Las mejores 306 Frases de Costumbre - FrasesWiki.com

Encontramos 306 frases sobre Costumbre

En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre.
La filosofía política de las reglas generales en todo lo que a ella toca respecto de los actos, costumbres, hábitos voluntarios y demás asuntos en que se ocupa, y da también los planes para medir estas acciones en cada caso y en cada tiempo, y enseña cómo, con qué y con cuánto hay que medirlas.
Adquirimos la costumbre de vivir antes que la de pensar.
Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre, en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.
¿Quién debe morir para que el mundo se paralice por completo y desistamos de nuestras costumbres diarias? ¿Qué persona es suficientemente importante para que todo varíe de manera visceral?
Perder, como de costumbre. He de admitir que no tengo suerte: juego sin subir las apuestas, nunca me acaloro, no hay modo de sacarme de quicio, ¡Y de todos modos sigo perdiendo!
Se puede ser un hombre activo y pensar en el cuidado de las uñas al mismo tiempo. ¡Para qué discutir con nuestro siglo inútilmente! La costumbre es déspota entre los hombres.
Ciertamente se hallarán pocas cosas que contribuyan a corromper a un pueblo tanto como la costumbre de odiar.
El primer amor, por amor, el segundo, por despecho, el tercero, por costumbre.
El primer amor, por amor, el segundo, por despecho, el tercero, por costumbre
Ni puede establecerse el reino de la libertad sin el de las costumbres, ni cimentar las costumbres sino sobre las creencias.
No os desnudéis del hábito y costumbre que de nuestros abuelos mantenemos.
La ausencia es un ingrediente que le devuelve al amor el gusto que la costumbre le hizo perder.
Y ahí estás, la costumbre te ha hecho así, no fui capaz, en mi misma yo me perdí
Ateniéndonos a la costumbre pasaremos generalmente por hombres honrados, porque se toma por hombres honrados a los que lo hacen todo igual que los demás.
La moral es la regla de las costumbres.
Lo que los hombres llaman civilización es el estado actual de las costumbres y lo que llaman barbarie son los estados anteriores.
La ley registra las costumbres, no las crea.
A mano amada, cuando la noche impone su costumbre de insomnio y convierte cada minuto en el aniversario de todos los sucesos de una vida.
La costumbre es esa tiranía a la que nos sometemos por comodidad.
Más que las costumbres, los dineros, hacen a los hijos caballeros
¿Cómo comer sin ti, sin la piadosa costumbre de tus alas que refrescan el aire y renuevan la luz?
Pueden en mí, más que todos los infinitos, mis tres o cuatro costumbres inocentes.
Por esto se discute también si la felicidad es algo que puede aprenderse o adquirirse por costumbre o si sobreviene por algún destino.
Yo no soy político. Además, el resto de mis costumbres son todas honradas
Nos proponemos hacer un compendio de todo aquello en lo que los indagadores mantienen discrepancias, sin que en esta senda nos dejemos llevar por los prejuicios, el antojo, el hábito ni por los senderos y costumbres habituales.
La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.
... el temor que tenían a un nuevo profeta. Pues tan pronto un hombre de probadas costumbres mostrara, mediante ciertos signos reconocidos, que era un profeta, tenía, sin más, el derecho supremo de gobernar, es deci, igual que Moisés,...
... los indiduos, los cuales no se distribuyen en naciones, sino por la diversidad de lenguas, de leyes y de costumbres practicadas, y sólo de estás dos, es decir, de las leyes y las costumbres, puede derivarse que cada nación tenga un talante especial, una situación particular y, en fin, unos prejuicios propios.
..., el odio surge tambén del simple testimonio, como lo vemos en los turcos contra judíos y cristianos, en los judíos contra turcos y cristianos, en los cristianos contra judíos y turcos, etc. ¡Cuán ignorante es, en efecto, la gran masa de todos éstos acerca de la religión y las costumbres de los otros!
Las cadenas de la costumbre son tan sólidas que no se sienten, hasta vuelven tan fuertes que nadie las puede romper.
Es poderosísima la fuerza de la costumbre para hacer no sólo tratables, pero dulces, las mayores asperezas.
Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando.
Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarlo seguir hablando
La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto, apenas nos dignaríamos a mirar el arco iris si éste permaneciese por mucho tiempo en el horizonte
La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto; apenas nos dignarí­amos a mirar el arco iris si éste permaneciese por mucho tiempo en el horizonte.
Sobre todo examinen lo habitual. No acepten sin discusión las costumbres heredadas. Ante los hechos cotidianos, por favor, no digan: 'Es natural'. En una época de confusión organizada, de desorden decretado, de arbitrariedad planificada y de humanidad deshumanizada... Nunca digan: 'Es natural', para que todo pueda ser cambiado.
(...) Y aunque no nos sea posible llegar a ser completamente racionales, será tanto mejor para todos nosotros si llegamos a serlo un poco más que de costumbre. En el peor de los casos, siempre resultará interesante el ver hacia dónde nos conduce la razón
El arte de revolucionar y modificar los estados consiste en socavar las costumbres establecidas retrocediendo hasta sus orígenes para poner de manifiesto su falta de justicia.
