Las mejores 745 Frases de Cielo - FrasesWiki.com

Encontramos 745 frases sobre Cielo

Persiguiendo los restos de un sueño, el cielo clarea hace fresco.
El matrimonio no es el cielo ni el infierno, es simplemente el purgatorio
Escúchalos, préstales atención: quien nunca toca la tierra, puede que nunca llegue al cielo.
Mi espíritu se mece como un mástil, obras de teatro en el tormentoso cielo y, al igual que las velas hinchadas por el viento, se llena mi imaginación.
Cuando agitas tu cendal, sueño eterno de Martí, tal emoción siento en mí, ¡que indago al celeste velo si en ti se prolonga el cielo o el cielo surge de ti!
En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.
Las estrellas están ebrias de cielo, y tú, vida, tú tienes tu estrella, y tú muerte, muerte, tienes la tuya...
Todos insisten en su inocencia, a toda costa, aun si ello significa acusar al resto de la raza humana y aun al cielo.
La ética no consiste en formular preceptos caídos o dictados desde el cielo, sino que es consecuencia de tomar consciencia de lo que somos.
Callan los grillos bajo la hierba que el viento aplastó. Las auras giran lento por un cielo cargado de pesar. No veremos jamás tu pueblo, tu fanfarria, tu brujo.
Empezó a caer una nieve menuda, y de repente cayeron grandes copos. Aullaba el viento, había empezado la tormenta. En un instante, el cielo se juntó con el mar de nieve. Todo desapareció.
Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas.
Creen que tienen sangre azul, creen que son representantes de Dios en la tierra, creen que estamos recién en la creación y que nosotros somos sus esclavos, creen que tienen la llave para ir al cielo, pero no saben que el pueblo tiene las llaves para ir a dónde quieran.
Haremos brotar la vida, desde esta muerte que nos sirven en la mesa, en sus hospitales, escuelas, universidades, nuestro cielo está estrellado y todas están de pie listos para rendir el examen de la historia.
Si existiría el cielo ya todos nos habríamos mudado para allá...
Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino
¿De qué desierto antiguo eres memoria que tienes sed y en agua te consumes y alzas el cuerpo muerto hacia el espacio como si tu agua fuera la del cielo?
La imaginación abre a veces unas alas grandes como el cielo en una cárcel grande como la mano.
El amor es una fuente inagotable de reflexiones: profundas como la eternidad, altas como el cielo y grandiosas como el universo.
Aunque mucho sea tomado, mucho permanece, y aunque no somos ahora esa fuerza que en los viejos tiempos movía tierra y cielo, lo que somos, somos. Un parejo temple de corazones heroicos, debilitados por el tiempo y el destino, pero fuertes en voluntad, para esforzase, buscar, encontrar y no ceder.
Los hombres, mayormente, son como los cielos y la tierra, pero las mujeres entre otras cosas, son como los cielos y el infierno.
Para nosotros, no es un ángel caído del cielo en la animalidad sino un ser en ascendente evolución, no purga sus pecados sobre la tierra sino que hace de ella el escenario de la maravillosa aventura de su vida inteligente, en busca de la libertad y queremos arrancar de esas creadoras fuerzas supremas, el lastre pesado de los siglos de barbarie y de barbarie actual.
Tú tienes, para mí, todo lo bello que cielo, tierra y corazón abarcan.
Yo tengo, para ti, todo lo noble que cielo, tierra y corazón abarcan, el calor de los soles... ¡De los soles que, como yo, te aman!
El hombre es un dios caído que se acuerda del cielo.
Un aire frío pasa
La luz del cielo baja, el Cristo nació ya, y en un nido de paja cual pajarillo está. El niño está friolento. ¡Oh noble buey, arropa con tu aliento al Niño Rey!
La tristeza es un don del cielo, el pesimismo es una enfermedad del espíritu.
Los cantos y los vuelos invaden la extensión, y están de fiesta cielos y tierra... y corazón
Cuenta un sabio de hoy que una estrella fugaz en el cielo azul tapaba al astro lunar
Después de cada batalla se encogía su corazón, el debía mostrar orgullo cuando sólo sentía horror. Preguntaba siempre al cielo que no había ganado que, pero nunca nadie supo responder
El cielo acostado, detuvo el tiempo en el beso, y ese beso a mí en el tiempo
El día de la despedida, desde esta playa de mi vida, te hice una promesa, volverte a ver así, más de cincuenta veranos hace hoy que no nos vemos, ni tú ni el mar ni el cielo, ni quien me trajo a ti
En el cielo hay playas donde ves la vida pasar, donde los recuerdos no hacen llorar, vienen muy despacio y se van
Perdona que entré sin llamar, no es ésta la hora y menos el lugar. Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal
Viendo llover, nos quedamos dormidos, viendo llover el cielo azul de un domingo
Las mismas cosas tienen diversas apariencias. Las pirámides de Menfis parecen al amanecer, conos de luz rosada, y a la puesta del sol, sobre el cielo rojizo, se muestran como negros triángulos. Tú me reprochas que niegue las apariencias, cuando, al contrario, las apariencias son las únicas realidades que reconozco.
El mar, que para la mirada humana no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba.
El poeta cree que cuando muera se irá volando con todo y cama, derechito al cielo
Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora
¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.
La igualdad es un tesoro: si la tienes en el tiempo, tienes el reino de los cielos, y la plena beatitud.
Quien es un águila, puede lanzarse hacia la altura y avanzar sobre los serafines, por mil cielos.
Entre los más tempranos entretenimientos de Emily estaba el corretear por los escenarios de la naturaleza. Prefería, eso sí, los paseos entre los bosques silvestres a los paisajes más tiernos, y aún más los refugios de las montañas, en los que el silencio y la grandeza de la soledad imprimían un temor sagrado en su corazón y llevaban sus pensamientos al Dios de los cielos y de la tierra.
Las cumbres de las montañas, tocadas de un tinte púrpura, se elevaban hacia el cielo creciendo desde su base, donde estaba el valle abierto, marcado sin las líneas formales del arte y las altas ramas de los cipreses y los pinos, a veces asomando por una mansión en ruinas, cuyas columnas rotas surgían entre las ramas de un pino que parecía inclinarse sobre su caída.
Los dos miramos el cielo azul, el castaño sin hojas con sus ramas llenas de gotitas resplandecientes
Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres puro por dentro, y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz.
Aquel que guarda una ofensa pierde el cielo de la felicidad.
Con el dinero se puede comprar un lugar en el cementerio, pero no un lugar en el cielo.
Dios ha construido un circuito en el cielo y se ha llevado a Senna para que corra con él.
Podéis medir el cielo y la tierra, pero nunca la mente humana
Si sumas todas las estrellas del cielo, todos los granitos de arena en los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto te quiero
Encontraremos paz. Escucharemos ángeles. Veremos el cielo centelleando con diamantes.
Acumula tesoros en el cielo el que da a Cristo. Y da a Cristo el que da al pobre.
Y esta 'tierra' (el cuerpo de Cristo) fue excavada y arada con los clavos y con la lanza, y de ella se dice: La tierra excavada dará fruto a su tiempo. La carne de Cristo, traspasada, dará el reino de los cielos.
Dos estrellas han caído del cielo y a tu cara han ido a parar, se ha convertido en dos ojos, tan verdes, que se confunden en el fondo del mar.
Bajo el agua, bajo el cielo diabólico de Spa-Francorchamps.
Lo cierto es que el cielo se está poniendo más negro que la axila de un grillo (Gran Premio de Europa de 2007).
Desgarrada la nube, el arco iris brillando ya en el cielo, y en un fanal de lluvia y sol el campo envuelto. Desperté ¿Quién enturbia los mágicos cristales de mi sueño?
En esta vida en que estamos todos somos peregrinos del cielo, aunque caminamos por diferentes caminos
Dado, pues, que el cielo es sensible, habría de ser una de las cosas individuales: pues vimos que todo lo sensible se da en combinación con la materia.
Está claro, a la vez, que no existe lugar ni vacío ni tiempo fuera del primer cielo.
Llamamos, pues, cielo en un sentido a la entidad del orbe extremo del universo, o al cuerpo natural que se halla en el orbe extremo del universo: solemos, en efecto, llamar cielo a la extremidad del universo y a lo más alto, donde decimos también que reside toda divinidad.
Pero tampoco es posible que se genere ningún cuerpo fuera del cielo: pues será por naturaleza o contra la naturaleza. simple o compuesto.
No te amo, amo mis celos, esos celos son lo único tuyo que me queda. Cuando desaparezca en esos cielos de odio te ladraré porque no vienes.
¡Hazte a la idea! Ahora, el Cielo y el Infierno nos tienen agarrados por la espalda y toda nuestra vieja simulación nos ha sido arrancada...
Los cielos proclaman la gloria de Kepler y Newton.
Si el mar es sólo espejo: los colores del mar son los del cielo. ¿Los colores de mi alma? -Espejo es también ella.
La vida fluye incesable y uniforme, duermo, trabajo, discurro por Madrid, hojeo al azar un libro nuevo, escribo bien o mal -seguramente mal- con fervor o con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván y contemplo el cielo, añil y ceniza. ¿Y por qué había de saltar de improviso el evento impensado?.
Eres el sol de los cielos de mi santidad, no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavío de la vida.
La humildad exalta al hombre al cielo de la gloria y poder.
Yo no era más que un hombre como los demás, recostado en su lecho, cuando he aquí que las brisas del Todoglorioso me embargaron y me instruyeron en el conocimiento de todo cuanto ha sido. (...) Y Él me ordenó que alzara la voz entre el cielo y la tierra.
Enumerando todas las dificultades que se me ocurrían, me desanimaba y me pasaba los días sin hacer nada. Fue entonces, lo recuerdo muy bien, cuando él vino como un milagro caído del cielo.
Miré una y otra vez al cielo, absorta en esos pensamientos. Estoy aquí, ahora, con mi cuerpo, mirando al cielo. Éste es mi espacio. Absorta en esa vida a la que mi cuerpo sólo daría cobijo una vez, bella como el crepúsculo que resplandecía a lo lejos.
Clara, bella y perfumada, era una tarde serena, de esas tardes en que el cielo todas sus galas ostenta, en que la brisa y la flor nos hablan con voz secreta, en que las bellas inspiran, en que medita el poeta, en que el infame se esconde, en que el pueblo se recrea.
El color nace con uno, es instintivo, elegí el color para las flores y el paisaje, para mis barcos y mis cielos, para este riachuelo que prolonga mi vida hacia un río de cambiantes tonos. El color nunca muere, y yo entre colores seguiré viviendo, iré prendido a los colores hasta después de muerto.
El cielo cura y el médico cobra la minuta.
El cielo cura, y el médico cobra los honorarios.
¡Alabad el árbol que desde la carroña sube jubiloso hacia el cielo!
¿De dónde eres? -Soy un fan de Liverpool desde Londres. Bien, entonces, ¿cómo se siente al estar en el cielo?- respondió Shankly
Entre nosotros y el cielo o el infierno no hay más que la vida, que es la cosa más frágil de todas
Entre nosotros y el cielo o el infierno, no hay otra cosa que la vida, que es la más frágil de todas las cosas.
Nadie es libre. Hasta los pájaros están encadenados al cielo.
Tan feliz de estar vivo bajo el cielo azul, en esta nueva mañana, nueva mañana, en esta nueva mañana contigo.
El sentido de la muerte de Cristo es que Cristo tomó los pecados del mundo, de forma que lo que soltamos no vuelva a nosotros rebotando, y que nuestra naturaleza pecadora no coseche la muerte obvia. No son nuestras buenas obras lo que nos abre las puertas del cielo
De repente, ante los viajeros, apareció una colina. El automóvil la abordó como una tromba. Llovía a cántaros. Los relámpagos enviscaban el cielo con pegajosos resplandores. La colina, creciendo paulatinamente, se convirtió en montaña.
El cielo se embaldosaba de nubes amarillentas y de mal aspecto. Hacía frío. A lo lejos, el mar empezaba a cantar en un tono desagradable.
¿Sabes como pienso en mí mismo? Como un ser humano. Porque, quiero decir que no quiero ser como lo que Confucio dice, pero bajo el cielo, bajo el cielo no hay sino una familia. Lo que pasa es que las personas son diferentes
Los cristianos que más hicieron por el mundo presente fueron precisamente aquellos que pensaron más en el venidero. Fue a partir de que los cristianos comenzaron a pensar menos en el otro mundo que se hicieron más ineficaces en éste. Apunta al cielo y también le darás a la tierra, apunta a la tierra y no le darás a ninguno.
