional). Todo lo que necesito es ser su hijo. El amor de la madre significa dicha, paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo
Confórmate con tu suerte, es el secreto de la dicha.
Pero la felicidad es inconstante, y cuando la aflicción viene después de la dicha, la vida es intolerable al hombre.
En el beso, la amenaza terrestre se infiltra con sus hondos aromas, entre la lengua y los labios, entre el gozo y la dicha.
Un amigo sería yo si te apoyara contra todo lo demás, a un amigo tu dicha le haría feliz aunque está te llevara lejos y te fueras más allá de donde yo te habría podido acompañar.
El conocimiento y/o la colaboración con expertos de los diferentes campos (cultura gastronómica, historia, diseño industrial, etc.) es primordial para el progreso de la cocina. En especial, la cooperación con la industria alimentaria y la ciencia ha significado un impulso fundamental. Compartir estos conocimientos entre los profesionales de la cocina contribuye a dicha evolución.
Un momento de dicha, ¿no es bastante para una vida entera?
¡Cuán bueno hace al hombre la dicha! Parece que uno quisiera dar su corazón, su alegría. ¡Y la alegría es contagiosa!
¡Qué mayor dicha ni qué mayor gloria que la de pertenecer a un país donde se respeten las leyes, la equidad y el juicio de la opinión pública!
Ordinariamente las dichas han venido sin desearse, ordinariamente, las desgracias han sucedido sin temerse.
La moderación es un temor a caer en la envidia y en el desdén que merecen los que se embriagan con su dicha, es una vana ostentación de la fuerza de nuestro ánimo, y finalmente, la moderación de los hombres que se ven muy encumbrados es un deseo de parecer más grandes aún que su buena fortuna.
Nuestra envidia dura siempre mas que la dicha de aquellos que envidiamos.
Una sola palabra basta para destruir la dicha de los hombres.
La ilusión de libertad continuará mientras sea rentable dicha ilusión. Cuando sea muy cara de mantener, bajarán el escenario, cerraran las cortinas y sacarán las sillas, y podrás ver el agujero en la pared del teatro
En términos de amor, no tienes el control y odio ese sentimiento. Parece que escribo muchas canciones tristes porque soy una persona muy trágica. Pero hay siempre un elemento de humor al final. Frase dicha en la entrevista I am the Champion en The Sun
Somos tan pequeños como nuestra dicha, pero somos tan grandes como nuestro dolor
Somos tan pequeños como nuestra dicha, pero somos tan grandes como nuestro dolor.
La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias.
La dicha está sólo en la esperanza, en la ilusión sin fin
Las lágrimas más amargas que se derramarán sobre nuestra tumba serán las de las palabras no dichas y las de las obras inacabadas.
Me encontré de pronto en la culminación de la dicha del amor y en consecuencia en la cima de mi vida, de mis añoranzas y aspiraciones.
La palabra dicha no puede volver atrás.
¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de un cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?
Es la dicha y es una, la de los dos y es grave y es infinita y es sin límites total eterna mientras dura.
Había conocido en mi vida a los más grandes artistas y a la gente más culta y triunfadora, pero ninguno de ellos era feliz, aunque algunos lo simularan. Detrás de la máscara podía adivinarse, sin mucha clarividencia, la misma angustia y el mismo padecimiento. Y es que en este mundo no existe quizá la dicha. No hay sino momentos felices.
Es dulce ser la única fuente, la causa tiránica e inapelable de las grandes dichas y de la desesperación más honda de otro ser.
Cuando hemos renunciado a nuestra dicha y nos contentamos con ver dichosos a los que nos rodean, es quizá cuando empezamos a serlo
Es forzoso poetizarlo todo si se han de cerrar al hastío las puertas de la dicha.
(...) Es forzoso poetizarlo todo si se han de cerrar al hastí­o las puertas de la dicha.
Si se busca un mínimo de excelencia, el ambiente debe reflejar dicha excelencia.
Pon en mi soledad los pies ligeros de tus dichas.
Cualquier cosa que una persona mencione, cualquier frase dicha, desde un simple comentario, aparentemente inocente, hasta un pensamiento filosófico profundo, reúne dos condiciones: es la manifestación de un pensamiento, pero también la inevitable expresión de una emoción
Es una falta pesada no darse cuenta de la propia dicha.
La verdadera unidad de los matrimonios y aún de las parejas la traen las palabras, más que las palabras dichas -dichas voluntariamente-, las palabras que no se callan -que no se callan sin que nuestra voluntad intervenga.