Existen tres medios de crecer: la razón, la costumbre y la inspiración.
¿Por qué la costumbre no es natural? Mucho me temo que la naturaleza no es más que una primera costumbre, como la costumbre es una segunda naturaleza.
Si escribo es por seguir la costumbre de combatir la injusticia.
La costumbre debilita las impresiones
El mundo exterior es únicamente una manifestación de la mente en si misma. la mente lo capta como un mundo exterior simplemente por su costumbre de seleccionar y de razonar falsamente. El discípulo debe hacerse el habito de observar la verdadera esencia de las cosas
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.
La razón y las costumbres son en un pueblo libre lo que las cadenas y los calabozos son en un pueblo esclavo
Ya sé que es costumbre de ustedes abandonar estas reuniones en cuanto oyen algo que no es de su agrado, pero no he terminado, tomen asiento, no sean precipitosos...
La gente de distintas partes del mundo podrá tener diferentes costumbres, idiomas extraños. Pero hay algo más hondo en común: la afinidad que nos da saber que todos somos miembros de la familia humana. Todos somos hermanos
¿Cómo detener en las clases populares la violencia contra los niños que con tanta frecuencia culmina en el asesinato, sin erradicar la miseria extrema y sin intensificar el proceso educativo? ¿Cómo evitar que el machismo proveniente de la pobreza y de la costumbre se sacie y se reproduzca en la esfera doméstica?
La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
Morir es perder la costumbre de vivir
¿Quién no habla de un asunto muy importante muriendo de costumbre y llorando de oído?
Todos los afectos más sagrados no son más que una perezosa costumbre.
En algunos casos las costumbres impuestas, por si solas, han bastado para producir cambios mentales hereditarios, en otros, las costumbres impuestas no han hecho nada, y todo ha sido resultado de la selección continuada, tanto metódica como inconsciente, pero en la mayor parte de los casos han concurrido probablemente la costumbre y la selección.
Las distancias apartan las ciudades, las ciudades destruyen las costumbres
Con la costumbre casi se forma otra naturaleza.
Por la costumbre se forma casi otra naturaleza.
¡Oh tiempos, oh costumbres!
Amo con amor de ternura a la raza indígena, por lo mismo que he observado de cerca sus costumbres, encantadoras por su sencillez, y la abyección a que someten esa raza aquellos mandones de villorrio, que, si varían de nombre, no degeneran siquiera del epíteto de tiranos. No otra cosa son, en lo general, curas, gobernadores, caciques y alcaldes.
Los sentimientos y las costumbres que son la base de la felicidad pública se forman en el hogar doméstico.
Más importa dar a los hombres buenas costumbres que leyes y tribunales.
Más importante es dar a los hombres buenas costumbres que leyes y tribunales.
El noble en la práctica se deja guiar por los «li» (costumbres).
Es hombre quien imponiéndose a su yo se somete a los «li» (costumbres), a la ley de las convenciones sociales.
Es más fácil superar las malas costumbres hoy que mañana.
Si el gobernante se impone por sus cualidades y mantiene el orden en armonía con las buenas costumbres, el pueblo sentirá vergüenza de actuar mal y avanzará por el camino de la virtud.
Si el hombre no tiene costumbre de preguntar, yo no puedo hacer nada por él.
Un pueblo sólo puede ser guiado por costumbres, no por saber.
El arte de vencer las grandes dificultades se estudia y adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas.
... la gran fuerza de la costumbre y de la educación que conforman la mente humana desde la infancia y le moldean un carácter fijo y establecido.
Al estar determinados por costumbre a trasladar el pasado al futuro en todas nuestras inferencias, cuando el pasado ha sido absolutamente y regular y unifome, esperamos el acontecimiento con la máxima seguridad y no dejamos lugar para la suposición contraria.
La costumbre es el principio por el cual se ha realizado esta correspondencia tan necesaria para la supervivencia de nuestra especie y la dirección de nuestra conducta en toda circunstancia y suceso de la vida humana.
La costumbre es, pues, gran guía de la vida humana.
Pues siempre que la repetición de un acto u operación particular produce una propensión a renovar el mismo acto u operación, sin estar impelido por ningún razonamiento o proceso del entendimiento, decimos siempre que esta propensión es el efecto de la costumbre.
¿Son distintas las costumbres de los hombres en diferentes épocas y países? Este hecho nos enseña la gran fuerza de la costumbre y de la educación que conforman la mente humana desde la infancia y le moldean un carácter fijo y establecido.
La costumbre es la gran guí­a de la vida humana.
Palos y bizcochuelos, justa y oportunamente administrados, son los específicos con los que se cura cualquier pueblo, por inveteradas que sean sus malas costumbres.
¡Cómo puede haber una orgía – incluso emplearse esta palabra – cuando ni siquiera se han insinuado los límites, debilidades o preferencias, ni tan sólo los hábitos y costumbres?
Bajo tales tormentos sucumbió lo poco que había de bueno en mí. Infames pensamientos convirtiéronse en mis íntimos. Los más sombríos, los más malignos de todos los pensamientos eran acariciados por mi mente. La tristeza de mi humor de costumbre se acrecentó hasta hacerme aborrecer a todas las cosas y a la humanidad entera.