La idea de que Dios es un hombre blanco más grande de lo normal con una barba flameante que se sienta en el cielo y cuenta la caída de cada gorrión es ridícula. Pero si por Dios uno quiere decir el conjunto de leyes físicas que gobiernan el Universo, entonces claramente hay un Dios así. Este Dios es emocionalmente insatisfactorio... no tiene mucho sentido rezarle a la ley de gravedad.
Mis ejércitos serán los árboles y animales de los bosques y las aves del cielo
Las palabras no nacen amarradas, saltan, se besan, se disuelven, en el cielo libre apenas un dibujo, son auténticas, amplias, puras, insuperables.
México es la ciudad en donde lo insólito sería que un acto, el que fuera, fracasase por inasistencia. Público es lo que abunda, y en la capital, a falta de cielos límpidos, se tienen, y a raudales, habitantes, espectadores, automovilistas, peatones.
Gracias por los cielos de indiferencia y tierras de amargura que tanto y mucho fueron. Gracias por las desesperaciones, soledades.
Invitar al paisaje a que venga a mi mano, invitarlo a dudar de sí mismo, darle a beber el sueño del abismo en la mano espiral del cielo humano.
Sin la ausencia presente de un pañuelo se van los días en pobres manojos. Mi voluntad de ser no tiene cielo.
Inmerso en mi silencio eres el cielo que sostiene un arroyo, que levanta un árbol. En que un lucero corta su voz de eternidad.
¡Tú no te acabas nunca, tú no te apagas nunca! Aquí tenéis la lumbre, la que lo coge todo para quemar el cielo subiéndole la tierra.
La vida es toda una lucha, cuya palma triunfal está en los cielos
El dueño del cielo azul me pidió que le de la mano, y mi corazón lloró de amor.
Desearte es ver todos los árboles y el cielo, el agua y el aire en ti. Mi vida se ha hecho simple, clara, ardiente, limpia.
Tu olor de cabellera bajo el agua azul con peces negros y estrellas de mar y estrellas de cielo bajo la nieve incalculable de tu mirada.
Velo desgastado libre cielo y brevemente nocturno en el ojo con párpado embriagado miente el vaso roto para siempre en tu mano libertad.
Cielo o infierno, ¿qué importa?
La amplitud del cielo, la arquitectura movible de las nubes, las coloraciones cambiantes del mar, el centelleo de los faros, son un prisma maravillosamente apropiado para distraer los ojos, sin cansarlos jamás
La música excava el cielo
Que procedas del cielo o del infierno, qué importa, ¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo! Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta De un infinito que amo y jamás he conocido.
Que procedas del cielo o del infierno, qué importa,¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo!Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puertaDe un infinito que amo y jamás he conocido
¡Mira Hannah, mira hacia el cielo!. Al alma del hombre le han sido dadas alas, y está volando hacia el arco iris y la luz de la esperanza
¿Cuánto tiempo pueden los hombres prosperar entre paredes de ladrillo, caminar sobre pavimentos de asfalto, respirando humo de carbón y de petróleo, crecer, trabajar, morir, con apenas una idea sobre el viento, el cielo, y los campos de grano, viendo sólo la belleza hecha máquina, con la calidad de vida semejante a la de los minerales?
Los sufrimientos abaten, mas con voluntad de hierro también logran dominarse los más crueles sufrimientos, y si acaso en este mundo no encontramos el consuelo, seamos firmes en la lucha, nunca jamás desmayemos, que lo que niegue la tierra lo hallaremos en el cielo.
¡Cuántos son los que con voces llenan los cielos y tierra y sin cesar de sus labios se desprenden duras quejas! ¡Cuán dichoso yo sería, van diciendo, si pudiera hacer esto o bien aquello! -¡Hazlo! La suerte contesta, y en vez de crecer su dicha, crecen a veces sus penas, que sólo es dichoso el hombre que con poco se contenta, a su suerte se acomoda y delirios no alimenta.
Y sin embargo, el aire está cargado de flores que no son, sin embargo, ya han abierto en un cielo radiante.
He vuelto mis ojos, convocados por ti. Esta tormenta que surge no retendrá mi espíritu, sino que lo exaltará. Todo mi cielo residió en tu pecho, y sólo allí encontraré la eternidad.
Me enseñó muchas cosas y aprendí mucho, y sin presumir de nada, ¡agarré el cielo con las manos, con cada palabra, cada mañana!
Si bajara un enviado del cielo y me garantizase que mi muerte fortalecería nuestra lucha, diría que hasta valdría la pena
Dentro de las entrañas de los elementos, y en él somos torturados y permanecemos eternamente. No tiene límites, ni está circunscrito por nada. Doquiera que nosotros estamos está el infierno y donde el infierno esté siempre hemos de hallarnos nosotros. Y, para concluir, cuando el mundo se disuelva y todas las criaturas sean purificadas, todo lo que no sea cielo será infierno.
Marchemos contra los poderes del cielo y colguemos en el firmamento negras flámulas para anunciar la matanza de los dioses.
¡Ah, si yo pudiera! Pero cielos y tierra conspiran para tornarme miserable. Recibid mi corona. ¿Recibirla? No, mis manos inocentes no se mancharán con tan sucio crimen. A ver quién de vosotros desea más mi sangre y gloriaos de ser asesinos de un rey. Ea, matadme.
El don más noble y excelente que el cielo ha concedido al hombre es la razón, y entre todos los enemigos con los que la razón tiene que luchar, el placer es el más importante.
Tocar el cielo con el dedo.
Quiero tener el cielo desnudo entre las manos: deshacer lentamente el color de las cosas, el germen del dolor.
No existe una teoría. Sólo tienes que escuchar. El placer es la ley. Me gusta la música con pasión. Y porque me gusta trato de liberarla de las tradiciones estériles que la ahogan. Es un arte libre que brota - un arte al aire libre, sin límites, como los elementos, el viento, el cielo, el mar. En ningún caso debe ser cerrado y convertido en un arte académico.
La moda no existe sólo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo.
La moda no existe sólo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con las ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo
Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! Unos ojos que recuerdo.
Para describir el cielo, no es necesario transportar hasta él los materiales de la tierra. Es necesario dejar la tierra, sus materiales, allí donde están, a fin de embellecer la vida con su ideal.
Amar y reconocer los defectos de aquellos que se aman, odiar y reconocer las cualidades de aquellos que se odian, son dos cosas bastante raras bajo el cielo.
Cosa del cielo es poseer la verdad, cosa del hombre es buscar la verdad. Quien posee lo verdadero acierta lo justo sin esfuerzo, logra el éxito sin reflexionar.
Cuando tenía quince años, estaba empeñado en aprender, a los treinta, contaba con una base firme, a los cuarenta, ya no tenía dudas de nada, a los cincuenta, conocía la ley del cielo, a los sesenta, tenía los oídos bien abiertos, a los setenta, era capaz de satisfacer los deseos de mi corazón sin excederme.
El cielo gobierna los acontecimientos del mundo sin ser visto, esta acción oculta del cielo es lo que se llama el destino.
No puede ser calificado de noble quien desconoce la voluntad del cielo, no puede estar asentado sobre una base firme quien ignora las leyes de las conveniencias («li»), no puede conocer a los hombres quien no entiende de las palabras de ellos.
Si después de morir me voy al cielo, tendrá que ser como aquí, sólo que liberado de estos torpes sentidos, de estos pesados huesos.
Gota pequeña, mi dolor. La tiré al mar. Al hondo mar. Luego me dije: A tu sabor, ¡Ya puedes navegar! Más me perdió la poca fe...La poca fe de mi cantar. Entre onda y cielo naufragué. Y era un dolor inmenso el mar.
Cuando encuentras tu camino, el cielo se hace más dulce.
Hesíodo, cuyos escritos juntamente con los de Homero contenían el sistema canónico de los cielos, supone que dioses y hombres han surgido por igual de fuerzas desconocidas de la naturaleza.
Tu rosa mi rosa, escribirá llameantes taumaturgias, cuando el cielo llueva luceros de miel y titilen luciérnagas de harina.
Bajo los grandes cielos afelpados de sombras ó dorados de soles, arropada en el manto pálido y torrencial de mi melancolía, con una astral indiferencia miro pasar las intemperies...
El triunfo de la noche. De tus manos, más bellas, fluyen todas las sombras y todas las estrellas, y mi cuerpo se vuelve profundo como un cielo.
Una paloma blanca como la nieve asoma, yo olvido el ave egregia y el bruto que foguea pensando que en los cielos solemnes de la idea a veces es muy bella, ¡Muy bella una paloma!
Dios tiene dos tronos. Uno en lo más alto de los cielos y otro en el más humilde de los corazones.
¿Y esto es morir? Pues es la misma bienaventuranza. La tierra retrocede, se abre el cielo, Dios me llama. Debo irme.
Esto es lo que el cielo no sueña: el olor de la mujer y sus suspiros, la voz del hombre y sus abrazos, el latido acompasado de los que duermen juntos esta noche.
He aquí el más profundo secreto que nadie conoce (he aquí la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida, que crece más alto de lo que un alma puede esperar o una mente puede ocultar) y éste es el prodigio que mantiene a las estrellas separadas
Y amarte a ti así más que verdaderamente, jamás ha habido un tonto tan grande que no acertara a sacudirse todo el cielo sobre su cabeza con una sonrisa.
La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna. La luna tiene dos noches de edad. Yo, una
Oro, poder y riquezas muriendo has de abandonar, al cielo sólo te llevas lo que des a los demás
La cámara fotográfica no podrá competir con el pincel y la paleta mientras no pueda utilizarse en el cielo y en el infierno.
El cielo es el hogar. La utopía esta aquí. El Nirvana es ahora
Nuestras glorias flotan entre el cielo y la tierra.
Descendiendo del cielo a la tierra, donde siempre hay sombras porque hay colinas.
Ha visto que el reino de este mundo está lleno de poder, belleza, guerra, una radiante corteza que se levanta rodeando fuegos centrales, entretejidos con los cielos que han descendido. Los hombres, declarando que los inspira, actúan llenos de gozo en la superficie terrestre, teniendo los más agradables torneos con otros hombres, felices, no porque son varoniles sino porque están vivos.
Todos somos instrumentos del cielo. Nuestro trabajo no es un designio sino un destino.
La religión es una cadena de oro que une la tierra con el cielo.
Que nuestro ejército sean los árboles, las rocas y los pájaros del cielo.
Mi gente es morena de piel. Viste de manta blanca y calza huaraches... Se adornan con collares de oro o se ata al cuello un pañuelito de seda rosa. Se mueve despacio, habla poco y contempla el cielo. En las tardes, al caer el sol, canta.
Antes, el Ángel de la Independencia era lo primero que se veía parado contra el cielo, a ras del aire, donde empiezan las nubes. Era el sueño más acariciado de los niños de provincia en sus tardes de calma cosquilleante.
Lilus sabe por qué las piedras quieren estar solas...Sabe cuando va a llover, porque el cielo está sin horizontes, compasivo. Ha tomado entre sus manos pájaros calientitos y puesto plumas tibias en sus nidos. Es diáfana y alegre. Un día tuvo una luciérnaga y se pasó toda la noche con ella, preguntándole cómo encerraba la luz...
El efecto de la nieve es admirable, sobre todo durante los días sin sol, cuando el azul del cielo está enteramente velado por las nubes y hasta adquiere un tono obscuro por su contraste con la superficie de la tierra, cubierta de resplandeciente blancura.
La fábrica, desde luego, es una enorme construcción que, lejos de estar rodeada de árboles, se levanta en medio de un espacio desnudo casi a la altura de las colinas cercanas. Al lado del edificio, una chimenea parecida a un obelisco, se eleva a más de diez metros sobre el edificio y parece aún prolongarse hacia el cielo por las negras columnas de humo que de ella salen.
La incesante batalla por la vida, que nos ha hecho enemigos del animal de los prados y del pájaro del cielo, excita también nuestros instintos contra los habitantes del arroyo.
No hallándose el hombre en medio del cielo y el infierno, no tendría pensamiento, ni voluntad, menos aun libertad y elección, porque todas estas cosas las tiene el hombre por el equilibrio entre el bien y el mal.
Deja de vigilar a tu alma, ¡mírala cómo sale de estampida al cielo!... Al menor descuido, envuelta en llamas, se suelta y se va hacia otros mundos. ¿De dónde vendrá esa súbita llamarada que la arroja al destierro en parajes celestiales mientras tú te quedas aquí, como victima junto a un cuerpo abandonado?
Las religiones me enseñaron la senda de la felicidad, a costa mía. Pero la ilusión de estar aquí es más estimulante que la serenidad de no estar en ninguna parte, de estar en los cielos.