Quien dice que no es dichoso, podría serlo por la dicha de su prójimo si la envidia no le quitara este último recurso.
La dicha está donde la encuentras, muy rara vez donde la buscas.
En la vida humana, la dicha, tarde o temprano hace olvidar la pena
Hay más dicha en dar que en recibir
La dicha más hermosa del hombre que piensa es haber escrutado lo escrutable y venerar serenamente lo inescrutable.
La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubiesen sido dichas por otro.
Toda palabra dicha despierta una idea contraria.
Un recuerdo de amor se parece al amor, es también una dicha.
La dicha más hermosa del hombre que piensa es haber escrutado lo escrutable y venerar serenamente lo inescrutable.
Unas cuantas palabras bien escogidas y dichas en el momento oportuno pueden transformar la vida de una persona.
La necesidad de perseguir la verdadera dicha es el fundamento de la libertad
¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir!
Sueños las dichas son, sueños las flores, la esperanza, el dolor, la desventura, triunfos, caídas, bienes y rigores el sueño son que hasta la muerte dura, y en incierto y continuo movimiento agita al ambicioso pensamiento.
Si nuestra bandera, encarnación del gobierno del pueblo verdaderamente republicano, ha caído plegada y ensangrentada en los campos de batalla, será levantada de nuevo en tiempo no lejano, y con defensores numerosos y más afortunados que nosotros, flameará un día para honra de las instituciones chilenas y para dicha de mi patria, a la cual he amado sobre todas las cosas de mi vida
El honor es la dicha y la fuerza.
La ley del talento, como la de la dicha verdadera, es el desinterés.
La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie.
La patria es dicha, dolor y cielo de todos y no feudo ni capellanía de nadie.
La patria es dicha, dolor y cielo de todos y no feudo ni capellaní­a de nadie.
La lealtad tiene como consecuencias la seguridad de andar por un camino recto, sin inestabilidades ni perturbaciones, y la de afirmarse en esta certidumbre: que existen el buen sentido y la dicha.
En la composición de la dicha entra la idea de haberla merecido
Todos nuestros instantes de luz son instantes de dicha. Cuando hay claridad en nuestro espíritu, hace buen tiempo.
Cuando acude la buena dicha, acude para todo, y lo mismo cuando la desdicha acude.
Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra madre era la palabra madre y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba.
Cualquier cosa que una persona mencione, cualquier frase dicha, desde un simple comentario, aparentemente inocente, hasta un pensamiento filosófico profundo, reúne dos condiciones: es la manifestación de un pensamiento, pero también la inevitable expresión de una emoción.
Nada se pierde, dulce ser, nada se pierde nunca, no se agota la palabra no dicha, más se escucha. Permanece la música que manda el silencio, el eco está por doquier, pájaro que llamar nadie sabe.
Es preciso creer en la posibilidad de la dicha para ser feliz.
Hada fiel que mi dicha con sus hechizos forja, es moneda en mi alforja y en mi ruleta es ficha.
Por ruego de aquél punteaba en ocasiones para alguna endecha antigua o espinela amorosa las cuerdas de la guitarra. ¡Ah galardones de la dicha expresa en versos campesinos! ¡Ah tristes ingenuos que resucitaban infortunios, porque el amor, como el vino, revive las penas!
Todo, amada, en tu ausencia siempre larga te llora: el silencio y la estrella, la sombra y la canción, lo que duda en la dicha, la que en la duda implora. Y luego...Este profundo sangrar del corazón.
El devenir como en completación de algún pasado donde el repliegue de la escena se repliega en distorsión de la palabra aún no dicha nunca dicha.
La satisfacción de la propia curiosidad es una de las grandes fuentes de dicha en la vida.
Al que cae desde una dicha cumplida no le importa cuán profundo sea el abismo.
El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.
Al que cae de una dicha cumplida no le importa cuan hondo sea el abismo.
El secreto de la dicha está más en darla que en esperarla.
Es más fácil decir cosas nuevas que conciliar las que ya han sido dichas.
Un Avemaría dicha de todo corazón y con desprendimiento tiene más fuerza y bondad que mil salterios dichos de cara a la exterior.
Hay un cielo, mujer, en tus brazos, siento de dicha el corazón opreso... ¡Oh! ¡Sosténme en la vida de tus brazos para que no me mates con tu beso!