La costumbre es el alma de los estados.
El Este ya no es el contrapeso del Oeste. Una nueva era: los Estados Unidos pueden ejercer impunemente su función de policías del mundo. Y ya se sabe que este país, que nunca fue invadido por nadie, tiene la vieja costumbre de invadir a los demás. En un par de siglos de vida independiente, más de doscientas agresiones armadas contra otros países independientes.
Pobres contra pobres, como de costumbre: la pobreza es una manta demasiado corta, y cada cual tira para su lado.
Cuando nace un niño, como de costumbre, se enciende una estrella, para que lo alumbre.
La historia de las naciones nos enseña cómo la fuente y el arroyo han contribuido directamente al progreso del hombre más que el océano, los montes y toda otra parte del gran cuerpo del planeta que habitamos. Costumbres, religiones, estado social, dependen, sobre todo, de la abundancia de aguas corrientes.
Sí, todas esas criaturas esclavas de la costumbre, portavoces de la rutina, son un ejército temible por su número: esa es la materia humana que constituye las mayorías, y cuyos gritos, sin pensamiento, resuenan y llenan el espacio cual si representasen una opinión.
La eternidad ignora las costumbres, le da lo mismo rojo que azul tierno, se inclina al gris, al humo, a la ceniza.
Denuncio, ante la conciencia de la gente decente, esta presión que los poderes públicos ejercen sobre la justicia del país. Son abominables costumbres políticas que deshonran a una nación libre.
Los imbéciles no tienen vicios, tienen apetitos, manías, costumbres. ¿Una herejía? ¡Una verdad! El vicio es para el cuerpo lo que el estiércol para las plantas.
Elige la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable.
Julio. Mi primer afán fue conocer perfectamente el ingenio, costumbres, afectos, riquezas e inclinaciones de todas las gentes y sobre todo de los príncipes: quién convenía con quién, quién tenía diferencias con quién. A continuación procuré servirme de todas esas cosas en mi propio interés.
Si soy como todos los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto en las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado, salvado de la temible experiencia de la soledad. Los sistemas dictatoriales utilizan amenazas y el terror para inducir esta conformidad, los países democráticos, la sugestión y la propaganda.
La costumbre es falaz y nuestros pasos mecánicos no nos conducen siempre a la misma realidad.
Toda nuestra sabiduría consiste en prejuicios serviles, todas nuestras costumbres no pasan de servidumbres, molestias y cohibiciones
Es curioso lo poco lógicas que resultan las costumbres familiares cundo uno intenta razonarlas.
Las órdenes y las costumbres tienen una cosa en común: parece que vienen de fuera que se te imponen sin pedirte permiso. En cambio, los caprichos te salen de dentro.
El tiempo barre con todo y las costumbres. Así, de cambio en cambio, paso a paso, van perdiendo las sociedades la cohesión, la identidad, quedan hechas unas colchas deshilachadas de retazos
Pensamos según nuestra naturaleza, hablamos conforme a las reglas y obramos de acuerdo con la costumbre
¿Cuándo nos desacostumbraremos de la costumbre de explicarlo todo?
Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.
Pocos son los que conocen la muerte, es algo que no suele aceptarse por decisión propia, sino por estolidez y por costumbre, y la mayoría de los hombres mueren porque no hay remedio para la muerte.
El progreso de la inteligencia, del sentido común y de las costumbres nos acerca poco a poco a esa bella proporcionalidad, al colocar cada servicio en el sitio que moralmente le corresponde, si puedo expresarlo así.
Viene de antaño la idea de que quienes adoptan las prácticas del mercado competitivo consiguieron mayor aumento demográfico y desplazaron a otros grupos que siguieron costumbres diferentes.... Sólo los grupos que se comportan conforme a ese orden moral logran sobrevivir y prosperar.
La costumbre es una segunda naturaleza.
La costumbre es, en muchos casos, mala consejera. Hace que tomemos la injusticia por justicia y el error por verdad.
Hay muchas personas que adquieren la costumbre de ser infelices.
Hay muchos que adquieren la mala costumbre de ser infelices
Hay muchos que adquieren la mala costumbre de ser infelices.
El alma humana puede desarrollar su vida ideal, dentro de lo posible, en una unión dinámica con el mundo, y puesto que esta unión implica diferencia, ningún alma necesita siquiera intentar imponer su lenguaje ni sus costumbres a las otras partes de la naturaleza, ni renunciar o negar la originalidad de sus propias ideas y placeres.
No me arrepentía de haberme establecido durante algún tiempo en El Cairo y de haberme hecho bajo todas las circunstancias un habitante de esa ciudad, la cual es la única forma sin duda alguna de comprenderla y amarla, los viajeros no se dan tiempo, de costumbre, para comprender su vida íntima y para penetrar las bellezas pintorescas, los contrastes, los recuerdos.
El presente adquiere una importancia creciente por efecto del desarrollo de los mercados financieros, de las técnicas electrónicas de la información, de las costumbres individualistas y del tiempo libre.
El pueblo es tumultuoso por costumbre, descontento por miseria y omnipotente por el número
Es una ley inexorable en la vida de los sexos, la acción anafrodisíaca de la costumbre.