- ¿Adónde? - Adónde vuelas, arriba adónde escapas, por dónde va tu carne sin vista ya y sin tacto, sin calor, viva, pura, eternidad latiendo cielo ya toda y árbol.
Todos los pecadores serían desdichados en el cielo.
El cerebro es más grande que el cielo si los pones uno junto al otro el primero contiene al segundo y sin dificultad te incluye a ti también.
El Cielo ronda tenazmente a aquellos que lo encuentran aquí abajo, y los arrebata.
Naturaleza no es lo que vemos, la montaña, el poniente, la ardilla, el eclipse, el abejorro, no, naturaleza es el cielo, naturaleza es lo que oímos, el bobolink, el mar, el trueno, el grillo, no, naturaleza es la armonía, naturaleza es lo que sabemos, no tenemos arte para decirlo, tan impotente es nuestra sabiduría para tanta simplicidad.
Sólo sabemos toda nuestra altura si alguien le dice a nuestro ser: ¡Levanta! Y entonces, fiel consigo, se agiganta hasta llegar al cielo su estatura.
Haría lo que sea por ti Para demostrarte cuanto te adoro Pero ya se acabo Es muy tarde para salvar nuestro amor Solo prométeme que pensaras en mi cada vez que mires el cielo y veas una estrella porque soy Soy un cohete en el espacio y tu corazón es la luna Y lo apunto directamente a ti Directo a ti 250 mil millas en una noche clara de junio Y estoy tan perdido sin ti
El cielo debe ser un lugar terriblemente aburrido si los pobres de espíritu viven allí.
Llega a dar gusto el cielo, dan ganas de tocarlo, como decía usted: dan ganas de tirarse al cielo de cabeza.
Un cielo especular es todo lo que se ve del agua invisible que lo refleja.
Genio. Déjalo, por favor. Todo eso es inútil, no te esfuerces en vano con éste. (Escritos de crítica religiosa y política). (Julio II excluido del reino de los cielos).
¿Para qué derriba con trabucos los lugares el que tiene las llaves del reino de los cielos?
El crepúsculo nos ha seguido desde Seattle, y el cielo está bañado de ópalo, rosas y aguamarinas entretejidos juntos como solo la madre naturaleza sabe hacer.
Se borrará en tus labios la forma de los míos, y el cielo de tu vida tendrá un color distinto al de mi corazón.
Te esperaré apoyada en la curva del cielo y todas las estrellas abrirán para verte sus ojos conmovidos.
¡Cuando voy a ti, quisiera ser viento para arrebatarte más allá del cielo!
Y tú, como piloto descuidado, que en medio del mar Jonio mal seguro, cuando más lo alborota el Austro airado en el cielo poniendo un velo obscuro, reposa y el timón deja olvidado, sin prevenir remedio al mal futuro ¿Tan descuidado duermes, olvidando las armas que te están amenazando?
¿Qué hay en la tierra o el cielo que no esté sujeto a la ley de la obediencia? Todos los seres reciben órdenes y, a su vez, gobiernan sobre otros. Cada tierra tiene su rey respectivo.
Conozco pintores que no saben copiar hombres y pretenden subir a los cielos a pintar dioses.
Siempre será el motivo de las admiraciones del mundo, y el de sus perennes bendiciones al cielo, ver que una pluma sea el intérprete fidelísimo de los pensamientos más escondidos de un hombre.
La lluvia es el llanto del cielo: en sus ojos de enamorado con la tierra, concluye como la cólera del hombre con su amada: con lagrimas copiosas.
Yo lo he dicho ya otras veces, soy el pequeño gorrión de una bandada inmensa, a quien Perón, el cóndor que domina las alturas, enseñó a volar cerca del cielo. (27 de octubre de 1951).
A cuenta de prometer, el reino de los cielos, algunos vivillos lo que están haciendo. Es su propio cielo particular en la Tierra
Pensamiento que al cielo subes y subes.
¿Has cumplido con tu deber? Confía en el Cielo que no te abandonará.
Estaba yo un día solo. Había pasado el águila real, y no solamente me había brindado uno de sus penetrantes vuelos de caza, sino que había estado describiendo las más fantásticas acrobacias en compañía de su pareja. ¡El águila! El macho y la hembra colgados en el cielo estuvieron como cinco o diez minutos, ¡quien sabe!... ¡Yo estaba prendado de sus alas!, ¡yo quería volverme pájaro!
En Andalucía todo es arte, la campiña verdinegra de las tierras de labranza y de los anchos olivares, la quebrada de las sierras y serrijones de más gallarda estampa, la luz inmaterial y pastosa de los cielos, la elegancia blanca de la cal que, como decía Federico, ponía desnuda y blanca la noche.
Vengo después de la orilla del mar, en donde las nubes quimeras del viento semejan fragatas fantásticas navegando el cielo azul.
No nos hagamos ilusiones con el cielo que el cielo no da asidero a la esperanza. El cielo es un señuelo para los tontos, y una justificación descarada para el crimen de traer hijos a este mundo. Nadie va para el cielo. Todos vamos hacia la muerte y sus gusanos
¡Míralo galopar al fondo de los bosques!... ¡Qué importa, hermoso demonio! A tu merced me encuentro... ¡Tómame sobre la tierra ensordecido a pesar de todos sus ecos, bajo el cielo que ciega a pesar de sus astros de oro, camino exasperando mi fiebre y mi deseo, con el puñal del frío en pleno rostro.
Amigos míos, pedid a Dios la alegría. Sed alegres como los niños, como los pájaros del cielo
¿Qué pasa en la Tierra que el cielo es cada vez más chico?
En la oscuridad te llamé, todo era silencio y una brisa que se llevaba la cortina. En el cielo apagado una estrella ardía, una estrella partía, una estrella moría.
No lo dejes morir. Porque un cielo como este una tierra como esta, jamás nos la regalarán.
Una de las cosas más extrañas de la vida es que sólo muy de vez en cuando se siente la impresión de que se vivirá para siempre. Esta sensación se tiene en ocasiones como cuando se sale al amanecer y se mira el pálido cielo que empieza a cambiar de color.
Dura es la ley de amor, pero por dura que sea, hay que obedecerla, pues la tierra y el cielo por ella están unidos desde el fondo de las edades.
Igual que el navegante a quien el fuerte viento desalienta mira a dos luces del nocturno cielo, lo mismo, en mi tormenta de Amor, miro en dos luces al brillante signo en el que hallo mi único consuelo.
El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.
Alentáos y reunid por un instante vuestros esfuerzos a los nuestros, en un instante de vigor y de actividad vais a recobrar el don más precioso del cielo, que sólo la seducción, la intriga y la perfídia pudieron arrebataros
El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo.
Y siempre abrazar, gente, tierra, cielo, estrellas, como yo, libremente.
Creo en la naturaleza, en las aves, el mar, el cielo, en todo lo que puedo ver o que tiene evidencia real. Si estas cosas son las que entendemos por Dios, yo creo en Dios. No creo en un Dios personal a quien busco por comodidad o a una persona física que me guíe.
Ayer, al abrir los ojos sobre el mundo, vi el cielo revolverse de parte a parte. Yo quise levantarme, pero el silencio sin extrañas refluyó hacia mí, sus alas paralizadas. Irresponsable, a caballo entre la Nada y el Infinito, me puse a llorar.
Los cuervos afirman que un solo cuervo podría destruir los cielos. Incuestionable es la cosa, pero no prueba nada contra el cielo, porque cielo significa precisamente la imposibilidad de los cuervos
Eternidad en tus brazos...Cielo, infierno, todo, todo en tí y de nuevo en tí...Oh, déjame loco, insano... ¡La común, prudente estrecha realidad, ya no es suficiente por más tiempo, debemos vivir con toda nuestra vivencia, amor, y toda nuestra congoja!
Y para que no te haga desmayar este presupuesto, acuérdate que donde hay trabajos de mundo, hay favores del cielo, y donde hay contradicciones de naturaleza, hay socorros de gracia...
Vivir quiero conmigo,
Nací para amarte con cada latido de mi corazón...Sí, nací para cuidar de ti, cielo, cada día de mi vida.
No has visto nada como esto, nunca en tu vida... Es como subir al cielo y regresar con vida, déjame contarte sobre esto.
Cada uno de nostros es su propio clima, determina el color del cielo dentro del universo emocional en el que habita
La Biblia enseña a llegar al cielo, no cómo funcionan los cielos
Recordando que la sabiduría y el poder y la bondad del Creador en ninguna parte se muestra tan bien como en los cielos y los cuerpos celestes, podemos fácilmente reconocer el gran mérito de Aquél que ha traído estos cuerpos a nuestro conocimiento, y que, a pesar de su casi infinita distancia, los ha presentado fácilmente visibles
Yo diría aquí algo que escuché de un eclesiástico del grado más eminente, : La intención del Espíritu Santo es enseñarnos cómo se va al cielo, no cómo funcionan los cielos
El cielo sombrío, el suelo cubierto de nieve más brillante aún por contraste con ese cielo sombrío, ya no hay mirlos, ya no hay gorriones, la nieve ha absorbido toda idea y todo sentido.
El monstruo había huido por el caño de desagüe, también como los gatos o como los presidiarios, que serían capaces de escalar el cielo valiéndose de un caño de lluvia.
La trivialidad del verso y la vulgaridad casi popular de la melodía parecían tanto más convertidas en belleza por un soplo que las levantaba y arrebataba al cielo en las alas de la pasión. Porque aquella voz angélica glorificaba un himno pagano.
Tu alma es muy hermosa -repuso la voz grave del hombre- y te doy las gracias. No hay emperador que haya recibido regalo igual. Esta noche los ángeles lloraron en el cielo.
Con la ayuda del cielo, he conquistado para vosotros un gran imperio. Pero mi vida fue demasiado corta para lograr la conquista del mundo. Esa tarea queda para vosotros
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
El cielo se cansó de la soberbia y el lujo de China... Yo soy del norte bárbaro. Llevo la misma ropa y como los mismos alimentos que los pastores de vacas y caballos. Hacemos los mismos sacrificios y compartimos nuestras riquezas. Veo a la nación como a un niño recién nacido y me preocupo por mis soldados como si fueran mis hermanos
Ciertos hombres de mal corazón creen reconciliarse con el cielo cuando dan una limosna.
La idea de que en el cielo hay una mayor igualdad de clases es lo que, en el fondo, lo hace tan agradable a los ojos de los pobres.
Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.
Si la razón, hija del cielo, pudiera opinar de belleza, la única fealdad sería la enfermedad. F-759
Sólo dejo el sonido de muchas palabras oídas al azar con ecos burlones. Canté al cielo. El exilio me hizo libre, llevándome de mundo en mundo, desde todos los mundos.
¿Nunca has, en sueños, en el cielo de otra cama contado nuevas estrellas?
La eternidad profunda sonreía en tus ojos...Oh antorchas del mundo, en el cielo encendeos.
Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, este arbusto, esta fuente, este desvelo?
La justicia está en el infierno, en el cielo sólo la tolerancia.
En todos los climas, bajo todos los cielos, la felicidad siempre está en otra parte.
El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo, y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.
Por la carne también se llega al cielo. Hay pájaros que sueñan que son pájaros y se despiertan ángeles.
Dime que no me conformarás nunca, ni me darás la felicidad de la resignación, sino la felicidad que duele de los elegidos, los que pueden abarcar el mar y el cielo con sus ojos y llevar el Universo dentro de sus cuerpos.
Si no caminara cotidianamente en la navaja que separa las nubes del cielo y el infierno y fuera una mujer de lino en un país planchado, desarrollado, lleno de todo lo que aquí nos falta... Seguramente hubiera pasado a tu lado sin mirarte, sin que me vieras. Seguramente, ni vos ni yo estaríamos ahora sentados mirándonos, tocándonos, acariciando, como a un niño el tiempo.
Así pues, donde estaba la Osa, por razón de ser lugar la parte más eminente del cielo, se coloca la Verdad, que es la cosa más alta y más digna,...
Del Capricornio no digo nada porque me parece dignísimo merecedor del cielo por habernos hecho un beneficio tan grande al enseñarnos la receta con que pudimos vencer a Pitón, porque era preciso que los dioses se transformaran en bestias si querían salir victoriosos de aquella guerra y nos impartió doctrina haciéndonos saber que no se puede mantener superior quien no sabe hacerse bestia.
Dispogámonos, digo, primeramente en el cielo intelectual que está dentro de nosotros y luego en este otro sensible que se presenta corporalmente a nuestros ojos.
Si así, dioses, limpiamos nuestra morada, si así renovamos nuestro cielo, nuevas serán las constelaciones e influjos, nuevas las impresiones, nuevas las fortunas, porque todo depende de este mundo superior y efectos contrarios dependen de causas contrarias.
