Las mejores 89 Frases de Cólera - FrasesWiki.com

Encontramos 89 frases sobre Cólera

Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber. " El matrimonio del cielo y el infierno " (1793), William Blake
Autor:" El matrimonio del cielo y el infierno " (1793) William Blake
El sufrimiento incluso le gustaba, porque justificaba y atizaba su odio y su cólera y el odio y la cólera atizaban a su vez el sufrimiento al calentar más su sangre y enviar nuevas oleadas de sudor a los poros de la piel. " La paloma " (1987), Patrick Sí¼skind
Autor:" La paloma " (1987) Patrick Sí¼skind
La cólera refleja la debilidad, así­ como la aflicción: ambas son heridas, capitulaciones. " Te llevare a un lugar donde todo es posible " (2012), Laurent Gounelle
Autor:" Te llevare a un lugar donde todo es posible " (2012) Laurent Gounelle
, donde los efectos de la contaminación del agua se ven de manera más profunda y trágica en los elevados índices de muerte a causa de cólera, tifus, disentería y diarrea.
La cólera se transforma muy fácilmente en concupiscencia agresiva y la pena, si se la da una oportunidad, se convierte, de modo casi imperceptible, en la sensualidad más deliciosa.
El odio es la cólera de los débiles.
Para obtener las cualidades de los tonos particulares hay que introducir en la luz un elemento de tenuidad, de densidad, de opacidad y sugerir así calor, frío, cólera, miedo.
Escribe sin descanso, con fe, cólera, envidia, amor, ilusionadamente, sin esperanza. Escribe como quien cierra una puerta de una a otra nada.
La cólera que se siente contra una persona, por violenta que sea, cesa cuando se toma venganza de otra.
Yo debería tener un infierno para mi cólera, un infierno para mi orgullo, y el infierno de las caricias, un concierto de infiernos.
La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
Lo que la lluvia es para el fuego, la piedad lo es para la cólera
¿No fue tu voz la que habló en mis Diez Mandamientos? ¿Quién temerá el fulgor de tu rayo, ¡Oh Señor!, si el trueno de tu cólera puede ser aplacado por el gorjeo de un pájaro?
La cólera no carece nunca de motivos, pero ésta rara vez es suficiente.
Lo que empieza con cólera termina con vergüenza.
Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.
Lo que empieza en cólera acaba en vergí¼enza.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los Daimones: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
El que domina su cólera domina a su peor enemigo.
Doy gracias por haber sobrevivido. Por haber conocido la desgracia. Por haber dejado de ser el que fui. No quiero olvidar el común destino de los hombres ni reclamar para mí una suerte especial. Quiero encontrar el camino de la justicia y librarme de lo superfluo y no conservar sino lo que merezca ser conservado. Quiero utilizar mi cólera y tener esa fuerza que sólo da el silencio.
El budismo llama mácula del espíritu, a la cólera, el maniqueísmo, raíz del árbol de muerte. Lo sé. ¿Y de qué me sirve?
Sin embargo, tú sigue tu camino y, como un sol escéptico, ilumínalo con los rayos de tu cólera pensadora.
El exceso de cólera engendra la locura.
Opónense a la razón dos antagonistas formidables: la cólera, que la tienen la sade de su imperio en el corazón, en los orígenes mismos de la vida, y la lubricidad, que extiende su preponderancia hasta más abajo de la región abdominal
La lluvia es el llanto del cielo: en sus ojos de enamorado con la tierra, concluye como la cólera del hombre con su amada: con lagrimas copiosas.
Se muy bien que el mal proviene de lo que pienso, pero mi cólera es aún peor que mis pensamientos, la ira lleva a los mortales a incurrir en los peores males.
La cólera que se desfoga por la boca, no se desfoga por las manos
Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino como reacción contra mi negligencia, que parezco generoso por encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no sucumbir a mis cóleras reprimidas, que sólo soy puntual para que no se sepa cuan poco me importa el tiempo ajeno. Descubrí, en fin, que el amor no es un estado del alma sino un signo del zodiaco.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla.
La cólera de los imbéciles devasta hoy la tierra.