Es una ley inexorable en la vida de los sexos, la acción anafrodisí­aca de la costumbre.
¿Pagar la cuenta? Qué costumbre tan absurda.
Al llegar a viejos las costumbres se vuelven tiranías.
Es digno de especial consideración el hecho de que la costumbre pueda ocupar perfectamente el puesto de la pasión amorosa: exige una presencia no tanto agradable como cómoda, pero luego resulta invencible.
Al llegar a viejos las costumbres se vuelven tiraní­as.
Vivimos siempre bajo el peso de las viejas y odiosas costumbres de nuestros antepasados bárbaros.
No hay hombre más infeliz que aquel para quien la indecisión se ha hecho costumbre
Cuando dibujo a un personaje corriendo, por regla general va de izquierda a derecha, en virtud de esta sencilla regla, y además, esto corresponde a una costumbre del ojo, que sigue el movimiento y que lo acentúa, de izquierda a derecha la velocidad parece mayor que no de derecha a izquierda.
Debo decir que, según la costumbre de muchos hombres de ley con oficinas en edificios densamente habitados, la puerta tenía varias llaves.
Sea de día o de noche, dormido o despierto, tengo costumbre de mantener siempre cerrados los ojos, para concentrar más el deleite de estar en la cama. Porque ningún hombre puede sentir bien su propia identidad si no es con los ojos cerrados.
La familia de artistas está comprendida en un conjunto más vasto: en el medio que le rodea y cuyos gustos comparte. Porque hemos de considerar que el estado de las costumbres y el estado de espíritu es el mismo para el público y para los creadores del arte, puesto que éstos no son hombres aislados.
Llegamos, pues, a establecer la siguiente regla: para comprender una obra de arte, un artista, un grupo de artistas, es preciso representarse, con la mayor exactitud posible, el estado de las costumbres y el estado de espíritu del país y del momento, en que el artista produce sus obras.
Ninguna criatura humana es comprendida por criatura humana alguna. Todo lo más, por costumbre, paciencia, interés, amistad, se aceptan o se toleran.
Un estado de espíritu esencialmente pictórico, es decir, situado entre las ideas puras y las puras imágenes, caracteres enérgicos y violentos en las costumbres, propios para crear el gusto y conocimiento de las bellas formas corporales, he aquí las circunstancias transitorias que, unidas a la aptitud innata de la raza, han producido en Italia la pintura perfecta y grandiosa del cuerpo humano
Duele tanto la rutina de una vida siempre igual, la costumbre duele tanto, que esta noche, liberado del perfume de oficinas, ¡quiero música, maestro, hasta morir!
El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre.
El matrimonio es una costumbre a ultranza, antes del cual los esposos piden la bendición de Dios, porque amarse para siempre es la más temeraria de las empresas
Las costumbres son la hipocresía de las naciones
El conocimiento de los hombres y de las costumbres es el primer principio y el principal manantial del bien escribir
Al Himalaya no se vuelve. Cuando has venido aquí por primera vez, el se queda contigo para siempre. Habita en ti como una costumbre, quizás como un virus, siempre como una necesidad. Puedes escapar a ratos, hacia casa, pero el resto del tiempo tú le perteneces.
Las diferencias de costumbres y lengua no son nada en absoluto si nuestros propósitos son los mismos y nos mostramos abiertos.
Los dictadores pueden reformar las leyes, pero no las costumbres.
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado.
La metafísica es una sustituta de la costumbre, como fuente y garantía de los más altos valores morales y sociales, una filosofía renovada y restaurada por la filosofía cristiana de la Europa medieval.
La gente de los periódicos tienen la costumbre de ponerte en las primeras páginas de vender sus papeles, y entonces después de haber vendido sus papeles y tener una gram circulación, dicen: 'Mira lo que hemos hecho por ti
Por muchos años he tenido por costumbre leer la Biblia de principio a fin todos los años.
La costumbre es la ley de los tontos.
La canción sintetiza al poeta, al creador, a la música, las costumbres, formas, creencias, un montón de cosas.
La materia regresa a su costumbre. Que del agua un relámpago deslumbre o un sólido de humo tenga en un cielo ilimitado y tenso un instante a los ojos en suspenso, no aplaza su consumo.
Conozco las costumbres y las almas y ese dialecto de alusiones que se urde en todo agrupamiento humano
Es supersticiosa y vana la costumbre de buscar sentido en los libros, equiparable a buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de las manos
Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña, ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios serán favor tan misterioso como mirar tu sueño implicado en la vigilia de mis brazos.
Queremos que todos se sientan miembros de una comunidad seria y completa, es decir, que las funciones a realizar son muchas: unos, con el trabajo manual, otros, con el trabajo del espíritu, algunos, con un magisterio de costumbres y refinamientos. Pero que en una comunidad tal como la que nosotros apetecemos, sépase desde ahora, no debe haber convidados ni debe haber zánganos
La costumbre de obedecer engendra una mentalidad doméstica.
Son sus costumbres, y hay que respetarlas.
La cultura del espíritu suaviza el carácter, reforma las costumbres.
Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.
Cuidado de la democracia. Como norma política parece ser buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad
Los antiguos decían que un discurso adornado no tenía costumbres, es decir, que no expresaba el carácter y las inclinaciones de quien hablaba.
Los poetas son más inspirados por las imágenes que por la misma presencia de los objetos. Es así como la idea de perfección es más necesaria a los hombres que los modelos, esto es aplicable tanto a las costumbres como a las artes.
Ni tan justo ni tan apretado, tanto en nuestras obras como en nuestras costumbres.
Si se habla de naturalidad puede decirse que existe la naturalidad vulgar y la naturalidad exquisita. La naturalidad no siempre es la expresión más usada. La naturalidad es lo que está conforme a la esencia. La costumbre no es natural, y lo mejor no es aquello que se presenta como lo primero, sino lo que debe quedar siempre.
Tres condiciones son necesarias para hacer un buen libro: el talento, el arte y el oficio. Es decir: la naturaleza, la factura y la costumbre.
Sentí deseos de intentar que las personas prestaran atención a esta extraordinaria aventura por la que pasamos demasiado fugazmente: el grandioso misterio de la vida. Para experimentarlo, tal vez necesitemos volver a ser niños. Debemos despojarnos de nuestras costumbres mundanas y actuar como niños.
En el supuesto de que el rey vejara a todo el reino con sus costumbres depravadas y su reinado degenerase en una manifiesta tiranía, ¿cómo podría la comunidad en que gobierna despojarlo del reino e incluso de la misma vida, si fuera necesario, si no hubiese retenido una potestad mayor que la que sus representantes delegaron en el rey?
Y aunque es la virtud tan fuerte, temo que tal vez la venzan. Que es muy grande la costumbre y está la virtud muy tierna.
Pereza: costumbre adquirida de descansar antes del cansancio
Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir.
Era costumbre viajar para otras ciudades, otros estados, detrás de los festivales. Fue el camino musical de una generación.
La arquitectura esta reprimida por la costumbre, los estilos son una mentira
Las costumbres de la clase militar son la disciplina, el ocio, la ignorancia, la crueldad, el libertinaje y la borrachera, es decir, la falta de libertad. A pesar de todo esto, esa clase superior es respetada por todos
La profundidad y fuerza de un carácter humano es definido por sus reservas morales. La gente se revela a sí misma completamente sólo cuando es lanzada fuera de las condiciones de costumbre de sus vidas, pues sólo entonces tienen que recurrir totalmente a sus reservas
Costumbres bajas, debajo de papeles se desboca y no poderse dar de frente hacia la puerta, pestañearse, la única ilusión en cautiverio correr, depositarse, acometerse a la deriva de hoja cuando el otoño desmantela, época triste, tras la tristeza básica que existe.
Las cosas empiezan como esperanzas y terminan como costumbres.
La costumbre concilia el amor.
A uno que finge, como un comediante, por ejemplo, que finge un papel, de rey, digamos, cuando no es sino un pobre andrajoso, u otro papel cualquiera. ¿Qué mal hay en ello? ¡Ninguno! ¡El deber! ¡La profesión! ¿Cuándo está mal, en cambio? Cuando no se es hipócrita por deber, por profesión, sino por gusto, por perversidad, por engaño, por costumbre...O incluso por educación...
Señor, tenemos la costumbre de acostumbrarnos a todo. Aun lo más hiriente se nos oxida. Quisiéramos una sensibilidad no cauterizada, para maravillarnos y sublevarnos. Señor, que no nos acostumbremos a ver injusticias, sin que se nos encienda la ira, y la actuación.
Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal.
Entiendo por religión, no ya un conjunto de ritos y costumbres, sino lo que está en el origen de todas las religiones, poniéndonos cara a cara con el Creador.
La poesía de sus costumbres y de sus creencias, de las que mucho se habla, la dejaron en la orilla del océano, acá solo trajeron malos hábitos, viveza y bellaquería, y si no nuestro Leonardo puede decir alguna cosa al respecto.
Hay que sanearse y educarse a sí mismo, para quedar libre de dos plagas igualmente abominables: la costumbre de obedecer y el deseo de mandar. Con almas de esclavos o de mandones, no se va sino a la esclavitud o a la tiranía.
Al final de todas las religiones y filosofías, en medio de tantos dioses, héroes y sueños, resulta que la vida no es sino un conjunto de chismes y un nudo de aromas, una pequeña costumbre cuyos pilares tan sólidos son de humo y salen de ciertas tazas frente a las cuales uno ha sido feliz.
Nuestra iglesia ya no quema herejes, apenas imparte anatemas, ha rebajado el nivel de confrontación con la ciencia y las costumbres, pero se ha guardado las llaves de la vida y de la muerte. En ese peaje exige un tributo.
La crítica debe hacerse a tiempo, no hay que dejarse llevar por la mala costumbre de criticar solo después de consumados los hechos.