¡Éstas son, dioses, nuestras obras, éstas son las egregias manufacturas nuestras con que nos ensalzamos a los ojos del cielo! ¡Mirad qué hermosas construcciones, apenas diferentes de las que suelen hacer los niños cuando manejan el barro, la masa, las mezlas, las ramitas y pajitas, tratando de imitar las obras de los mayores!
Caminamos en la tempestad, pero más allá de ella está el sol, el sol de Dios, espléndido, eterno. Ellos podrán, durante algún tiempo, velarlo, encubrirlo a nuestras miradas, pero jamás borrarlo del cielo.
La ruborosa cara del cielo despierta el oasis para el nómada amor.
En la realidad, por supuesto, hay tantos falsos dioses en el cielo como reyes y príncipes en el mundo.
Un sólo pensamiento de gratitud hacia el cielo, es la oración más perfecta
Mientras que las nubes en el cielo ya se van tiñendo de carmín, duerme niña, duerme sin recelo, que velando estoy cerca de ti.
Dulce es al hombre en su penoso duelo, cuando el tormento pertinaz le aterra, decir burlando a la mezquina tierra: Allí es mi patria, y señalar el cielo.
Creo que si miramos siempre al cielo acabaremos por tener alas.
Creo que si miráramos siempre al cielo, acabaríamos por tener alas
Creo que sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas.
No he recibido del cielo un temperamento optimista. Nadie percibe en mayor grado que yo lo miserable que es la condición de la vida. No creo en nada, ni en mí siquiera, lo que no es corriente.
Creo que si miráramos siempre al cielo, acabarí­amos por tener alas.
Despierta ríes y al reír tus labios inquietos me parecen relámpagos de grana que serpean sobre un cielo de nieve
Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!, un cielo gris, un horizonte eterno y andar..., andar
Hoy la tierra y los cielos me sonríen, hoy llega al fondo de mi alma el sol, hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado.... ¡hoy creo en Dios!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida,Y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista, Mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a dó camina, Mientras haya un misterio para el hombre,¡Habrá poesía!
Por una mirada, un mundo, por una sonrisa, un cielo, por un beso... ¡Yo no sé que te diera por un beso!
Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... ¡Yo no sé que te diera por un beso!
Cuerpos de luz, corriendo en pleno cielo, cristales de amor amarillo...
Ponga un pez en la tierra y él recordará el océano hasta el día de su muerte. Coloque un pájaro en una jaula, y aún así, el pájaro nunca se olvidará del cielo.
Quien se siente al fondo de un pozo para contemplar el cielo lo encontrará pequeño
Quisiera ser un charco de agua para reflejar el cielo
¡Qué interesantes y encantadores son los juegos del cielo, el agua y la tierra..., precioso espejo donde se refleja ese otro mundo más alto que es la meta de nuestra fe y sueños!
El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros
El cielo, el infierno y el mundo están en nosotros. El hombre es un abismo.
¡Luego vendrá la primavera y el hermoso cielo azul! Quizá podamos viajar entonces. ¡Volver a ver el mar! ¡Oh! ¡Qué felicidad vivir y estar contentos!
Los cielos son tan grandes como grande es nuestra aspiración
Se podría definir el cielo como el lugar que los hombres evitan
Un cielo sin nubes es una pradera sin flores, un mar sin velas
El lugar, con su cielo gris y sus hojas amarillentas, semejaba un teatro después de una representación, con los programas arrugados y tirados por el suelo.
Estuvo allí algún tiempo paseando mientras contemplaba el espléndido fulgor del cielo de poniente y se decía, como en otras muchas ocasiones, que estaba en el país de los atardeceres. Había algo en aquellos radiantes abismos de fuego que le desataba la imaginación, siempre descubría imágenes y promesas en aquel cielo.
Cada acto de caridad es un paso más hacia el cielo.
De todas las músicas que conducen al cielo, la de un corazón enamorado es la que llega más rápido.
El cielo será heredado por cada hombre que lleva el cielo en su alma.
Las lágrimas son a menudo el telescopio por donde los hombres ven el cielo.
El cielo será heredado por cada hombre que lleva el cielo en su alma.
Y así he vuelto. Debí permanecer largo tiempo insensible sobre la máquina. La sucesión intermitente de los días y las noches se reanudó, el sol salió dorado de nuevo, el cielo volvió a ser azul. Respiré con mayor facilidad.
En aquel mar del Japón, los días de verano son maravillosos. El cielo parece de laca, no hay nubes y el sol brilla de tal manera que el sextante de Acab tenía vidrios de colores para poder mirarlo.
No ve el cielo negro y el mar encolerizado, no nota las tablas agitadas, y bien poco escucha ni atiende al lejano rumor de la poderosa ballena, que ya, con la boca abierta, surca el mar persiguiéndole.
Lleno estaba el mundo de amigos cuando aún mi cielo era hermoso. Al caer ahora la niebla los ha borrado a todos.
Eran sus ojos de cielo el ancla más linda que ataba mis sueños.
Las puertas de vuestra prisión están abiertas. Mi padre y sus criados se han ausentado, pero pueden regresar pronto. ¡Poneos a salvo y que los ángeles del cielo os guíen! ¡Sin duda vos sois uno de esos ángeles!
Si el cielo me cierra el corazón de mi padre, paga con creces mis escasos méritos con el amor de mi madre.
Quienes cruzan el mar cambian de cielo, pero no de alma
No quiero un cielo, ni un paraíso, no quiero nada de eso. Yo quiero volver a este mundo, yo quiero vivir eternamente en este mundo
Siempre que las estrellas estuvieran en posición, podían saltar de un mundo a otro a través de los cielos, mas cuando las estrellas no eran propicias, Ellos no podían vivir. Pero aunque no pudieran vivir, tampoco morirían realmente.
Los ojos, en los cuales no se refleja el cielo de la Patria, son tristes
Que los cielos y la tierra retumben para maldecir a esos traidores que entregaron a su país y a su gente a una nación extranjera, que sus almas no encuentren reposo hasta el fin de los tiempos porque lo más sagrado que tiene un hombre es su honor y la patria
El cielo aclara la luna y la nieve es un mismo color.
Los claros del cielo y la luna y la nieve son un color.
Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y persistentemente se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado que está sobre mí y la ley moral que hay en mí
Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.
Dos cosas me llenan el espíritu de admiración y espanto: el cielo estrellado sobre mí, y la ley moral de mí mismo.
El caso de Aznar me sacó bastante de quicio algunas veces y le zurré hasta en el cielo de la boca
Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia, juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno, y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi
Disculpá mis actos de hampón, siempre hay quilombito en un cielo de dos y nunca hay terreno sagrado amor.
Todos mis descubrimientos han sido respuestas a mis oraciones. Tomo mi telescopio y observo el espacio, lo que se encuentra a millones de kilómetros de distancia. No obstante, entro a mi habitación y, por medio de la oración, puedo acercarme más a Dios y al Cielo que si contara con todos los telescopios que hay en la Tierra
Mi padre, un indio de ojos amarillos, provenía del lugar donde se juntan cien ríos, olía a bosque y nunca miraba al cielo de frente, porque se había criado bajo la cúpula de los árboles y la luz le parecía indecente...
Por fin amaneció. Avanzó la aurora como una flor de fuego y retrocedió lentamente la oscuridad. El cielo se aclaró y la abrumadora belleza del paisaje surgió ante sus ojos como un mundo recién nacido.
En general a mí las ideas se me ocurrían cuando espantaba recuerdos o cuando sentado a mi escritorio de ideas jugueteaba con la réplica del puñal de Sandokán, o miraba arder el fuego de la salamandra o miraba el cielo a través de la ventana.
El país de las hadas contiene muchas cosas, aparte de los elfos y los trafos, y aparte de los enanos, las brujas, los trolls, los gigantes o los dragones: contienen los mares, el sol, la luna, el cielo y la tierra y todas las cosas que en ella se encuentran: árboles y pájaros, agua y piedra, vino y pan, y nosotros mismos, hombres mortales.
La noche ha prendido sus claros diamantes en el terciopelo de un cielo estival.
Nunca como al morir un ser querido necesitamos creer que hay un cielo
Nunca, como al morir un ser amado, necesitamos creer que existe un cielo.
Una hora de alegría es algo que robamos al dolor y a la muerte, y el cielo nos recuerda pronto nuestro destino.
Fe, perdón, mansedumbre: tal es tu lema, el corazón de escudo, tu premio el reino de los cielos.
Mi testigo es el cielo vacío
Amor, tu alma canta dolor de carne, dolor de vida, pavor de muerte bajo los cielos llovidos de esperanza.
Padre nuestro que estás en los cielos, quédate ahí, nosotros nos quedaremos en la tierra, que es tan bonita.
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
En el crepúsculo de la memoria volveremos a reunirnos, volveremos a hablar juntos, y cantaréis para mí un canto más profundo: y si vuestras manos vuelven a encontrarse en otro sueño, construiremos otra torre en el cielo
No puedo contentarme con menos que el cielo.
Podemos encontrar ejemplos de las más elevadas doctrinas de la ciencia en los juegos y la gimnasia, en los viajes por tierra y por agua, en las tormentas del cielo y del mar, y dondequiera que haya materia en movimiento
Y aunque sé cuán lejos estamos, ayuda a pensar que podríamos haber logrado a la misma estrella brillante. Y cuando los vientos de la noche empiezan a cantar solo una canción de cuna, ayuda a pensar que estamos durmiendo bajo el gran cielo. En algún lugar, si el amor nos puede ver a través, vamos a estar juntos... En algún lugar, donde los sueños, se hagan realidad.
Olvidas que el reino de los cielos sufre con la violencia, y el reino de los cielos es como una mujer.
¡Cielos! –me decía–, ¿Es posible que esos dos seres tan amables y amantes no sean más que dos duendes, acostumbrados a encarnarse en toda suerte de formas para burlar a los mortales? ¿Es posible que no sean más que dos brujas o, cosa más execrable aún, dos vampiros a quienes les está permitido animar los cuerpos odiosos de los ahorcados del valle?
Es mucho más difícil conseguir que un rico vaya al cielo que un pobre. Será por ello que a menudo la Iglesia ha elegido el camino difícil.
No sólo es más fácil que entre un pobre en el cielo, sino que también tiene muchas más posibilidades de hacerlo antes.
Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.
El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.
El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.
[ ¿Qué tendrían que aprender los poetas de los atletas? ] Los poetas, en general, no sé, yo aprendí mucho: que la lucha no es contra otro, sino contra uno mismo, que las cosas tienen que seguir aunque uno pierda, que nada cae del cielo, que las cosas requieren esfuerzo. La disciplina y la capacidad para saber esperar las aprendí en el deporte.
Yo daría una estrella por volver a tenerte y por una mirada, un pedazo del mar, y por una caricia este cielo completo y no se qué daría si me fueras a amar.
El mejor servicio que pueden prestar al cielo y al bienestar y felicidad de los pueblos, es preocuparse día y noche en educar niños para Dios, para sus padres y para la sociedad...
9Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, 10 venga tu reino, hágase tu voluntad, así en el cielo como en la tierra, 11 el pan nuestro de cada día dánosle hoy, 12 y perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, 13 y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos de mal.
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos
El reino de los cielos está dentro de vosotros.
En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre, otros, porque fueron castrados por los hombres, y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!
Felices son los que han sido perseguidos por causa de la justicia, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos.
Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos.
Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte de cosa inicua contra ustedes por mi causa. 12 Regocíjense y salten de gozo, puesto que grande es su galardón en los cielos, porque de esa manera persiguieron a los profetas antes de ustedes.
Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.
Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas
Todavía hay una cosa que falta en cuanto a ti: Vende todas las cosas que tienes y distribuye entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos, y ven, sé mi seguidor
Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en lo cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
¡No mintáis, y no practiquéis lo que odiáis!, porque todo se revela delante del rostro del Cielo. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y no hay nada oculto que quedará sin ser descubierto
Disculpen mientras beso el cielo.
La gente habla sin saber qué tengo en el corazón y por qué te quiero tanto. Te quiero nena como el minero quiere al oro. Vamos, cielo, que empiece la fiesta.
Vuela, dulce ángel mío, vuela por el cielo, vuela, dulce ángel mío, siempre estaré a tu lado.
Si un día para mi mal viene a buscarme la parca... Empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas y a mí enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo. Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista. Cerca del mar porqué yo nací en el Mediterráneo
...y el lunes al café del desayuno - vuelve la guerra fría - y al cielo de tu boca el purgatorio
Por grande que sea, llena de esto tu corazón, y cuando, penetrada de tal sentimiento, seas feliz, nómbralo entonces como quieras, llámale Felicidad, Corazón, Amor, Dios. Para ello no tengo nombre, el sentimiento es todo. El nombre no es más que ruido y humo que ofusca la lumbre del cielo.