La dicha está constituida por esos huecos cerebrales sin historia.
Nuestros deseos se ponen trabas mutuamente y en la confusión de la vida raras veces una dicha corresponde exactamente a aquel que la había reclamado.
Si tenéis la dicha de grabar en el corazón de los niños y de los jóvenes el amor y la confianza en la Virgen María, habéis asegurado su salvación.
No voy a ofender más a nadie, y hay verdades que aprendí a evitarlas porque dichas de manera contundente, terminan ofendiendo.
¿Crees, Zoilo, que me hace dichoso una cena? Y además tuya. Al convidado que cifra su dicha en una cena contigo, Zoilo, Más le valdría cenar en la calle de Aricia.
Acuérdate en adelante, cada vez que algo te contriste, de recurrir a esta máxima: que la adversidad no es una desgracia, antes bien, el sufrirla con grandeza de ánimo es una dicha.
La guerra es el juego del estadista, la dicha del sacerdote, la burla del abogado y la profesión del asesino mercenario.
¡Escúcheme, hombre de corazón duro! ¡Escúcheme, orgulloso, severo y cruel! ¡Habría podido salvarme y devolverme la dicha y la virtud, pero no quiso! Usted es el destructor de mi alma, mi asesino, ¡Que caiga sobre usted la maldición de mi muerte y la de mi hijo aún no nacido!
Es posible ser buen católico y creer en el darwinismo. Sin embargo, a consecuencia de la bioquímica, es cada vez más difícil ser un científico serio y aceptar dicha hipótesis
Los feos simios que se autodenominan seres humanos poco pueden hacer excepto echarse a correr y esconderse. En cuanto a estos simios, el mero hecho de concebir la posibilidad de estabilizar dicha atmósfera revela una increíble arrogancia. Son incapaces de controlar el clima.
La vida nunca te garantiza el éxito (frase dicha en una entrevista sobre su regreso al campeonato 2010).
Tejamos en el día un hueco de verdad, el libro de poemas toma apenas lo que el show o la serial y brinda todo aquello que un hombre puede dar, su lágrima, su dicha, su secreto sin horarios ni canal.
En los ánimos encogidos nunca tuvo lugar la buena dicha.
La dicha me muestra, más que la desgracia, el vacío de la vida.
No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como pompas de jabón.
Pensó que la historia podría repetirse, y durmió arrullado por la sensación de que le envolvían los efluvios de una plácida y extraña dicha.
-Su virtud es la consecuencia de su dicha. Un hombre dichoso realizará necesariamente ciertos actos e instintivamente huirá de cometer otros, pues así lo exige el sentimiento del orden que él representa fisiológicamente.
Repetir cosas ya dichas y hacer creer a las gentes que las leen por primera vez. En esto consiste el arte de escribir.
Cuanto más deis, mayor será vuestro gozo. La tacañería sofoca la dicha, la liberalidad la intensifica
El número real con que trabaja el matemático, el signo numérico, exactamente representado, hablado y escrito —cifra, fórmula, guarismo, figura—es ya, como la palabra pensada, dicha, escrita, un símbolo óptico, sensible y comunicable, una cosa que la visión interna y externa puede captar y en la que aparece realizada la limitación.
La libertad de opinión pública requiere la elaboración de dicha opinión, y esto cuesta dinero.
Dichas que se pierden son desdichas más grandes.
Porque dichas que se pierden son las desdichas más grandes
Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Dichas que se pierden son desdichas más grandes
Una gallina -dijo Butler- es simplemente el modo en que un huevo hace otro huevo. Es una de las verdades más profundas de la biología y nunca ha sido mejor dicha.
Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda.
Nadie puede gozar de una dicha perpetua
En este ocaso de mi vida sólo un deseo me queda: la dicha de mi país, la dicha de los míos.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
La mayor valía de la vida y el pináculo de la fortuna de un hombre es haber nacido con vocación hacia un estado cuyo logro colme su dicha
La máxima dicha es no necesitar nada. Eso sólo se logra mediante la experiencia. Ni siquiera un emperador puede equipararse a un hombre que no necesita nada. Él está libre para hacer lo que le plazca, y no debe ser servido por otros.
Tú te desprendes de esta o aquella de mis posesiones. Si, en cambio, te desprendes de yo y mi, te desprendes de todas ellas de un solo plumazo. Se pierde la semilla de la posesión propiamente dicha. Con ello el mal es anulado en su mismo germen.