El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas
A la mala costumbre de hablar de uno mismo y de los propios defectos hay que añadir, como formando bloque con ella, ese otro hábito de denunciar, en los caracteres de los demás, defectos análogos a los nuestros
Eso tiene que ver con los usos de costumbre, con lo que se considere buena educación y la reciprocidad que establezcan las instituciones entre sí. Hay tantos elementos sociales e históricos que yo mal podría decir que es lo que corresponde. Siempre estoy a favor de reconocer a aquel que obtiene algo merecidamente, pero es un punto de vista genérico, que adaptará o no a esta circunstancia con elementos de juicio que yo no manejo.
Tengo la mala costumbre, y lo he comprobado con el asunto de las obras, y decir lo que pienso. Yo sé que Javi Martínez y Llorente son más importantes que yo para el Athletic. En respuesta a lo que usted me dice, yo consulté con ellos si ese obstáculo era cierto y también estuve dispuesto a actuar en consecuencia. Si ellos me hubieran dicho que era un obstáculo, hubiera sabido que hacer. Yo soy muy individualista, muy personalista, sino no sería entrenador, pero también soy respetuoso del destino del proyecto que me toca encabezar.
La perfección de las costumbres consiste en vivir cada día como si fuera el último.
La costumbre nos hubiera llevado a ese fin sin gloria pero también sin desastres que la vida procura a los que no rehúsan su dulce embotamiento por el uso
Las leyes cambian menos rápidamente que las costumbres, son peligrosas cuando quedan a la zaga de éstas, pero aún lo son más cuando pretenden precederlas
El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas
Viene cada año y vendrá para siempre. Y con la Navidad vienen los recuerdos y las costumbres. Esos recuerdos cotidianos humildes a los que todas las madres nos agarramos. Como la Virgen María, en los rincones secretos de su corazón
Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.
Nada precisa de ser reformado tanto como las costumbres ajenas
El pudor es una quimera, único resultado de las costumbres y de la educación. Es, lo que se dice, un hábito.
El remordimiento no es, pues, sino una desagradable reminicencia resultado de las leyes y de las costumbres aceptadas, pero nunca dependiente de la clase de delito.
Todas las cosas no son más que costumbre, señora, no hay nada a lo que uno no se habitúe, ¿no les gustaba a las damas romanas ver caer a los gladiadores a sus pies? ¿No llevaban ellas la ferocidad hasta querer que muriesen sólo en actitudes elegantes?
No sé cuál es la costumbre inglesa, pero los irlandeses acostumbramos a odiar a los criminales.
Con los de malas costumbres nunca trato has de tener, que un hombre malo y vicioso a ciento suele perder.
Si los honores mudan nuestras costumbres, váyanse los honores, vengan virtudes, porque sin ellas, las pompas de este mundo son muy funestas.
Las costumbres del que nos habla nos convencen más que sus razonamientos.
Nada hay de bárbaro ni de salvaje en esas naciones, lo que ocurre es que cada cual llama barbarie a lo que es ajeno a su costumbre.
Se tiene la costumbre de creer que la prisión era una especie de depósito de criminales, depósito cuyos inconvenientes se habrían manifestado con el uso de tal forma que se diría era necesario reformar las prisiones, hacer de ellas un instrumento de transformación de los individuos.
La costumbre del vicio se vuelve en Naturaleza.
La pena no acaba la vida, la costumbre de padecerla la hace fácil.
Los satisfechos, los felices, no aman, se duermen en la costumbre.
El amor llega a ser una costumbre y no reparamos en sus efectos
La naturaleza del pueblo, sus instintos y sus inclinaciones heredadas, su genio, que, a menudo, inconscientemente, sigue una idea mientras está involucrado en el curso duro de la historia, estas cosas deben ser determinantes en la vida del Estado, no las monerías con las leyes y las costumbres extranjeras.
Las buenas costumbres, aún sin leyes externas, hacen posible cualquier cosa. Las leyes externas sin buenas costumbres, prácticamente nada.
En las gotas de rocío ataré mi obi como de costumbre en un día agonizante.
Castigat ridendo mores, Corrige las costumbres riendo
Los pueblos felices no tienen sociología, tienen costumbres, instituciones y leyes
Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres, las mujeres, pues, hacen las leyes.
Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes.
Nada agravia tanto a los hombres como ir contra sus ceremonias y costumbres
Los que no tengan el rap como costumbre que no hablen los que no lo comprendan que callen porque confunden
Pensando tanto, diciendo nada, sintiendo cada mirada, minada por la costumbre, seca con la escasez por la sed de deseos que no se cumplen.
Solía pensar que la gente de otros países tienen distintos idiomas, costumbres, razas, y por lo tanto, que era difícil entendernos el uno al otro. Pero ahora sé que todos somos seres humanos. Con el poder de todos, todos podemos compartir el mismo sentimiento.
Cada edad tiene sus placeres, su razón y sus costumbres.
La costumbre de ver el buen lado de cada cosa vale una fortuna. Todas las cosas tienen un lado bueno y otro malo y si sólo consideramos lo malo, nos parecerá que estamos en un mundo insoportable
El espíritu de venganza y los supersticiosos cultos del rebaño destruyeron las mejores inteligencias de la raza, y durmieron al resto con costumbres y principios tan dañinos que las fuentes vitales de la sensibilidad y la adaptabilidad de las que depende todo progreso fueron ahogadas para siempre.