La cólera de los imbéciles devasta hoy la tierra.
Es verdad que la filosofía es inseparable de una cierta cólera contra su época, pero también que nos garantiza serenidad. Ello no obstante, la filosofía no es un Poder. Las religiones, los Estados, el capitalismo, la ciencia, el derecho, la opinión o la televisión son poderes, pero no la filosofía.
Cada vez que hay pérdidas, habrá opciones. Usted puede elegir vivir sus pérdidas con cólera, culpa, odio, depresión o resentimiento, o puede elegir usarlas para crecer un poco más.
El despecho es una cólera que tiene miedo de mostrarse, es un furor impotente que se da cuenta de su impotencia
Soy un hombre que desearía vivir una vida heroica, hacer el mundo más soportable a su vista. Si en algún momento de debilidad, de relajación, de necesidad, me desahogo dejando escapar un poco de cólera ardiente cristalizada en palabras -un sueño apasionado, envuelto y atado en imágenes- entonces... Tómenlo ó déjenlo, ¡Pero no me molesten!
Para conseguir algún resultado en la vida es preciso tener paciencia, aburrirse, hacer y deshacer, volver a empezar y seguir de nuevo, sin que un impulso de cólera o un arrebato de la imaginación vengan a detener o desviar el trabajo diario.
Es voluble la lengua de los hombres, y de ella salen razones de todas clases, hállanse muchas palabras acá y allá, y cual hablares, tal oirás la respuesta. Mas ¿qué necesidad tenemos de altercar, disputando e injuriándonos, como mujeres irritadas, las cuales, movidas por el roedor encono, salen a la calle y se zahieren diciendo muchas cosas, verdaderas unas y falsas otras, que la cólera les dicta?
La cólera es una locura breve.
Dominar la cólera, tiene más mérito que batirse en duelo por no haberla dominado
El envidioso, a los hombres irritables causa cólera, a los reflexivos tan sólo inspira lástima
El que comete un exceso, ebrio de vino, tiene el recurso de disculparse con el vino, pero quien lo comete ebrio de cólera, no tiene más recurso que la humillación
La embriaguez de la cólera es más vergonzosa que la embriaguez del vino
La envidia no tiene nunca ni la franqueza de la risa, ni el arrebato de la cólera, no tiene más que sonrisas frías y lágrimas ocultas
Y no disculparse del exceso cometido en la embriaguez de la cólera, es más insensato aún que cometerlo. Es el orgullo sosteniendo la estupidez
La cólera da ingenio a los hombres apagados, pero los deja en la pobreza.
Si otro tomaba la palabra, parecía, por contraste, torpe y grosero, y si contradecía a la voz, los corazones de los que caían bajo el hechizo se encendían de cólera.
Uno puede recobrarse del orgullo, la cólera, la gula y la pereza, pero es una especie de milagro que se corrija un corazón maligno y envidioso.
Los dramaturgos y los actores de esta orilla y de la otra, son lo que han creado y preservado espacios de libertad aún en los peores tiempo de la peste, la cólera, la persecución y el exterminio. Todos ellos, aparte del lenguaje, tienen en común el mismo deseo: reunir a un pequeño grupo de personas (cada día más pequeño) para celebrar la liturgia gozosa y cómplice del teatro.
Las guerras y los arranques de cólera son los recursos de la ignorancia, los arrepentimientos y las iluminaciones que llegan demasiado tarde.
Las guerras y los arranques de cólera son los recursos de la ignorancia; los arrepentimientos y las iluminaciones que llegan demasiado tarde.
El acierto está en la moderación, y fuera de ella no hay felicidad de ninguna clase. ¡Cuánto más mérito hay en dominarse a sí mismo que en dominar a los demás! El que triunfa de sus pasiones, ha triunfado de sus enemigos. Virtudes ha menester el que gobierna, ni cólera de fuerza
Una cólera verdadera brota cuando sentimos que parientes o amigos bien intencionados interfieren en un nivel que impide la continuación de nuestro arte: reaccionamos como si se tratara de un asunto de vida o muerte y en verdad lo es.