¿Qué es el hombre, ése semidios ensalzado? ¿No le falta la fuerza cuando más la necesita? Y cuando abre las alas en el cielo de los placeres, lo mismo que cuando se sumerge en la desesperación, ¿no se ve siempre detenido y condenado a convencerse de que es débil y pequeño, él, que esperaba perderse en el infinito?
Medí los cielos, y ahora las sombras mido. En el cielo brilló el espíritu. En la tierra descansa el cuerpo.
Que uno contemple el cielo por la noche no lo convierte en astrónomo.
Tampoco le importa que el mundo sea, o el universo, o el cielo o el infierno. Pero le gustaban las mujeres.
No hay sitio bajo el cielo más dulce que el hogar.
A quien en la ciudad estuvo largo tiempo confinado, le es dulce contemplar la serena y abierta faz del cielo, exhalar su plegaria hacia la gran sonrisa del azul.
Alza los ojos y verás que estás caminando en el cielo, que se extiende hasta el piso. Todos somos parte del cielo más que de la tierra.
Antes de que Yoko y yo nos conociéramos, éramos la mitad de una persona. Tú sabes, hay un viejo mito sobre las personas que representan la mitad y la otra mitad está en el cielo, o en las nubes o en el otro lado del universo o es una imagen en el espejo. Pero somos dos mitades, y juntos estamos completos.
¿Porqué no podemos ir al cielo en lugar de otras personas?
El espíritu lleva en sí mismo su propia morada y puede llegar en sí mismo a hacer un cielo del infierno o un infierno del cielo.
Es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo.
La mente tiene su propia función, y en ella puede hacerse del infierno un cielo, o del cielo un infierno.
Más vale reinar en el Infierno, que servir en el Cielo.
Ni ames tu vida ni la odies, pero el tiempo que vivas, largo o corto, cuanto el cielo te permita, vívelo bien.
No creas que, aunque el hombre no existiese, carecería el cielo de espectadores, y dios de alabanzas, mientras velamos, mientras dormimos, millones de criaturas espirituales marchan invisibles por el mundo.
No hay que amar la vida, ni odiarla, pero la que vivas, vívela bien, y deja que el cielo te la haga larga o corta
El cielo está agradecido, vivimos en una época en la que nadie muere de amor, excepto en escena.
Estos días que derrochamos apresuradamente, en la preocupación de la adolescencia y en el feliz tedio de la infancia, tienen realmente un final, el cielo se cierra como el obturador de una enorme cámara fotográfica.
Estoy en el séptimo cielo.
El amor no se prueba ni se mide. Es como Gabriela. Existe, eso sí -dijo Juan Fulgencio-. El hecho de que no se comprenda ni se explique una cosa no acaba con ella. No sé nada de las estrellas, pero las veo en el cielo, son la belleza de la noche.
La materia regresa a su costumbre. Que del agua un relámpago deslumbre o un sólido de humo tenga en un cielo ilimitado y tenso un instante a los ojos en suspenso, no aplaza su consumo.
Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas, el cielo y el infierno me quedan muy grandes.
Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.
Pero no importa que los días felices sean breves como el viaje de la estrella desprendida del cielo, pues siempre podremos reunir sus recuerdos, así como el niño castigado en el patio encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos. Pues siempre podremos estar en un día que no ayer ni mañana, mirando el cielo naced tras la lluvia.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo, cuando todos los pájaros paralicen el vuelo cansados de esperarte, ese día lejano yo te estaré esperando todavía.
¡No dejaron al pasar más huellas, con sus glorias, sus luchas y sus duelos, que la que deja el pájaro que cruza el azul transparente de los cielos!
De qué susto están hechos mis latidos en los momentos en que se escucha un gallo misterioso y el cielo es un azul de lactancia que conmueve.
Hay un arte de anochecer. De la entrada del cuerpo al alma, de la niebla a la redondez y del círculo al cielo.
Agua es la nube oscura y silenciosa, errante prisionera de los cielos. Pero su sombra, andando por la tierra y el mar, no es agua, es sueño.
Serena la luna alumbra en el cielo, domina en el suelo profunda quietud, ni voces se escuchan, ni ronco ladrido, ni tierno quejido de amante laúd.
Mi gloria es vivir tan libre, como el pájaro del cielo, no hago nido en este suelo, ande hay tanto quen sufrir, y naides me ha de seguir cuando yo remuento el vuelo.
Tus ojos miran al cielo. Buscas detrás de las nubes, huellas que se llevó el viento.
El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando y al cielo.
Allí se levantaría enseguida, para su ronda matinal: pisar la tierra húmeda todavía del relente nocturno, respirar aire recién nacido, ver ensancharse la aurora por el cielo, escuchar los pájaros... Allí sí, pero aquí...
En todos los cielos te encuentro.
La aviación es lo más excelso de la especie humana. Es el hombre en busca de la aventura, es el ser que se desprende de la vulgaridad de la tierra, para comulgar con la pureza del cielo y desciende luego a purificar la tierra, después de haber recibido la comunión de lo infinito
Contra la razón augusta, nada. Sobre el deber de dar empleo a las fuerzas que puso en la mente la naturaleza, nada. Ni rey sobre el derecho político, ni rey sobre la conciencia. Por encima del hombre, sólo el cielo.
El color tiene límites,la palabra: labios, la música: cielo. Lo verdadero es lo que no termina y la música está perpetuamente palpitando en el espacio
La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie.
La patria es dicha, dolor y cielo de todos y no feudo ni capellanía de nadie.
Nadie pudo ver el cielo sin elevar la mirada.
Llegar al cielo es el deseo de todo hombre justo.
Si las conociéramos, las cosas del cielo tendrían otros nombres.
Todo cielo tiene su lucifer y todo paraíso su tentación.
La modestia se parece a las estrellas, que cuanto más buscan la oscuridad en el cielo, más brillan
Así por sus altos fines dispone y permite el cielo que puedan mudar al hombre fortuna, poder y tiempo.
Dueña de la negra toca, por un beso de tu boca diera un reino Boabdil, y yo por ello, cristiana, te diera de buena gana mil cielos, si fueran mil.
Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra.
En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria...
También en estos tiempos, a despecho de los que niegan a Dios, la tierra está muy cerca del Cielo.
Todas las cosas de este mundo no son más que tierra. —Ponlas en un montón bajo tus pies, y estarás más cerca del cielo.
El espíritu no forma parte de la verdadera poesía, ésta sale por completo del alma, llega con nuestras quimeras y, aunque no lo queramos, la reflexión no la hallará jamás, es un don que el cielo nos ha otorgado. El espíritu, sin embargo, se prepara, ofreciendo al alma los objetos de éste, la reflexión que, de alguna manera, los desentierra, sirve a ello por las mismas razones.
El mundo está lleno de tontos y de astutos. Los astutos son los que trabajan y sufren para ganarse el cielo, los tontos son los que viven su vida sin pensar en la eternidad
Salvando tu alma, serás feliz para siempre, pero, si la pierdes, lo pierdes todo: alma, cuerpo, cielo, Dios, que es tu supremo fin... y esto, por toda la eternidad
La luna olvidada espera en la ventana del cielo abierta a la tarde.
Y el corazón a cada latido amanece una esperanza nueva que tiene algo del cielo.
No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas... ¿Viste alguna vez la melodía de los brillos? ¿La viste ondular, todavía de gasa, desde tus pies al cielo, sobre el río?
Todos aquí para mirar arder y consumirse ese fuego. ¿Fuego sólo? ¿No es un corazón apasionado que se ilumina en los cielos?
Jesús, el dulce, viene... Celeste primavera que la nieve, al pasar, blanda, deshace, y deja atrás eterna calma... ¡Señor del cielo, nace esta vez en mi alma!
Y yo me iré, y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco, sin cielo azul y plácido... Y se quedarán los pájaros cantando.
Nunca creas que alcanzaste el cielo porque el ruido de la caída será tremendo, subí los escalones de a uno y siempre mirá a quién tenés atrás... por las dudas.
Probablemente Icaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónimo
El sol, es miel, la brisa pluma, el cielo pana.
Y como una pastora, en piadoso desvelo, con sus ojos de bruma, de una dulce pereza, el alba mira en éxtasis las estrellas del cielo.
Una casa: ya sé que se deja, se destruye, se pierde, se vende, se abandona. Pero al niño hay que dársela porque no olvidará nada de ella, nada será desperdiciado, su memoria conservará el color de sus muros, el aire de sus ventanas, las manchas del cielo raso y hasta la figura escondida en las venas del mármol de la chimenea. Todo para él será atesoramiento.
La bóveda suspendida encima de mi cabeza, el cielo, si se quiere, parecía formado por grandes nubes, vapores movedizos que cambiaban continuamente de forma y que, por efecto de las condensaciones, deberían convertirse en determinados días, en lluvias torrenciales.
El capitalismo ofrece una legitimación del poder, que ya no baja del cielo de las tradiciones culturales, sino que puede obtenerse desde la misma base del trabajo social
El que posee el suelo posee hacia arriba hasta los cielos.
Cuando el Cielo se vacía de Dios, la tierra se llena de ídolos.
El cristianismo... Imparte a los hombres una doble vida y ofrece los goces imaginarios del cielo como un solaz para las miserias reales de esta vida
Admiro muchas cosas entre el cielo y la tierra, mas no hay nada que menos admire que el milagro de las religiones
Como un ángel desterrado vine del cielo a la tierra
Que a mi lado no hay otro cielo que valga que no conoces otro infierno que mi ausencia
Desde lo que le sucedió a mi bebé, he querido frenar este crecimiento continuado, y por eso he dejado de vivir en el tiempo de este mundo. Al hacerlo, no descubro nada nuevo ni veo desaparecer nada, de modo que mi cielo, a cien metros de altura, no experimenta ninguna modificación.
El mar me encerraba por todas partes como un abrazo. Bendita sea la vida, la tierra y el cielo, benditos sean mis enemigos, en este instante deseo ser clemente con el peor de ellos y atarle el cordón del zapato.
El humo dibuja en este momento el primer cielo del año.
¿Sentirán nostalgia los días de neblina las ninfas del cielo?
Todos vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tiene el mismo horizonte
Vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.
El hombre nunca mira al cielo porque simpre lo tiene a la vista.
Al final de la vida, si hay alguien allí que tenga que juzgarme, espero que lo haga en relación a si he vivido una vida honesta, no a si he leído determinado libro o si he sido bautizado. Si hay un dios al final de mis días, espero que no diga: 'Pero tú nunca has sido cristiano, así que vete en dirección opuesta al cielo
He aquí mis tres tesoros. Guárdalos bien. El primero es la piedad, el segundo, la frugalidad, el tercero, la negativa a ser la primera de todas las cosas bajo el cielo.
Hubo algo formado misteriosamente, nacido antes que el cielo y la Tierra... Puede que sea la madre de miríadas de cosas. No sé su nombre, llamémoslo Tao
La moderación es la mejor virtud para gobernar a los hombres y servir al cielo.
La norma del cielo es retirarse después de acabar la obra y haber dado fama al propio nombre.
Mejor no llegar a llenar que llenar hasta el borde. Afila demasiado la hoja, y pronto se desafila. Acumula oro y jade, y nadie puede protegerlo. Consigue caudal y títulos, y vendrá desastre. El rico y orgulloso se pierde a sí mismo, y en consecuencia atraerá la desgracia. El hombre que surca el Sendero del Cielo se retira luego de finalizar su obra
Para él sabio, no existe un yo por sobre el otro, y, por ello, nadie a quien elevar, ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino
Para él, no existe un yo por sobre el otro, y, por ello, nadie a quien elevar, ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino.
Colombia es el país del mundo donde más milagros se dan por metro cuadrado. Bajan del cielo todas las vírgenes, derraman lágrimas los Cristos, hay médicos invisibles que operan de apendicitis a sus devotos y videntes que predicen los números ganadores de la lotería.
Funcionalismo, palabra ingrata, nacida bajo otros cielos que los que siempre hemos amado recorrer, allí donde el sol es señor.
Cuando investigo y descubro que la fuerza de los cielos y los planetas está dentro de nosotros mismos, entonces sinceramente siento estar viviendo entre los dioses.
Al fin todo se hundió...Y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.
Al fin todo se hundió...Y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.
Natasha se acerca a la ventana y la abre desde el patio para que entre más aire en mi habitación. Puedo ver la brillante franja de césped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul y el sol que brilla en todas partes. La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente.
Sin la insurrección armada del 25 de octubre de 1917, el Estado soviético no existiría. Pero la insurrección no vino del cielo.