Los que aman sólo una vez en su vida son realmente los superficiales. Lo que llaman constancia y fidelidad podía llamarse letargia de la costumbre o falta de imaginación
Contra la memoria fuente de costumbre. La experiencia personal renovada.
La derecha acusa a la izquierda de ideologizarlo todo. La derecha tiene la costumbre de hacer negocio con todo
Lo fácil es ser de derechas, dejarse llevar y no combatir el despotismo de determinadas costumbres que han discriminado a más de la mitad de la población del mundo durante siglos
Pienso que el amor es más fuerte que las costumbres y las circunstancias. Pienso que es posible esperar a alguien durante mucho tiempo, e incluso recordar por qué lo esperabas cuando por fin llega.
Las mejores leyes nacen de las costumbres.
¡Una ópera! ¡Vaya, por Dios! ¡Será, como de costumbre, un drama semi serio, un largo, melancólico y pesado estrambote poético! ¡Bárbaro gusto! ¡Siglo corrompido!
Las ideas no tienen importancia alguna. Las ideas son el uniforme vistoso que se les pone a los sentimientos y a los instintos. Una costumbre indica mucho más el carácter de un pueblo que una idea.
Elige la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable
Escoge la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable.
Resuélvete a seguir la conducta más excelente y por costumbre te deleitarás con ella
La virtud es una especie de salud, de belleza y de buenas costumbres del alma.
Vosotros sois los tigres y en breve seréis corderos, hoy os complacéis con los sufrimientos de vuestras inermes víctimas, y en breve, cuando suene la resurrección de la patria, os arrastraréis hasta el barro, como lo tenéis de costumbre.
La costumbre hace ley.
Si eres bienechor y puedes mantener tu hogar, ama a tu esposa y tu hogar como indican las buenas costumbres... Hazla feliz mientras vivas, ya que ella es tierra productiva para su amo.
El amor es inmoral por esencia, porque las costumbres cambian, y el gesto del amor es siempre el mismo.
La civilización no consiste en exportar mucho, ni en caminar de prisa, ni en escribir con ortografía. Consiste en la dulzura de las costumbres, en el amor y en la tolerancia, en la elevación nativa de los sentimientos y de las ideas.
La tortura ha desaparecido del Código. Cosa diferente es que desaparezca de las costumbres.
Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos, que no son superiores al ciudadano, que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular, que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores.
La televisión es una hija del cine que le ha salido disipada y de malas costumbres.
La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.
Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros
Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.
En cuanto al misterio, al enigma que eran mis cuadros, diría que se trataba de la mejor prueba de mi ruptura con el conjunto de las absurdas costumbres mentales que ocupan generalmente el lugar de un auténtico sentimiento de la existencia.
Así viven las clases dominantes: del sufrimiento y de la muerte de las clases dominadas, y pobres y ricos, oprimidos y déspotas, en virtud de la costumbre y de las preocupaciones heredadas, consideran natural este absurdo estado de cosas
Pretendía, al parecer, que su delito fuera considerado como crimen político, y a veces daba la impresión de no luchar para sí, sino para la organización jurídica. La táctica que el juez oponía era la de costumbre: ver en todas las acciones del asesino esfuerzos torpes y astutos para eximirse de responsabilidad.
La libertad asusta cuando se ha perdido la costumbre de utilizarla.
Era un cuadro inolvidable verle sentado al piano como un clarividente, perdido en sus sueños, ver cómo su visión se comunicaba a través de su ejecución, y cómo al final de cada pieza, él tenía la costumbre de pasar un dedo a lo largo del teclado en reposo, como forzándose en arrancarse a sí mismo de un sueño
Morir… ¡Extraña costumbre!
Haz que las buenas acciones se hagan costumbres en tu vida.
El único problema con el miedo es dejarlo que se convierta en costumbre. Frases sueltas.
Cataluña es española por su origen, por su naturaleza política, por su raza, por su lengua, por su carácter y por sus costumbres. Ustedes, los catalanes, saben perfectamente que Cataluña ha sido y es una región de España, una región con caracteres de nacionalidad. Maketania comprende a Cataluña, maketo es el mote con que aquí se conoce a todo español, sea catalán, castellano, gallego o andaluz.
Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera.
Ya hemos indicado, por otra parte, que el favorecer la irrupción de los maketos es fomentar la inmoralidad en nuestro país, porque si es cierto que las costumbres de nuestro pueblo han degenerado notablemente en ésta época, débese sin duda alguna a la espantosa invasión de los maketos, que traen consigo la blasfemia y la inmoralidad.
Nunca estoy solo. Tengo la costumbre de estar siempre con Salvador Dalí. Créame, eso es una fiesta permanente.
He cogido la costumbre de soñar antes de haberme quedado dormido.
La vida cotidiana, en apariencia previsible, desmedidamente familiar, es la que encierra la posibilidad de los grandes descubrimientos que rompen con la costumbre.
Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres
Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran.
Las costumbres de los filósofos no están conformes con sus preceptos, pero si no viven como enseñan, enseñan cómo se debe vivir.
Miéntese muchas veces solamente por costumbre.