Una cólera verdadera brota cuando sentimos que parientes o amigos bien intencionados interfieren en un nivel que impide la continuación de nuestro arte: reaccionamos como si se tratara de un asunto de vida o muerte y en verdad lo es.
Colega calma tu cólera o te dolerá
La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico, del que combate, carecer de cólera, del que quiere vencer, no luchar, del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.
La muerte es el fin señalado a toda vida. Morir a manos de un hermano en lugar de morir a causa de una enfermedad o en alguna otra forma no puede ser para mí motivo de tristeza. Y aún así, estoy libre de todo pensamiento de cólera u odio contra mi posible agresor. Sé que eso redundaría mucho más en beneficio de mi vida eterna, y que el agresor, más tarde, se daría perfecta cuenta de mi inocencia.
Toda la noche amotina las olas el viento en cólera y los pinos chorrean húmeda luz de luna.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre, ayo ni freno que la corrija.
No siempre yerra el que se irrita, el vil nunca monta en cólera
La cólera es orgullosa y necesita palabras altaneras, el abatimiento se expresa con términos menos altivos.
La cólera es orgullosa y necesita palabras altaneras; el abatimiento se expresa con términos menos altivos.
La antinatural castración de un Dios para hacer de él un Dios meramente del bien estaría aquí fuera de todo lo deseable. Al Dios malvado se lo necesita tanto como al bueno, la propia existencia no la debe uno, en efecto, precisamente a la tolerancia, a la filantropía... ¿Qué importaría un Dios que no conociera la cólera, la venganza, la burla, la astucia,la violencia?
No os entreguéis por demasiado tiempo a la cólera, una cólera prolongada engendra el odio
El sufrimiento incluso le gustaba, porque justificaba y atizaba su odio y su cólera y el odio y la cólera atizaban a su vez el sufrimiento al calentar más su sangre y enviar nuevas oleadas de sudor a los poros de la piel.
A pesar de que ahora tengo perspectiva, todavía no sé si la ira de Lacan era real o se trataba de una cólera de actor con fines terapéuticos.
Para la cólera y el amor todo lo que se aplaza se pierde.
Para nada es buena la tardanza excepto para la cólera.
Cuando se vierte un vaso de agua en la mesa se apaga la cólera de la conversación.
La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.
La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.
Entre las piedras y el fuego, frente a la tempestad o en medio de la sequía, por sobre las banderas del odio necesario y el hermosísimo empuje de la cólera, la flor de mi poesía busca siempre el aire, el humus, la savia, el sol, de la ternura.
¡Qué tristeza, qué angustia y qué cólera me produce este confinamiento en la indiferencia que tiene uno que sufrir por el mero hecho de ser español!
En la cólera nada conviene más que el silencio
Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca
La cólera es como esas ruinas que se desmoronan encima de lo que caen.
La mejor cura para la cólera es la dilación.
La razón trata de decidir lo que es justo. La cólera trata de que sea justo todo lo que ella ha decidido
Si la cólera no se contiene nos hará más daño que la injuria que la provocó
El que puede suprimir un momento de cólera puede prevenir un día de sufrimiento.
Gobernar su cólera está bien, prevenirla está mejor.
El hambre, la humillación y la sorda cólera ante la injusticia se hacen tolerables a través de las imágenes entrañables de las personas amadas, de la religión, de un tenaz sentido del humor, e incluso de un vislumbrar la belleza estimulante de la naturaleza: un árbol, una puesta de sol.
El fanatismo es a la superstición lo que el delirio es a la fiebre, lo que la rabia es a la cólera. El que tiene éxtasis, visiones, el que toma los sueños por realidades y sus imaginaciones por profecías es un fanático novicio de grandes esperanzas, podrá pronto llegar a matar por el amor de dios.
Es sabio dirigir tu cólera hacia los problemas, no hacia la gente, para centrar tus energías en las respuestas y no en las excusas.
Es sabio dirigir tu cólera hacia los problemas, no hacia la gente; para centrar tus energí­as en las respuestas y no en las excusas.
El rugido de los leones, el aullido de los lobos, la cólera del mar tempestuoso y la espada destructora son porciones de la eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre.
La cólera del león es la sabiduría de Dios.
Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber.
search