Una vez hayas probado el vuelo siempre caminarás por la Tierra con la vista mirando al Cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver.
Un poco de cielo y un poco de lago donde pesca estrellas el glácil bambú, y al fondo del parque, como íntimo halago, la noche que mira como miras tú.
El cielo es alto, la tierra ancha. Amarga entre ellas vuela mi pena.
Como recuerdo en vez de la existencia, estábamos los dos o desdoblábamos los dos el gesto puro de caricia, también la nitidez del habla en un recodo marginal o cielo raso que caía como granizo.
Las piezas del jardín eran manojos de jazmines y yo tatuada en mí tu barco divisé tu barco o elevación de vos o pensamiento en algún punto izado el cielo como matriz inversa... ¿Gravitarán las olas en tu cuerpo, siendo el deseo depresión en el montículo de sombra que da al sexo?
Partición del cielo en los espacios no asequibles a los cuerpos como el ancho de una daga en el retorno en la ondanada líquida del sexo o licuación de la memoria en lo más mínimo y ahonda.
El corazón del hombre es como el horizonte: una parte del cielo, pero, como el horizonte, cambia noche y día
El amor es una gota celeste que los cielos han vertido en el cáliz de la vida para corregir su amargura
En un momento me sentí acosada por la ansiedad. Pero me deshice del miedo estudiando el cielo, determinando cuándo saldría la luna y dónde aparcería el sol por la mañana.
Me sentí alegre al poder plantar el rosal sobre su tumba, como si estuviera haciendo algo que le gustaba. Espero que tenga rosas así en el cielo. Quizá estén allí las almas de todas esas rositas que él amó durante tantos veranos.
Y también pienso que las violetas son pequeños recortes de cielo que caen cuando los ángeles cortan los agujeritos por donde brilla las estrellas.
¡Es tan hermoso ver los pinos destacándose contra el rosado cielo y el huerto blanco y la Reina de las Nieves! ¿No es delicioso el aroma de la menta? Y la rosa...Es un canto, una esperanza y una plegaria a un tiempo.
Ustedes vieron que los paisajes pueden alterarse no solamente por una maniobra del cielo, sino por una maniobra que aunque también es del cielo porque de ahí venimos, es una maniobra de nosotros los seres humanos. Las ciudades se desvanecen, se pueden destruir, se pueden sepultar... Pero hay algo que es inefablemente no cambiante, que es nacer.
Yo vivo enamorado de luz, de mar y cielo.
Si el hombre pudiera decir lo que ama,si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo como una nube en la luz
Al ver vuestra belleza, oh amor mío, de mis ojos dulcísimo sustento, tan elevado está mi pensamiento que conozco ya el cielo en vuestro brío.
Porque hermosura tanta en vos ve el mundo que no le asombra el ver que quien os hizo es el autor del cielo y las estrellas.
El aire se notaba cada vez más caliente y espeso. Pegajoso, se adhería a la piel como una molesta película, y traía desde la selva el silencio previo a la tormenta. De un momento a otro se abrirían las esclusas del cielo
Era amor puro, sin posesión ni celos, nadie consigue atar a un trueno, nadie consigue apropiarse de los cielos del otro en el momento del abandono.
Las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes.
En todo lo que hay sobre la tierra y sobre el cielo nada le puede turbar, debe hallarse en tal paz que si el cielo y la tierra se hallarán invertidos, encontraría paz en Dios.
En nuestros cuerpos, un cielo abraza a una tierra, y toda tú eres tu noche... una noche que resplandece como la tinta de los astros.
Todo el que hace algo por cálculo astrológico, disponiendo sus tareas o desplazamientos en las horas recomendadas por los escrutadores del cielo, merece azotes. Todas estas prácticas son mentiras y falsedades. Quien crea en estas y parecidas cosas no es sino un necio y carente de entendimiento
¿Qué hay de común entre nuestro conocimiento y el de Dios, como no sea que los nombramos con un mismo vocablo? Los Profetas lo han expresado paladinamente: Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así mis pensamientos y mis caminos son más altos que los vuestros.
Mares y cielos de mi sangre tuya navegamos los dos. No me despiertes. No te despiertes, no, sueña la vida.
Hasta entonces indiferente a lo que pasaba en torno suyo, ahora parecía participar de la vida, de todo lo que la rodeaba, pasaba horas enteras contemplando el cielo, como si recién ahora hubiese descubierto que era azul y bello, que el sol lo iluminada de día, que se recamaba de estrellas a la noche.
A cielo y tierra estremecen los espasmos de ternura.
El cielo empieza a ruborizarse. ¡Ya es de día! Las estrellas se apagan en el cielo, y los ojos que yo amo se abren en la tierra.
La esperanza del cielo en las miradas y el perdón generoso entre los labios.
Quiero morir cuando decline el día, en alta mar y con la cara al cielo, donde parezca sueño la agonía, y el alma, un ave que remonta el vuelo.
Ver otro cielo, otro monto, otra playa, otro horizonte, otro mar, otros pueblos, otras gentes de maneras diferente de pensar.
Hay un cielo, mujer, en tus brazos, siento de dicha el corazón opreso... ¡Oh! ¡Sosténme en la vida de tus brazos para que no me mates con tu beso!
La vida me ha golpeado fuerte. Podía haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro, o podía mirar al cielo y crecer. Elegí la segunda opción.
Pude pegarme un tiro o mirar al cielo y crecer. Elegí lo segundo
¿Lo mejor del cielo? Muy pronto los ángeles me lo habrán de mostrar ¿Adónde me llevan? La tierra abajo quedó, eclipse de vida en la tierra, las almas ya vuelan hacía el sol, eclípsase el sol de repente y es negro el cielo de Dios.
Sagrada es mi manera de vivir. He mirado a los cielos. Sagrada es mi manera de vivir. Numerosos, mis caballos
Una rama en el fondo de un pozo dice: el cielo no es mayor que la boca del pozo. Esto no es cierto, porque el cielo no es del tamaño de la boca de un pozo. Estaría en lo cierto si afirmase que una parte del cielo es del tamaño de la boca del pozo, porque ello corresponde a la realidad.
Padre, nuestro que estas en los cielos...
Los peniques no caen del cielo. Hay que ganarlos aquí abajo, en la tierra
Necesitamos una revolución gigantesca. Ni siquiera la rusa nos sirve. Queremos llamaradas que enrojezcan los cielos y mares de sangre que inunden el planeta
Con esta moneda me voy a comprar un ramo de cielo y un metro de mar, un pico de estrella, un sol de verdad, un kilo de viento, y nada más.
Yo no soy un gran señor, pero en mi cielo de tierra cuido el tesoro mejor: mucho, mucho, mucho amor.
Y de nuevo voy cogiendo brazados de palabras entre la hierba fresca y bajo el cielo.
El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.
Tú, Cielo Santo, que mi amor sincero miras y mi dolor, dame esperanza de que veré otra vez el bien que quiero.
La guerra de la cristiandad contra el diablo siempre ha sido una pelea contra los instintos más naturales del hombre y una negación del hombre como miembro del reino animal. La idea del cielo es sólo la forma Cristiana de crear un infierno en la tierra
Siempre me he identificado con Lucifer porque él quería ser Dios y no iba a aceptar las reglas de otro. Entonces, lo echaron del cielo y creó sus propias reglas. Si la otra parte hubiera escrito la Biblia, Lucifer sería nuestro salvador
Soy tu ocio del domingo, tu pasión, tu séptimo día y tu séptimo cielo.
Me parece que lo más grande en este mundo no es tanto dónde estamos, sino en qué dirección avanzamos: para llegar al puerto del cielo, nosotros debemos navegar a veces con el viento y a veces contra él, pero debemos navegar y no a la deriva, ni siquiera quedarnos anclados
El cielo se gana por favores. Si fuera por méritos usted se quedaría afuera y su perro entraría.
Teníamos el cielo allá arriba, todo tachonado de estrellas, y solíamos tumbarnos en el suelo y mirar hacia arriba, y discutir si las hicieron o si acontecieron sin más.
La inteligencia de un hombre no se mide de la cabeza al suelo, sino de la cabeza al cielo
... un infierno habitado por los de nuestra misma especie, a pesar de todas las torturas, es mucho más deseable que un cielo ocupado por las criaturas monótonas a quienes se nos presenta como modelo de virtud.
¡Cuántas variaciones! ¡Cuántas cosas! Me parece que el cielo sólo me ha dado un corazón sensible para ponerlo a prueba en los más rudos combates...
¡Santo cielo! Si los hombres supieran al entrar en la vida las penas que les esperan y si de ellos dependiese volver a la nada, no habría uno sólo que quisiera emprender esta carrera.
Lejos, caía lluvia del cielo de tus manos -un cielo pequeñito, lívido, solitario-.
Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo, en la medida en que dejan al sol y a la luna seguir su viaje, a las estrellas su ruta, a las estaciones del año su bendición y su injuria, en la medida en que no convierten la noche en día, ni hacen del día una carrera sin reposo
Si un hombre es llamado a ser barrendero, debería barrer las calles incluso como Miguel Ángel pintaba, o como Beethoven componía música o como Shakespeare escribía poesía. Debería barrer las calles tan bien que todos los ejércitos del cielo y la tierra puedan detenerse y decir: aquí vivió un gran barrendero que hizo bien su trabajo
No busques fuera de ti, el cielo está adentro.
No busques fuera de ti, el cielo está adentro.
Mi mayor placer es el disfrute de un cielo sereno en medio de estos bosques verdes: me encantan todos los cambios de la Naturaleza, la lluvia, tormenta, y las hermosas nubes del cielo.
Es el crepúsculo, cayendo sobre mi casa el fuego del cielo.
Cada año nuevo cielo y tierra en armonía el primer día.
El cielo claro, y la tierra esponjosa: primera arada.
El día de año nuevo el principio de la armonía del cielo y la tierra.
Yendo hacia Kioto cubrían medio cielo nubes de nieve.
Si invocan el cielo, es para usurpar la tierra
¿Había descendido Dios de los cielos a la tierra o es, por el contrario, la fuerza de los hombres la que le había exaltado desde la tierra hasta el cielo?.
Soñé y vi que eras un ángel que del cielo te escapabas, y Dios quiso detenerte y se quedó con las alas.
La muerte y el amor son las dos alas que llevan al buen hombre al cielo
Mis ojos, que codician cosas bellas como mi alma anhela su salud, no ostentan más virtud que al cielo aspire, que mirar aquellas.
No comienza mi día con la alborada sino con tu sonrisa desatada, no hay ocaso capaz de alzar estrellas si no haces sonrosar al cielo seria.
A la justa petición siempre favorece el cielo.
Así es -Dijo Sancho- pero tiene el miedo muchos ojos, y ve las cosas debajo de tierra, cuanto más encima en el cielo.
La libertad es uno de los más preciados dones que a los hombres dieran los cielos.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre, por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.
Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo.
¡Cómo sabe el cielo sacar de las mayores adversidades nuestros mayores provechos!
El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.
El cuerpo canta, la sangre aúlla, la tierra charla, la mar murmura, el cielo calla y el hombre escucha.
Si el cielo de Castilla es alto es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo
En vuestra mano está la libertad del ala, la libertad del mundo, soldados voladores: y arrancaréis del cielo la codiciosa y mala hierba de otros motores
¿Quién llenará este vacío de cielo desalentado que deja tu cuerpo al mío?
Cristo camina en las olas del viento y habita en el vértice de la Tierra, mide los cielos con su palmo y le caben en sus manos las aguas del mar.
En el cuerpo de Cristo se concilia, concurre, recapitula y resuelve todo: Dios y el hombre, el cielo y la tierra, la circuncisión y el prepucio.
Basta un amo en el cielo para que haya mil en la tierra
Un Jefe en el Cielo es la mejor excusa para un jefe en la tierra, es por eso que si un Dios existiera, tendría que ser abolido
Cuando creas en ti, ni el cielo será tu límite.
El cielo es eso. Uno se entera de cuál es el sentido de su ayer.
La gente cree que el cielo es un jardín del edén, un sitio donde se flota entre nubes y no se hace nada entre ríos y montañas. Pero un paisaje sin estímulos carece de significado.
El cielo, es cierto, prohíbe algunas satisfacciones, pero en él hay comodidades
Si no pudiera llegar al cielo más que en grupo, no iría allí en modo alguno...
Mientras el cielo se oscurece y las olas se yerguen en un súbito chubasco, el bote en el lago flota enfermo a gusto.
Mientras observo los descendentes cielos nublados para siempre, ¿cómo es que ellos llueven lágrimas de amor?