Nuestras verdades no deben ser dichas a los demás sino en lenguaje metafórico o parabólico, porque a la verdad desnuda no la comprende nadie o la entienden mal y se volverá contra nosotros.
Al decir que las penas son fugaces en tanto que la dicha persevera, tu cara es sugestiva y hechicera.
Patria, te doy de tu dicha la clave: se siempre igual, fiel a tu espejo diario.
Las mentiras más crueles son dichas en silencio.
Toda palabra dicha o escrita es lenguaje muerto.
El modo en que se imparte la instrucción es una cosa y la instrucción propiamente dicha es otra, y no hay dos cosas más diferentes entre sí.
El éxito y la dicha de estar arriba de un escenario cantando que es lo mejor que se hacer... eso, eso me lo llevo yo
La fotografía, a veces, hace aparecer lo que jamás se percibe en un rostro real (o reflejado en un espejo): un rasgo genético, el pedazo de uno mismo o de un pariente que proviene de un ascendiente (...) La fotografía ofrece un poco de verdad, con la condición de trocear el cuerpo. Pero dicha verdad no es la del individuo, que sigue siendo irreductible, es la del linaje.
No hay palabra dicha que se pueda regresar. No hay silencio cobarde que se deba respetar Frases sueltas.
Frío y calor, otoño o primavera, ¿dónde..., dónde se encuentra la alegría? Hermosas son las estaciones todas para el mortal que en sí guarda la dicha
Hermosas son las estaciones todas para el mortal que en sí guarda la dicha
Hermosas son las estaciones todas para el mortal que en sí­ guarda la dicha.
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Y a pesar de la dicha que se brindaba a mi dolor, no tenía más deseo que éste: volver a España para escribirlo.
El desarrollo de la tecnología pone en crisis el principio mismo de la empresa privada, pues sólo unas cuantas gigantes están en condiciones de disponer de las inmensas sumas de capital necesarias para utilizar dicha tecnología.
Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.
Los elementos de la dicha son: una buena conciencia, la honradez en los proyectos y rectitud en las acciones
Toda la dicha que hay en este mundo, toda, proviene de desear que los demás sean felices, y todo el sufrimiento que hay en este mundo, todo, proviene de desear ser feliz yo.
El secreto de la dicha en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
El secreto de la dicha en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
El secreto de la dicha del amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
De manera que ahora soy un ser de ninguna parte, forastero en todas, huésped, en el mejor de los casos. También he perdido a mi patria propiamente dicha, la que había elegido mi corazón, Europa, a partir del momento en que ésta se ha suicidado desgarrándose en dos guerras fratricidas
No hay dicha para aquel que no ha recorrido el camino del dolor.
La belleza no es más que la promesa de la dicha
La belleza no es más que la promesa de la dicha.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar
La dicha de la vida consisten en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
Pues cualquiera que sea la costumbre establecida, si un hombre puede alterarla de palabra, y no lo hace, eso es señal de que quiere que dicha costumbre se conserve.
Se respetará escrupulosamente el espíritu liberal de dicha Constitución, a la que sólo se quiere purgar de los defectos que tiene ya que por la contradicción u oscuridad de algunos de sus preceptos, ya por los huecos que hay en ella o por las reformas que con el deliberado propósito de desnaturalizar su espíritu original y democrático se le hicieron durante las dictaduras pasadas.
Agradece al tiempo que, mucho más sabio que tú, no apresure tus horas de dolor ni se demore en tus momentos de dicha, sino que te los mida con la misma igualdad, con la misma ecuanimidad generosa.
La melancolía es la dicha de estar triste.
La melancolía es la dicha de ser infeliz
Amistad, don del cielo, deleite de las grandes almas, amistad, cosa que los reyes, que tanto se distinguen por su ingratitud, no tienen la dicha de conocer.
La dicha no es más que sueño, y el dolor la realidad.
En cuanto el hombre abandona la envidia empieza a prepararse para entrar en el camino de la dicha.
En cuanto el hombre abandona la envidia empieza a preparase para entrar en el camino de la dicha.
La dicha es justamente lo que saca al dichoso de la concatenación de los destinos y de la misma red de su destino.
El jugador que lleva ventaja debe atacar o perderá dicha ventaja.
Nunca puede ser dicha la verdad de manera que pueda ser comprendida sin ser creída.
Escojo, la dicha de vivir y descubrir, tras cada cara un sonreir, he de elegir para seguir
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