No existe remedio contra el mal cuando los vicios se convierten en costumbre
No queda esperanza de remedio cuando los vicios se mudan en costumbres.
Perdiéronse las buenas costumbres, después que a los vicios se les dio el nombre de virtud.
Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran.
Las costumbres de los filósofos no están conformes con sus preceptos.
Miéntese muchas veces solamente por costumbre.
La belleza es señal de buenas y dulces costumbres, como la hermosa flor es señal de un fruto bueno y bello
La enseñanza de las buenas costumbres o hábitos sociales es tan esencial como la instrucción
Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes, y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad
Las instituciones perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro carácter, costumbres y luces actuales
Ya que el Nuevo Mundo tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que federarse los diferentes estados
Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que federarse los diferentes estados
La libertad es un vino generoso que trastorna los cerebros débiles. Sólo una larga costumbre nos prepara para soportarla en fuertes dosis
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
En nuestras costumbres, una mujer no puede hacer nada por sí misma: necesita seducir a un hombre para obligarle a que ejecute sus deseos.
Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
En nuestras costumbres, una mujer no puede hacer nada por sí­ misma: necesita seducir a un hombre para obligarle a que ejecute sus deseos.
La costumbre no es más que el producto de la sugestión. La ropa que uno viste, las maneras, e incluso la comida que se ingiere, son todos resultado de sugestiones.
El amor es hermoso, sólo mientras duran el contraste y el deseo, después, todo es debilidad y costumbre.
No hay ningún estado social que no tenga sus costumbres y, por lo tanto, sus mentiras convencionales.
Y el amor sólo es bello mientras duran el contraste y el deseo, después todo pasa a ser flaqueza y costumbre...
El tiempo es una mera costumbre.
La gravedad es una costumbre difícil de olvidar.
La historia tiene la costumbre de cambiar a las personas que se creen que la están cambiando a ella.
El arte no es en absoluto el fruto de las costumbres. el arte nada tiene que ver con la moral... Yo renunciaría con gusto a mis derechos de francés y de ciudadano por ver un cuadro auténtico de Rafael o una hermosa mujer desnuda...
El poeta tienen su propia moral y la costumbre no es argumento para ellos.
Es, más bien, una costumbre tan antigua como el Estado romano mismo. El primero que fue canonizado en Roma fue Rómulo.
Estos títulos de duque, conde y marqués fueron introducidos en el imperio en tiempos de Constantino el Grande y provinieron de las costumbres de la militia germánica.
Por último, no ha sido declarado ni por la Iglesia ni por el Papa mismo que él séa el soberano civil de todos los cristianos del mundo, y, por tanto, los cristianos no están obligados a reconocer su jurisdicción en manera de costumbres.
Pues cualquiera que sea la costumbre establecida, si un hombre puede alterarla de palabra, y no lo hace, eso es señal de que quiere que dicha costumbre se conserve.
La costumbre con la costumbre se vence
La costumbre con la costumbre se vence.
Una costumbre se vence con otra.
La costumbre con la costumbre se vence.
Porque así como a la ciudad que tiene quietud y seguridad, le conviene no mudar las leyes y costumbres antiguas, así también a la ciudad que es apremiada y maltratada de otras, le cumple inventar e imaginar cosas nuevas para defenderse, y ésta es la causa porque los atenienses, a causa de la mucha experiencia que tienen, procuran siempre novedades.
Tenemos la costumbre de burlarnos de los intelectuales por su duplicidad hamletiana, por sus dudas e indecisiones. Yo, en mi juventud, despreciaba en mí todos estos rasgos. Ahora pienso diferente: la humanidad está en deuda con los indecisos y los dubitativos por sus grandes descubrimientos, por sus grandes libros
La fidelidad de muchos hombres se basa en la pereza, la fidelidad de muchas mujeres en la costumbre.
Desde Tales hasta los más quiméricos charlatanes no hubo ningún filósofo que influyese ni siquiera en las costumbres de la calle donde vivía.
Los hechos y las fechas son el esqueleto de la historia, las costumbres, las ideas y los intereses son su carne y su vida.
También hay fanáticos que conservan la sangre fría, pertenecen a esa clase los jueces que sentencian a muerte a los que no han cometido más crimen que el de no pensar como ellos...Las leyes y la religión, en vez de ser para ellas (las costumbres humanas) un alimento saludable, se convierten en veneno en los cerebros infectados.
Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal.
Una regla elemental pero importante es la de anotar cuidadosamente todos los detalles del trabajo experimental. Esta costumbre, además de proveer una constancia de lo que se hace y observa, ayuda a desarrollar el hábito de la observación cuidadosa.
No hay pesar más desgraciado que la costumbre de permanecer indeciso
Las costumbres pueden llegar a cambiar la naturaleza.
La belleza es una idea relativa, que depende de la tradición y de las costumbres, y sobre todo de los gustos personales, que el lector puede no compartir.
Uno puede ser llamado en cualquier momento a librar una dura batalla, si se muere habiendo descuidado su pulcritud, se da muestra de una relajación general de las buenas costumbres y uno se expone al desprecio y al descuido del adversario. Esta es la razón por la cual los viejos y jóvenes Samuráis han aportado siempre un gran cuidado en su presentación.
search