No consideramos nuestros principios como dogmas inspirados en libros que se dicen venidos del cielo. Nosotros obtenemos nuestra inspiración, no del cielo, o de un mundo invisible, sino directamente de la vida
El guerrero es sabio. hace del escenario un santuario. cielo de discípulos, infierno de adversarios
Haciendo de escenarios un antídoto al veneno, de vivir sin freno y sentirme lleno, haciendo que mi público suba sus manos al cielo
'Fracasé una vez, fracasé diez mil y aún así alzo mi copa hacia el cielo de El hombre que casi conoció a Michi Panero, El hombre que casi conoció a Michi Panero.
La belleza es un hiriente estremecimiento del corazón, una vida plena en el alma, y una locura de amor que hace flotar al espíritu en su éter hasta hacerlo abrazar los cielos.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
El movimiento de la tierra sola basta, por tanto, para explicar tantas desigualdades aparentes en los cielos
El cielo, el sol, los elementos, los hombres, han sido siempre los mismos
El cristianismo negó el profundo instinto del modo como debe vivirse para sentirse en el cielo, para sentirse eterno.
El diablo mira con envidia a quien sufre mucho y lo expulsa al cielo.
El genio está condicionado por un aire seco, por un cielo puro, por un metabolismo rápido, por la capacidad de aprovisionar grandes cantidades de fuerza.
El reino de los cielos es un estado del corazón, no una cosa que adviene después de la muerte, es una esperanza de un corazón, está en todas partes y en ninguna....
Mas todos los poetas creen que quién tendido en el pasto aguza el oído se entera un poco de las cosas que existen entre el cielo y la tierra.
Las puertas del cielo y el infierno son adyacentes e idénticas.
Una vez más comprendí hasta qué punto la felicidad terrena está hecha a la medida del hombre. No es un ave rara a la que debemos perseguir un momento en el cielo y al siguiente en nuestra mente. La felicidad es un ave doméstica que se encuentra en el patio de nuestra propia casa.
Hay dos clases de virtudes: las que hacen ganar el cielo y las que hacen ganar la tierra.
A los 18 años la gloria no me cayó del cielo. Pasé por un montón de cosas antes de Oasis, sé lo que es vivir con 30 libras por semana. Así que no voy a perder la cabeza, eso se lo dejo a los otros
Las estrellas brillaban débilmente sobre las farolas de la calle. ¿Grandes soles? ¿O débiles chispas en el cielo nocturno? Soles, se decía. Luces que servían para navegar, y que hacían señas a la mente invitándola a apartarse de las preocupaciones terrenales, pero que traspasaban el corazón con sus espadas frías.
Más que tierra eres cielo, campo nuestro.
¡Si al menos pudiéramos arrimar un ojo a alguno de los agujeritos que hay en el cielo!
El alba vuelca sus rosas en la copa del cielo...
Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino, mi deseo y mi amargura: he aquí mi paraíso y mi infierno. Pero, ¿quién ha recorrido el cielo o el infierno?
Fuera lucía ese cielo resplandeciente tan característico de Estambul en los días de primavera. En las calles el calor hacía sudar a los estambulíes, que aún no se habían librado de los hábitos del invierno, pero en el interior de las casas, en las tiendas y a la sombra de los tilos y los castaños seguía haciendo fresco.
Si el viajero que se sentaba junto a la ventana no hubiera estado tan cansado del viaje y hubiera prestado un poco más de atención a los enormes copos que descendían del cielo como plumas, quizá hubiera podido sentir la fuerte tormenta de nieve que se acercaba y quizá, comprendiendo desde el principio que había iniciado un viaje que cambiaría toda su vida, habría podido volver atrás.
Cada uno de nosotros tenemos en nosotros mismos un cielo y un infierno.
En un incendio sin explicación, hay un silencio del tamaño del cielo.
En cambio el animal puede elegir. El animal vive desprendido del resto del mundo. Ese enjambre de mosquitos, que siguen danzando sobre el camino, aquella ave solitaria que hiende el cielo crepuscular, la zorra que espía un nido—todos estos son pequeños mundos por sí, incluso en otro mundo mayor.
Hay un camino en lo alto, visible en los cielos transparentes, llamando la Vía Láctea, que resplandece con brillo propio. Los dioses van por ella a la morada del gran Tonante y su residencia real... Allí los famosos y poderosos habitantes del cielo han sentado sus reales. Esta es la región que podría atraverme a llamar la palatina del Gran Cielo.
Al poema, como al candado, es menester echarle llave, al poema, como a la flor, o a la mujer, o a la ciudad, que es la entrada del hombre, al poema, como al sexo, o al cielo.
Y cuando asomas suenan todos los ríos en mi cuerpo, sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo.
Pero, ¿Qué importancia puede tener esto para el creador, si cuando una piedra cae del cielo, lo mismo aplasta sobre la tierra a un grano de maíz que a un hombre que es todo razón de ser?
No puedes poner los pies en la tierra hasta que no has tocado el cielo.
A una y otra mano, allí donde me crecían las estrellas, lejos de todos los cielos, cerca de todos los cielos: ¡Cómo se vela allí! ¡Cómo se nos abre el mundo a través de nosotros!
Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.
Puntas de llamas vigilantes en el cielo, perfil de crestas bajo el fuego sensaciones, tejidas por la helada, arranque en frío con hemoglobina.
Esta es la vida que elegimos. Y una cosa está clara, ninguno veremos el cielo
Como nunca antes en la historia económica, hoy existe una vasta pirámide de opciones y pases. Cuando el cielo está sereno, esto les permite a los inversores distribuir sus riesgos eficientemente.
Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.
Desde el cielo, el Señor sonríe de contento, porque era esto lo que Él quería, que cada uno tuviese en sus manos la responsabilidad de su propia vida. Al fin y al cabo, había dado a sus hijos el mayor de todos los dones: la capacidad de escoger y decidir sus actos
La vida es muy rápida, hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos
El Cielo junta desiguales extremos.
Tenemos un Cielo tan piadoso, que no envía el daño sin el remedio.
¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice! Apurar, cielos, pretendo ya que me tratáis así, qué delito cometí contra vosotros naciendo, aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido. Bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor, pues el delito mayor del hombre es haber nacido.
Al que nace para pobre, del cielo le cae la mierda.
Me siento bien en la soledad y el silencio. Miraba al cielo y no sé si pensaba en algo. Supongo que sí. Uno siempre piensa.
La quiero para soltarla, solamente. No tengo cárcel para ti en mi ser. Tu libertad te guarda para mí. La soltaré otra vez, y por el cielo, por el mar, por el tiempo, veré cómo se marcha hacia su sino. Si su sino soy yo, te está esperando.
La oscuridad de diciembre sale de la tumba y se eleva en el aire. Parece ser tan ilimitada como el cielo sobre nuestras cabezas. En esta oscuridad, nuestros rostros no son más que simples esferas que resplandecen con luz pálida.
Haré más desde el Cielo, de lo que puedo hacer aquí en la Tierra
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Amor sin celos no lo dan los cielos.
Casamiento y mortaja, del cielo baja.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo.
Si el cielo con todas sus estrellas y el mundo con todas sus riquezas fueran míos, algo más pediría. Pero si ella fuera mía, me contentaría con un rincón, el más pequeño de la tierra.
¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas.
El corazón que no ama es una cisterna tenebrosa, un depósito inmóvil que no recibe ni da. El corazón que ama es el remanso a cielo abierto, donde las mil corrientes del mundo descansan un instante para partir otra vez.
La fortuna llovida del cielo corrompe y arruina. Es común la idea falsa de que la agricultura y la industria exigen para desenvolverse fuertes capitales. Lo contrario es lo cierto. Lo que dura y prospera y perdura es lo que nació humildemente y se fue nutriendo de su propia sustancia.
Íntimamente se han abierto todas mis amarguras y mis esperanzas, como las flores que a la brisa pura esparcen bajo el cielo su fragancia.
Siento con la armonía de la tierra que gira y en el azul del cielo con la constelación.
Voy sobre los abismos, bajo el cielo, en Pegaso volando, atento al ritmo de mi música interna.
Dios manda en el cielo y Trujillo en República Dominicana
Desde el punto de vista del Yo, no hay nacimiento ni muerte, no hay cielo ni infierno, y no hay reencarnación.
¡Sobre arena y sobre viento lo ha fundado el cielo todo!
El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo.
Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo
Necesito un pedacito de tu cielo, un whisky con hielo y unos huevos fritos, ¡y déjate de historias!.
La única cosa que tenemos que temer es que el cielo caiga sobre nuestras cabezas.
Por andar por las nubes, uno se olvida del suelo, y de saber que tu propia casa, es la sucursal del cielo
Que fácil fue tocar el cielo la primera vez, cuando los besos fueron el motor de arranque
Vamos aclarando el panorama, que hay pingüinos en la cama, por el hielo que provocas, si hace más de un mes que no me tocas, ni te dejas sobornar por este beso escurridizo, que busca el cielo y encuentra el piso
La nube ignora por qué se desplaza en una determinada dirección, y a una velocidad específica. Siente un impulso... Ese es el rumbo del momento. Pero el cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes, y tu también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes.
Ése es un paisaje hermoso pensó la hormiga ante una barra grande de pan poco antes de que el cielo se desplomara sobre su cabeza disfrazado de la edición dominical del New York Times.
Hay muertos que no se van ni al cielo ni al infierno ni a ningún lado se quedan aquí para contarnos al oído la verdadera historia del mundo.
Sé que va a llover. Las nubes han estado jugando todo el día con el azul estilo del cielo llevando de un lado a otro sus negros y pesados vestuarios, pero hasta ahora nada de lluvia ha caído.
¿Es verdad que la fábrica de chocolate de wonka es la más grande del mundo? ¿Que sí es verdad? —Gritaron los cuatro al unísono— ¡Claro que es verdad! Santo cielo, ¿Es que no lo sabías? ¡Es cincuenta veces más grande que cualquier otra!
¡Dios está en el cielo, no te preocupes mundo!
Un creyente es un pájaro enjaulado, un libre pensador es un águila surcando los cielos.
La gloriosa lámpara del cielo, el sol.
Enterradme y dejad que descanse bajo el vasto y estrellado cielo. Gozoso viví y gozoso muero
No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mis pies
No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda, todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
Sí, vida...Vos sos linda, vida... ¿Sabés? De aquí en adelante adoraré a todas las cosas hermosas de la Tierra...Cierto...Adoraré a los árboles, y a las casas y a los cielos...Adoraré todo lo que está en vos...
A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.
Aquel que ha tocado el cielo con las manos… ¿Cuánto medía?
El camino al cielo podría ser más corto, pero sería más empinado.
Aquel que ha tocado el cielo con las manos� ¿Cuánto medí­a?
Para contarte, que quisiera ser un perro y oliscarte, vivir como animal que no se altera, tumbado al sol lamiéndose la breva, sin la necesidad de preguntarse si vengativos dioses nos condenarán, si por Tutatis el cielo sobre nuestras cabezas caerá...
Mientras las estrellas flotan en los cielos, el arte y sus intermediarios deambulan por las calles. Frases sueltas.
Lo más notable de esto es que todos los afectados, el conjunto de la sociedad, consideran y tratan a la crisis como algo fuera de la esfera de la voluntad y el control humanos, un golpe fuerte propinado por un poder invisible y mayor, una prueba enviada desde el cielo, parecida a una gran tormenta eléctrica, un terremoto, una inundación.
Para poder entrar en el cielo, primero hay que morirse.
¿Por qué tan terca, tan fiel memoria me ha dado el cielo?
Si quieres verme caer del cielo tendrás que cortar el aire
Déjame volar aunque tropiece con el cielo, hay noches estrelladas y días que se estrellan contra el suelo.
Si me das de tu boca, de tu boca bebo a sorbitos agua del cielo.
Éramos el abrazo de amor en que se unían el cielo con la tierra.
Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día.
Entre sus cejas vivas vi brillar una estrella. El cielo estaba azul, y yo estaba desnudo.
Es la tarde gris y triste. Viste el mar de terciopelo y el cielo profundo viste de duelo.
Si llenas un minuto envidiable y certero de sesenta segundos que te lleven al cielo...Toda esta tierra será dominio tuyo y aún mucho más, serás hombre, hijo mío.
¡Qué libre es la vida de todo bohemio, poetas gitanos! Por único premio de su rebeldía y su libertad los saluda el cielo de cada ciudad, y son sus amigos las cosas viajeras, las brisas, las nubes y las primaveras.
En el reino del alma hay cielos que dominan al cielo de este mundo.
Esto es amar: volar hacia un cielo secreto, causar que cien velos caigan cada momento. Primero dejar ir la vida. Finalmente dar un paso sin pies.
Interrogad al bizkaíno que no es lo que quiere y os dirá trabajo el día laborable e iglesia y tamboril el día festivo, haced lo mismo con los Españoles y os contestarán pan y toros un día y otro también, cubierto por el manto azul de su puro cielo y calentando al ardiente sol de Marruecos y España.
¡Alegría! ¡Oh alegría desatada en las alturas del cielo! Las telas puras resplandecen, los invisibles atrios están sembrados de hierbas y las verdes delicias del suelo se pintan al siglo de un largo día.
Otoño manso, yo me poseo y me inclino ante tus aguas para beber el cielo, suave fuga de árboles y abismos.
El mar, el cielo, la montaña, las islas, vinieron a aplastarme en una sístole inmensa, después se apartaron hasta los límites del espacio. Pensé débilmente y sin tristeza en el relato que había intentado articular, relato a imagen de mi vida, quiero decir sin el valor de acabar ni la fuerza de continuar.
¿Y si durmieras? ¿Y si en tu sueño, soñaras? ¿Y si al soñar fueras al cielo y allí recogieras una extraña y hermosa flor? ¿Y si cuando despertaras tuvieras la flor en tu mano? Ah, ¿entonces qué?
Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos
Os bendigo en mi vida y después de mi muerte, en cuanto puedo y más aún de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos e hijas y los bendecirá en el cielo y en la tierra. El Señor esté siempre con vosotras y vosotras estéis siempre con Él
Vuélvete rosa desnuda al carmen rosa del cielo. La forma de mi desvelo frente a tu sonrisa duda.
Por la noche todo toma su verdadera forma y su verdadero aspecto. Al igual que sólo de noche se distinguen las estrellas del cielo, entonces se perciben sobre la tierra muchas cosas que no se ven de día.
El camino de la tierra al cielo no es blando.
El mundo, oh Dios del cielo, me ha visto llorar y gemir, pero lo que más me aflige es que me haya visto también así mi suegra.
No es blando el camino del cielo.
No hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento al cielo
No es blando el camino del cielo.
En verdad que aquél era un estudio, casi una biblioteca. Se trataba de una habitación de cielo raso elevado, con dos ventanas altas y estrechas, de cortinas oscuras y suntuosas. Era mucho más amplia de lo que había supuesto, con todas las paredes cubiertas de libros, desde el piso hasta el techo.
Si no puedo mover el cielo, agitaré el mundo subterraneo
Y ven el cielo y les vuelve a dar sueño y vuelven a bajar dormidos, y vuelven a tocar el fondo del mar y se despiertan y vuelen a subir. Así son nuestros sueños, como delfines.
Esa mujer propone que salte y me estrelle contra un muro de piedras que alza en el cielo, y como combustible me llena de anhelos, de besos sin promesa y sentencia sin leyes
Somos prehistoria que tendrá el futuro, somos los anales remotos del hombre, estos años son el pasado del cielo, estos años son cierta agilidad con que el sol te dibuja en el porvenir, son la verdad o el fin, son Dios
Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno, para libertarse de la anarquía, los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al Cielo, y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales
La belleza de un paisaje en el momento cuando nadie lo ve, absolutamente nadie...Ver un paisaje tal cual es cuando no estoy en él. Cuando estoy en algún lugar, enturbio el silencio del cielo y de la tierra con mi respiración y el latir de mi corazón.
El cielo nunca le ayudará a aquellas personas que no actúan.
Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar
En días tranquilos es fácil estar rodeado de amigos, cuando del cielo cae un diluvio veras los sinceros. Los que son falsos desaparecen, se derriten como el hielo. Los que son fiel serán tus raíces y aguantaran cualquier viento.
El que busca el cielo en la tierra se ha dormido en clase de geografía.
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar ahí
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar ahí­.
Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos. Salpíquese de nubes a discreción
No vi la explosión. Sólo las llamas. Todo parecía iluminado. El cielo entero. Unas llamas altas. Y hollín. Un calor horroroso. Y él seguía sin regresar.
Para mí ahora el cielo está vivo, cuando lo miro... Ellos están allí...
Le hablo a dios pero el cielo está vacío.
Deseo partir peinada de luna bajo el cielo errante.
¡Ay Tales! no eres capaz de ver lo que pasa a tus pies y percibir el cielo al mismo tiempo
Los acontecimientos no caen sobre los hombres, éstos los crean a través de sus gobiernos y sus políticas. El terror no desciende sobre ellos desde el cielo, de la nada, lo traman ellos mismos. ¿No se conspiran siempre en secreto las guerras y se sueltan sobre los ciudadanos con lemas nobles, para que éstos acepten luchar y morir sin lamentarse?
¡Qué mundo tan hermoso! ¡Debe ser un reflejo del cielo!
Nos prometieron el cielo y nos quedamos en el purgatorio.
En la cruz esta la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo.
Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías.
El verdadero paraíso no esta en el cielo, sino en la boca de la mujer amada
El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer amada
Nunca he visto la más mínima prueba científica de las ideas religiosas del cielo y el infierno, de la vida futura de los individuos, o de un Dios personal. En lo que concierne a la religión actual, se trata de una maldita farsa... La religión es una tontería
Un cuerpo sano es cosa buena, pero un alma sana vale más que todo lo que el hombre pueda desear, un alma sana es lo más hermoso que el cielo pueda concedernos para hacer feliz esta pobre tierra nuestra.
El principal objetivo de la religión no es lleva el hombre al cielo sino introducir el cielo en el hombre.
Soy partidario de alentar el progreso de la ciencia en todas sus ramas, y opuesto a poner el grito en el cielo contra el sagrado nombre de la filosofía, a atemorizar a la mente humana con historias de brujas para inducirla desconfiar de su propio juicio y a aceptar implícitamente el de otros.
Ay de las penas de un pobre viejo, De quién extremidades temblandas lo has llevado a tu puerta, De quién los días son disminuidos hasta el plazo más breve posible, Oh dar alivio, y el cielo bendiga tu tienda.
La R resonante no llegó deliberadamente. Se originó por sí misma porque en ese nivel profundo cantas automáticamente de esa forma. No soy un músico en el sentido real. No sé nada de instrumentos. Pero llevo adelante nuestra música con mi voz y mis letras de buena manera. Es una cuestión de ilustración, timbre y fonética. No queremos - por todos los cielos- crear un estilo.
Si tienes afecto desordenado a los bienes presentes, perderás los ternos del cielo
Para mí, el Cielo es estar vivo.
¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua
Podría hacerlo durante más de un minuto, mas de una hora, Tote king controla esta mierda tu colaboras pones una base buena, y yo suelto lo demás, voy a improvosar, voy a llevarte al cielo y a dejarte caer con Satanás.
Jason White: ¿Por qué no hay nubes en el cielo?
No hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo.
Ahora está bastante claro para mí que no hay esferas sólidas en los cielos, y las que han sido ideadas por los autores para salvar las apariencias, sólo existen en su imaginación, con el fin de permitir que la mente pueda concebir el movimiento que siguen los cuerpos celestes
En alguna parte, sobre una nube en el cielo, Jesse Owens, cuatro veces campeón olímpico en 1936, aplaudió y dijo 'gran carrera, Usain
Mirad no suceda que, mientras guardais la tierra, perdáis el cielo
Y ya no sé si a ti te estoy mirando, o si contemplo el cielo.
Se hace más alto el cielo en tu presencia, la tierra se prolonga de rosa en rosa y el aire se prolonga de paloma en paloma.
Seamos ese pedazo de cielo, ese trozo en que pasa la aventura misteriosa, la aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño.
Volveré sobre las aguas del cielo.
Volveré sobre las aguas del cielo.
Dios es la plenitud del cielo, el amor es la plenitud del hombre.
El corazón y el espíritu son los dos platillos de una balanza. Sumid el espíritu en el estudio y vuestro corazón se elevará al cielo.
Lo inaccesible junto a lo impenetrable unido a lo inexplicable, lo inexplicable a par de lo inconmensurable, esto es el cielo
¿Qué es el amor? Es ser dos, sin dejar de ser uno: un hombre y una mujer que se funden en un ángel, que es el cielo.
Las buenas gentes van al cielo. Los malvados, al infierno. Pero aquí, a la Gloria, donde están la inmortalidad y la fama, no sube nadie...
Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo
Verde mar, cielo añil. Nunca se vio tanta belleza, ay Dios mío, que lindo es mi Brasil
Adiós, corazón amante, ya me voy a padecer. Dile al cielo que no muera ay, hasta que te vuelva a ver.
Arriba está el cielo brillante de azul, abajo la tribu al son del cultrún le ofrece del trigo su primer almud por boca de un ave llamado avestruz.
El rey de los cielos muy bien escuchó: remonta los vientos para otra región, deshizo las nubes, después se acostó. Los indios lo cubren con una oración.
Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros que, cuando los abro, perfecto distingo lo negro del blanco, y en el alto cielo su fondo estrellado, y en las multitudes el hombre que yo amo.
Mientras el río corra, los montes hagan sombra y en el cielo haya estrellas, debe durar la memoria del beneficio recibido en la mente del hombre agradecido
Si no puedo persuadir a los dioses del cielo, moveré a los de los infiernos.
El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada
Sólo el cielo sabe por qué lo amamos tanto
Sólo el cielo sabe por qué lo amamos tanto.
Amistad, don del cielo, deleite de las grandes almas, amistad, cosa que los reyes, que tanto se distinguen por su ingratitud, no tienen la dicha de conocer.
Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo.
Los asteroides son los parásitos de los cielos
La gracia del cielo hace que, en raros momentos de inspiración, ajenos a su voluntad, el arte nazca inconscientemente de la obra de su mano, pero la base de un buen trabajo de artesano es indispensable para todo artista.
La noche cayó antes de que el cortejo llegase a la cima del más alto roquedal. Entonces, un viento impetuoso hizo jirones las cortinas de los palanquines y las literas, y dejó a las pobres damas entregadas a todos los furores de la tempestad. La oscuridad del cielo acentuó el terror de aquella noche desastrosa.
Delicia de las aves de día y de noche, el ruiseñor en la quebrada, la alondra en el cielo, festivamente, festivamente, festivamente, para darle la bienvenida al año.
La luna, como una flor en el alto arco del cielo, con deleite silencioso, se instala y sonríe en la noche.
Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de la mano y la Eternidad en una hora.
¿En qué profundidades distantes, en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
Para apreciar bien el cielo, es bueno para un hombre tener unos quince minutos de infierno.
Al volver del trabajo debes sentir la satisfacción que ese trabajo te da y sentir también que el mundo necesita ese trabajo. Con esto, la vida es el cielo, o lo más cercano al cielo. Sin esto-con un trabajo que desprecias, que te aburre y que el mundo no necesita-la vida es un infierno
El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizado en un canal muerto.
Con frecuencia pedimos al cielo recursos que residen en nosotros mismos. El destino celeste nos deja libres en nuestras acciones y no retarda nuestros designios, sino cuando somos lentos en ejecutarlos.
El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito, bendice al que lo da y al que lo recibe.
Ello es, Horacio, que en el cielo y en la tierra hay más de lo que puede soñar tu filosofía.
Hay más cosas en el cielo y en la tierra, que todas las que pueda soñar tu filosofía.
Hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio. Que las que sospecha tu filosofía.
Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo, palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo.
¡Oh, cielos! Si el hombre fuera constante, sería perfecto.
Al ponerlos en el cielo, el infierno y el purgatorio, usted acaba con los argumentos con los que Cristo y Pablo probaron la resurrección
El camino estaba congelado. La aldea estaba en silencio, inmóvil bajo el cielo estrellado. Komako alzó los faldones de su kimono y los acomodó en el obi. La luna parecía cortada a cuchillo contra el hielo espectralmente azul.
Nuestra historia empieza en una colonia aristocrática de cualquier urbe populosa y moderna: México, Nueva York, París...En todas ellas existen familias ricas que gozan de comodidades y lujos. Sin importarles o ignorando que el mismo cielo ampara también a muchos desheredados de la vida y la fortuna.
El manto de luna. Una rana perturba el agua y el cielo.
La música es la armonía del cielo y de la tierra.
No puedo competir con él porque él tiene moto, pero él no puede como yo ofrecerte el cielo.
El Cielo y la Tierra tienen funciones separadas. El ying y el yang tienen sus raíces escondidas. Conserva cuidadosamente tu cuerpo, y las cosas materiales prosperarán por sí mismas.
¿Este inmenso azul del cielo es su verdadero color o es el efecto de la distancia infinita?
Clamando al cielo busco una respuesta, dirección equivocada, en mi morada, veo nada en la mirada de los hombres, hombres que se matan en tu nombre son, luces que no ven el paraíso donde piso
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